-
Por: Luis De Stefano Beltrán, PhD (*) y Ernesto Bustamante, PhD (**) / La ingeniería del odio
El odio, como el amor, no surge de forma espontánea ni de la nada; hunde sus raíces en nuestra naturaleza como especie. Desde la psicología evolutiva, se lo entiende como una respuesta adaptativa vinculada a la supervivencia y a la protección de recursos. Más que un “fallo del sistema” o una simple expresión de maldad, sería un mecanismo biológico que se activa frente a individuos o grupos percibidos como una amenaza o un costo neto para la supervivencia, sin posibilidad de cooperación. Su función no es reparar ni negociar, sino neutralizar el peligro mediante el aislamiento social, la distancia permanente…


