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    Nueva ráfaga de radio descubierta en la Vía Láctea

    Científicos aún no revelan la fuente exacta de la ráfaga, y es objeto de debate mundial.

    Nuevos datos de un equipo de astrónomos, que incluye investigadores del Instituto Espacial McGill y del Departamento de Física de la Universidad McGill, sugieren que los magnetares (o magnetoestrella, un tipo de estrella de neutrones alimentada con un campo magnético extremadamente fuerte) podrían ser la fuente de algunas ráfagas rápidas de radio (FRB). Aunque se han hecho muchas investigaciones para explicar el misterioso fenómeno, su fuente se ha mantenido hasta ahora esquiva y es objeto de cierto debate.

    En radioastronomía, una ráfaga rápida de radio (FRB, por sus siglas en inglés) es un fenómeno astrofísico de gran energía de origen desconocido que se manifiesta como un pulso de radio fugaz que dura en promedio unos pocos milisegundos. Estas ráfagas son interpretadas desde el reflejo accidental de un pulso de energía destinado a empujar una vela de luz interestelar, como una explosión en una batalla con naves estelares, estrellas de neutrones de rotación rápida o de un agujero negro.

    Para saber la localización de estas ráfagas se realiza un cálculo partiendo de la caída de frecuencia durante la ráfaga, que viaja por ondas electromagnéticas a través del vacío a la velocidad de la luz. Jamás se había detectado alguna ráfaga en la vía láctea, hasta ahora.

    La información que sí manejamos, de manera segura, es el registro ineludible que las civilizaciones humanas están destinadas a eliminarse unas a otras. Darwin denominó a esto “selección natural”. Si existe vida extraterrestre, y están intentando comunicarse con nosotros, y a su vez son intelectualmente adelantados, pronosticarían nuestro “curriculum”. Por otro lado, somos nosotros los que hemos intentado comunicarnos con otras especies con la esperanza de mostrar, quizás a nosotros mismos, nuestra abstinencia al detrimento.

    Científicos aún no revelan la fuente exacta de la ráfaga, y es objeto de debate mundial.

    Nuevos datos de un equipo de astrónomos, que incluye investigadores del Instituto Espacial McGill y del Departamento de Física de la Universidad McGill, sugieren que los magnetares (o magnetoestrella, un tipo de estrella de neutrones alimentada con un campo magnético extremadamente fuerte) podrían ser la fuente de algunas ráfagas rápidas de radio (FRB). Aunque se han hecho muchas investigaciones para explicar el misterioso fenómeno, su fuente se ha mantenido hasta ahora esquiva y es objeto de cierto debate.

    En radioastronomía, una ráfaga rápida de radio (FRB, por sus siglas en inglés) es un fenómeno astrofísico de gran energía de origen desconocido que se manifiesta como un pulso de radio fugaz que dura en promedio unos pocos milisegundos. Estas ráfagas son interpretadas desde el reflejo accidental de un pulso de energía destinado a empujar una vela de luz interestelar, como una explosión en una batalla con naves estelares, estrellas de neutrones de rotación rápida o de un agujero negro.

    Para saber la localización de estas ráfagas se realiza un cálculo partiendo de la caída de frecuencia durante la ráfaga, que viaja por ondas electromagnéticas a través del vacío a la velocidad de la luz. Jamás se había detectado alguna ráfaga en la vía láctea, hasta ahora.

    La información que sí manejamos, de manera segura, es el registro ineludible que las civilizaciones humanas están destinadas a eliminarse unas a otras. Darwin denominó a esto “selección natural”. Si existe vida extraterrestre, y están intentando comunicarse con nosotros, y a su vez son intelectualmente adelantados, pronosticarían nuestro “curriculum”. Por otro lado, somos nosotros los que hemos intentado comunicarnos con otras especies con la esperanza de mostrar, quizás a nosotros mismos, nuestra abstinencia al detrimento.

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