Familiares de la víctima cuestionan decisión judicial y exigen prisión preventiva, mientras el trabajador permanece en estado crítico.
Un profundo rechazo ha generado en la ciudadanía la liberación de una mujer que atropelló a un vigilante en Trujillo, hecho que dejó a la víctima gravemente herida y luchando por su vida.
Se trata de Maricsa Alfaro, quien fue intervenida luego de embestir al trabajador Juan Martínez Torres, de 54 años, en una urbanización de la ciudad. Según las investigaciones, la conductora habría estado en estado de ebriedad al momento del accidente y manejaba con la licencia vencida.
Pese a la gravedad del caso, el Poder Judicial dispuso su liberación bajo la figura de comparecencia con restricciones, lo que implica que deberá cumplir ciertas reglas de conducta como no salir de la ciudad y acudir periódicamente a control biométrico.
La decisión ha sido duramente cuestionada por los familiares de la víctima, quienes consideran que la acusada debería afrontar el proceso en prisión. “Lo más justo es que esté presa”, reclamaron, en medio del dolor e incertidumbre por el estado de salud del vigilante.
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Especialistas también han expresado dudas sobre el manejo del caso, señalando que existirían agravantes como la conducción en estado de ebriedad, la falta de licencia vigente e incluso un posible intento de fuga tras el atropello.
Ante la polémica, el Poder Judicial aclaró que no podía dictar prisión preventiva debido a que esta medida no fue solicitada por el Ministerio Público, lo que ha abierto un nuevo debate sobre el rol de las autoridades en este tipo de casos.
Mientras tanto, la víctima continúa internada en estado crítico, y el caso ha reavivado la indignación ciudadana frente a decisiones judiciales que, según denuncian, podrían favorecer la impunidad en situaciones graves.




