Pacientes con COVID-19 superan enfermedades al corazón en el INCOR

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Dos adultos mayores y un joven sobrevivieron a factores de riesgo críticos. Ahora deberán continuar con su medicación y seguir el programa de rehabilitación cardiaca.

Luego de sufrir un infarto, César Muroya Umesaki de 60 años ingresó el 9 de mayo al Instituto Nacional Cardiovascular (INCOR) proveniente de una clínica particular. En la Unidad de Cuidados Cardíacos Agudos (UCCA) se le realizó la prueba de COVID-19 y dio positivo. Su pronóstico era reservado y sus posibilidades de sobrevivir eran mínimas por la gravedad de su enfermedad cardiovascular.

El paciente fue trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del área COVID-19. El sr. Muroya presentó falla cardiaca y arritmia ventricular maligna, que desencadenó en un shock cardiogénico. Esto significa que el corazón estaba tan dañado que era incapaz de bombear sangre a los órganos del cuerpo. Tuvo que recibir resucitación cardiopulmonar, soporte farmacológico y se le implantó un balón intraaórtico, un dispositivo que permite mejorar la oxigenación en el organismo. El 10 de mayo se le realizó un cataterismo cardiaco y se visualizó que varias de sus arterias estaban obstruidas, y el 12 de mayo fue conectado a un ventilador mecánico.

Debido al estado crítico de su salud, se llevaron a cabo varias juntas médicas para decidir cuál sería el mejor tratamiento para el paciente. El 16 de mayo se le realizó con éxito la Cirugía de Revascularización Coronaria, una intervención quirúrgica que tiene como misión suministrar sangre oxigenada al corazón y optimizar la función cardiaca. La respuesta fue satisfactoria, y en los días siguientes su salud mejoró notablemente. El 22 de mayo se le desconectó el ventilador, y su recuperación fue progresiva.

En el caso del Sr. Gilberto Maldonado de 75 años, ingresó el 27 de mayo del 2020 al Instituto Nacional Cardiovascular debido a una falla cardiaca, y al realizarle la prueba rápida de Covid-19 resultó positivo. Con una atención oportuna y un tratamiento basado en medicamentos para el coronavirus y su enfermedad cardiaca, el paciente se estabilizó rápidamente.

Antón Ruiz de 29 años también se contagió de Covid-19 e ingresó al INCOR por un infarto. El equipo médico le realizó un cateterismo cardiaco para conocer el diagnóstico y le colocó un stent en una arteria coronaria. Estas intervenciones lograron la recuperación del paciente, quien pudo regresar a su casa junto a su esposa e hija.

Gracias a los cuidados y al profesionalismo de un equipo multidisciplinario, los pacientes superaron sus cuadros críticos. En el proceso intervinieron cardiólogos de diferentes subespecialidades, cirujanos cardiovasculares, anestesiólogos, intensivistas, un infectólogo, un neumólogo, enfermeras especialistas, y diversos técnicos.

El hijo del paciente, también llamado César Muroya, felicitó a los profesionales de la salud del instituto. “Estoy eternamente agradecido con todo el personal médico del INCOR por haberme regresado a mi padre” comentó emocionado.

El Dr. David Gálvez Caballero, Jefe de Cardiología, también destacó la labor del personal de salud. “Con esfuerzo, compromiso, conocimientos, destrezas, trabajo en equipo y con fe, nunca perderemos las esperanzas de recuperar a nuestros pacientes más críticos” aseveró.

En momentos tan complejos que vivimos, estas son buenas noticia que nos da las fortalezas para seguir haciendo nuestro trabajo” enfatizó el director del Instituto Nacional Cardiovascular, Dr. Julio Morón Castro.