El pontífice dispuso una donación inicial de 100 mil euros para atender a los damnificados por los sismos que ya dejan más de 180 fallecidos y cientos de heridos.
El papa León XIV ordenó el envío de una ayuda económica de emergencia de 100 mil euros para Venezuela, luego de los devastadores terremotos que sacudieron el país el pasado 24 de junio y que han dejado una grave crisis humanitaria.
El aporte fue canalizado a través de la Limosnería Apostólica, organismo encargado de las obras de caridad del Vaticano, con el objetivo de brindar una respuesta rápida ante la magnitud del desastre.
Según información difundida por fuentes vaticanas, esta contribución busca atender las necesidades más urgentes de la población afectada, como el acceso a alimentos, agua potable, atención médica básica y refugio temporal.
La ayuda será distribuida mediante la red de la Iglesia en Venezuela, en coordinación con el nuncio apostólico y autoridades eclesiásticas locales, lo que permitirá canalizar los recursos hacia las zonas más golpeadas por los sismos.
El doble movimiento telúrico, de magnitudes superiores a 7 grados, ha dejado hasta el momento más de 180 fallecidos, cientos de heridos y numerosos desaparecidos, además de graves daños en viviendas, infraestructura y servicios básicos.
Desde el Vaticano señalaron que esta donación constituye una primera respuesta, mientras se evalúa la posibilidad de ampliar el apoyo en función de las necesidades que continúen surgiendo en los próximos días.
En paralelo, iglesias, parroquias y centros religiosos han sido habilitados como refugios temporales para miles de personas que perdieron sus hogares, en medio de labores de rescate que continúan en varias regiones del país.
La tragedia ha generado una ola de solidaridad internacional, mientras equipos de emergencia trabajan contrarreloj para asistir a las víctimas de uno de los desastres naturales más severos registrados recientemente en Venezuela.



