26 de marzo de 2026

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Oleajes extremos golpean puertos del Pacífico sur

San Antonio, Callao y Manta enfrentan marejadas cada vez más intensas y frecuentes, afectando operaciones y costos logísticos.

Los puertos del Pacífico sur enfrentan una crisis creciente debido a oleajes extremos que interrumpen operaciones y generan pérdidas millonarias. San Antonio en Chile, Callao en Perú y Manta en Ecuador son algunos de los más afectados.

San Antonio en Chile, Callao en Perú y Manta en Ecuador son algunos de los más afectados.

Especialistas advierten que el fenómeno se intensifica por el calentamiento global, lo que obliga a invertir en infraestructura para mitigar su impacto.

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San Antonio, el tercer puerto más activo de Sudamérica, ha visto cómo las marejadas superan sus estructuras de abrigo y afectan áreas operativas.

En 2021 cerró 74 días, ocho veces más que hace 13 años. Durante 2024 estuvo inoperativo un mes, generando retrasos y costos adicionales.

Desde 2020, unas 270 embarcaciones no pudieron atracar o quedaron varadas, lo que representó pérdidas diarias de hasta 150,000 dólares por nave.

Para reducir los daños, se ejecuta un proyecto de 11 millones de dólares que refuerza un muro de un kilómetro de extensión y 10 metros de altura.

La mitad de la estructura ya fue reforzada, lo que disminuyó los cierres de 47 en 2023 a 30 el año pasado.

Se espera que las obras concluyan en 2026, aunque expertos advierten que los oleajes seguirán impactando el puerto.

El Callao, el puerto más importante del Pacífico sur, también ha sufrido cierres debido a oleajes extremos.

Pese a contar con un rompeolas de 13 metros y protección natural por las islas San Lorenzo y El Frontón, en 2024 cerró 10 días debido a olas de hasta cuatro metros.

En respuesta, el megapuerto de Chancay incluyó un rompeolas de casi tres kilómetros para reducir interrupciones.

En Ecuador, las marejadas han afectado el puerto de Manta, obligándolo a cerrar en varias ocasiones desde 2024.

Las olas destruyeron dos pantallas de protección, lo que ha llevado a planificar nuevas obras de defensa costera.

Autoridades locales advierten que la inversión en adaptación será crucial para evitar mayores pérdidas económicas en el futuro.

El climatólogo Raúl Cordero señala que el calentamiento global está aumentando la frecuencia e intensidad de los oleajes, lo que obliga a las autoridades a actuar.

«No hay demasiadas opciones. Se tendrá que invertir mucho dinero en proteger los puertos del oleaje extremo», concluye.

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