La crecida repentina del río Budhi Gandaki, provocada por la ruptura de una barrera natural formada tras un deslizamiento de tierra, destruyó viviendas y puentes.
El Ejército de Nepal rescató a 321 personas, entre ellas 12 extranjeros, que quedaron atrapadas por una repentina inundación en el centro del país. La emergencia se produjo tras el desborde del río Budhi Gandaki, cuyo caudal aumentó luego de que cediera una barrera natural formada por un deslizamiento de tierra, hielo y rocas en una zona montañosa del Himalaya.
De acuerdo con la información difundida por la agencia EFE, los equipos militares desplegaron cuatro helicópteros para evacuar a las personas que permanecían aisladas en localidades como Philim, Chumling, Arughat, Dobhan y Hulchuk. Del total de rescatados, 308 fueron evacuados por vía aérea, mientras que otros 13 recibieron ayuda de los equipos que operaban en tierra.
Las fuerzas armadas también trasladaron más de seis toneladas de alimentos y suministros de emergencia desde Katmandú hasta la localidad de Philim, con el objetivo de atender a las comunidades afectadas y garantizar el abastecimiento en sectores donde el acceso terrestre quedó interrumpido.
Viviendas y puentes destruidos por la corriente
La fuerza del agua arrastró más de 200 viviendas y cinco puentes, mientras que cientos de personas resultaron afectadas por la emergencia. Además, tres proyectos hidroeléctricos sufrieron daños, lo que incrementó la preocupación por el impacto de la inundación sobre la infraestructura y las actividades económicas de la región.
Pese a la magnitud de los daños, las autoridades no habían confirmado fallecidos por esta nueva riada hasta el último balance difundido. Sin embargo, cinco personas continuaban desaparecidas, por lo que las labores de búsqueda y rescate seguían siendo prioritarias.
La situación también afectó a la actividad turística. Más de un centenar de excursionistas extranjeros permanecían varados en diferentes puntos de la región debido a la destrucción de senderos y puentes. Las autoridades coordinaban las operaciones para evacuar a quienes quisieran abandonar la zona y orientar a los visitantes que pudieran continuar sus recorridos por rutas consideradas seguras.
Nepal aún se recupera de una tragedia anterior
La nueva emergencia golpea a Nepal mientras el país continúa afrontando las consecuencias de las inundaciones ocurridas en agosto, que dejaron más de 1.400 muertos y miles de desaparecidos. En ese contexto, los daños recientes representan un nuevo desafío para las autoridades, que deben atender a las comunidades afectadas y restablecer las conexiones terrestres.
Los especialistas consideran que comprender cómo se formó y rompió la barrera natural del río será fundamental para reducir los riesgos de futuros desastres. Mientras tanto, los equipos de emergencia mantienen las labores de asistencia y evacuación en las áreas más vulnerables.



