26 de febrero de 2026

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Perú recuerda la masacre de Joyalí

Perú recuerda la masacre de Joyalí

Solemne conmemoración reafirma justicia, verdad y solidaridad con Azerbaiyán

Por: Ricardo Sánchez Serra

En una ceremonia solemne realizada en el Congreso de la República del Perú, se conmemoró el 34° aniversario de la masacre de Joyalí, tragedia ocurrida el 26 de febrero de 1992 en medio del conflicto de Karabaj. El acto, organizado por la Embajada de Azerbaiyán, reunió a parlamentarios, diplomáticos y representantes de la sociedad civil, quienes rindieron homenaje a las víctimas y reafirmaron el compromiso con la memoria histórica y la justicia.

La voz del Congreso

La congresista Rosangella Barbarán, presidenta de la sesión, abrió el evento recordando que cientos de civiles -entre ellos mujeres, niños y ancianos- fueron asesinados en circunstancias que la comunidad internacional ha condenado como una grave violación al derecho humanitario. “Recordar Joyalí no es abrir heridas, es evitar que el olvido las profundice. Recordar es un acto de justicia, recordar es un compromiso con la dignidad humana”, expresó con firmeza.

La parlamentaria subrayó que ningún interés político, territorial o ideológico puede estar por encima de la vida humana y que el silencio frente a la injusticia constituye también una forma de complicidad. En ese sentido, convocó a que este acto no sea solo un espacio de memoria, sino también de reflexión y aprendizaje para las generaciones presentes y futuras.

La encargada de negocios de la Embajada de Azerbaiyán en Perú, Gulten Gafgazli-Novruzova, ofreció un discurso emotivo en el que recordó que la tragedia de Joyalí es “una de las páginas más tristes y lamentables de la historia reciente de Azerbaiyán”. Señaló que durante la noche del 25 al 26 de febrero de 1992, las fuerzas armadas armenias atacaron la ciudad pacífica de Joyalí, arrasándola y asesinando brutalmente a 613 civiles, incluidos 106 mujeres, 63 niños y 70 ancianos.

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La diplomática destacó que este crimen reveló un odio deliberado contra la nación azerbaiyana y que, para difundir la verdad y exigir justicia, en 2008 se lanzó la campaña internacional Justicia para Joyalí. Como resultado, decenas de parlamentos en el mundo aprobaron resoluciones reconociendo la masacre y demandando responsabilidad para sus perpetradores.

Gafgazli-Novruzova agradeció al Congreso del Perú por su solidaridad y por mantener viva la memoria de las víctimas. Recordó que en octubre de 2023, el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, izó la bandera nacional en la ciudad de Joyalí, acto que simboliza la resiliencia del pueblo y su determinación de no olvidar jamás a quienes perdieron la vida. “Cada ondear de nuestra bandera en esta ciudad liberada es un testimonio vivo de que su sacrificio no fue en vano”, afirmó.

Asimismo, resaltó los esfuerzos internacionales por alcanzar la paz y la estabilidad en la región, mencionando la reunión celebrada en la Casa Blanca en agosto de 2025 con la participación de los líderes de Azerbaiyán y Armenia junto al presidente de Estados Unidos. Sin embargo, advirtió que la presencia de minas terrestres en los territorios liberados sigue siendo un grave desafío humanitario y un obstáculo para el retorno seguro de las familias desplazadas.

 Minuto de silencio

La ceremonia incluyó un minuto de silencio en memoria de las víctimas y la proyección de un video testimonial. Posteriormente, el Congreso del Perú aprobó una moción de saludo y solidaridad con el pueblo de Azerbaiyán.

El documento recordó que la masacre fue plenamente documentada por organismos internacionales de derechos humanos, siendo calificada por Human Rights Watch como la más sangrienta del conflicto. La moción destacó que en 2013 el Parlamento peruano ya había exigido justicia para las víctimas y reafirmó que este crimen no debe repetirse en la historia de ningún país.

El Congreso expresó su respaldo a los esfuerzos de Azerbaiyán para lograr una paz duradera con Armenia y la normalización de las relaciones bilaterales. Asimismo, manifestó su solidaridad y profundo respeto hacia las víctimas y sus familias, reafirmando el compromiso del Perú con la paz, la justicia y la memoria histórica.

Memoria universal

La ceremonia concluyó con palabras de gratitud y un llamado a la reflexión. “Que ninguna nación vuelva a mancharse de sangre inocente”, expresó la congresista Barbarán.

El homenaje en el Congreso del Perú reafirmó que recordar Joyalí no es solo un deber con Azerbaiyán, sino un compromiso universal con la verdad, la dignidad humana y la construcción de un futuro sin violencia ni olvido.

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