El jefe de la ONPE pidió postergar su citación ante la División Anticorrupción mientras continúan las investigaciones por irregularidades en el proceso electoral.
El jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto, solicitó a la Policía Nacional reprogramar su declaración prevista en el marco de las investigaciones por las fallas registradas durante las elecciones generales de 2026, un proceso que ha generado cuestionamientos desde diversos sectores políticos y ciudadanos.
Corvetto había sido citado por la Dirección contra la Corrupción de la Policía para responder por los problemas logísticos que afectaron el desarrollo de los comicios, especialmente en Lima, donde se reportaron retrasos en la instalación de mesas y falta de material electoral en varios locales.
De acuerdo con la información disponible, el titular de la ONPE pidió la reprogramación de su declaración alegando motivos de agenda, en medio de un contexto en el que también enfrenta otras investigaciones abiertas por distintas instancias del Estado.
El caso se remonta a la jornada electoral del pasado 12 de abril, marcada por una serie de incidentes que impidieron el normal desarrollo del sufragio en diversos distritos. Entre los hechos más críticos se encuentra la no instalación de más de 200 mesas de votación, lo que afectó a miles de electores que no pudieron ejercer su derecho al voto.
Estas irregularidades han derivado en múltiples acciones. La Junta Nacional de Justicia (JNJ) abrió una investigación preliminar y otorgó un plazo para que Corvetto presente sus descargos, mientras que desde el ámbito político se han presentado denuncias e incluso pedidos de renuncia.
Asimismo, el caso ha escalado al ámbito penal, con investigaciones que buscan determinar si existió responsabilidad funcional o negligencia en la organización del proceso electoral. Las autoridades también evalúan el rol de empresas contratadas para la logística, señaladas como posibles responsables de la distribución fallida del material electoral.
En medio de este escenario, Corvetto ha reconocido errores en la ejecución del proceso, aunque ha defendido la transparencia del sistema electoral y ha atribuido parte de las fallas a factores externos. La controversia se da en un contexto político especialmente sensible, con resultados aún ajustados y cuestionamientos sobre la legitimidad del proceso.



