Productores de distintas regiones mantienen bloqueadas importantes vías nacionales en demanda de medidas frente a la caída de precios, el aumento de costos y la competencia de productos importados.
El paro agrario nacional continúa generando serias afectaciones en diversas regiones del Perú, donde miles de agricultores mantienen bloqueos en carreteras clave como medida de presión para exigir atención inmediata del Gobierno a la crisis que atraviesa el sector.
La protesta, convocada por gremios agrupados en la Convención Nacional del Agro Peruano (Conveagro), se inició el 25 de mayo y se ha extendido a varias regiones del país, incluyendo Piura, Lambayeque, San Martín, Puno y Arequipa. En estos puntos, los manifestantes han interrumpido el tránsito vehicular mediante la quema de llantas, colocación de ramas y otras acciones, permitiendo únicamente el paso de ambulancias y unidades de emergencia.
Uno de los focos más críticos se registra en Piura, donde el bloqueo de tramos de la Panamericana Norte ha dejado varados a buses y camiones, afectando el transporte de pasajeros y mercancías. La paralización también ha impactado servicios básicos, como la educación, obligando a algunas instituciones a suspender clases presenciales o migrar a la virtualidad ante las dificultades de desplazamiento.
Los agricultores aseguran que enfrentan una situación insostenible debido a la caída prolongada de los precios de sus productos, especialmente del arroz, sumada al incremento de los costos de producción. Según denuncian, el valor del saco de arroz ha disminuido considerablemente en los últimos meses, mientras que insumos esenciales como los fertilizantes han encarecido de forma significativa.
A este panorama se suma la preocupación por el ingreso de productos importados, lo que, según los gremios, agrava la crisis al presionar aún más los precios en el mercado local. En ese contexto, los manifestantes exigen la declaratoria de emergencia del sector agrario, así como medidas concretas para proteger la producción nacional y garantizar condiciones sostenibles para los pequeños y medianos agricultores.
El paro, que ha sido calificado como indefinido, se mantiene a la espera de una respuesta por parte del Ejecutivo. Mientras tanto, el impacto en la movilidad, el abastecimiento de alimentos y la actividad económica continúa en aumento en varias zonas del país.




