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    Por: Alter B. Himelfarb W. / El mito del comunismo (III)

    En nuestro artículo anterior, decíamos que China Comunista, “existe”, pero de nombre.  La maneja una cúpula, formada por un solo partido.  El todavía llamado “Partido Comunista”, que de comunista no tiene nada.  Lo que hay en el fondo es una dictadura que ni siquiera es la otrora “dictadura del Proletariado”, sino la dictadura de la Asamblea Nacional Popular y su mandatario actual Xi- Jinping.

    Vemos a los chinos, saliendo de compras, consumiendo toda clase de mercaderías, caminando por las principales calles de Shanghai, que recuerdan “Times Square” o “Broadway”, en Nueva York, o cualquier otra avenida de las principales capitales del mundo.  Se les ve alegres, de buen ingreso económico, ya que la pobreza está erradicada de China.

    Es todo un país capitalista, pero hay un pequeño problema.  No hay libertad de expresión.  No hay forma de disentir. Una declaración en contra del Partido o del Jefe de Gobierno, puede llevar al “culpable”, a la cárcel o a ser torturado o a gozar del “descanso eterno”.

    Por eso, quien considere que todavía China es un Estado Comunista y quisiera repetir la fórmula en su propio país: Gozar del paraíso comunista, está en el sitio equivocado.

    Quien insista en ser elegido para convertir a su país, en un “paraíso comunista”, está totalmente equivocado. Traerá más tragedia y más miseria a sus propios conciudadanos.

    Observemos a Cuba:  En Cuba, de 1 US, se roban 53 céntimos. ¿Y entonces? Y lamentablemente, ¿qué es Cuba hoy en día?   Buenos médicos, excelentes músicos, trabajando en la calle, en  cafés, en bares.  Muy poca industria.  Y tal como ocurrió con China, Cuba se craneó su “Actualización del Modelo Económico y Social”, 62 años después de su revolución.  Sometieron para cambio cerca de 700 artículos de la Constitución, de los cuales aprobaron cerca del 60%, permitiendo la inversión extranjera y leve y pálidamente la producción privada en el agro.

    ¿Cómo se llama eso? La vuelta del bobo.

    Miren a la comunista Venezuela: de 1US, se roban 85 céntimos.  ¿Y los millones de refugiados?  Se mencionan cerca de 7 millones de venezolanos que salieron del país.  Del paraíso bolivariano.  La libertad de expresión se acabó. Quien no esté de acuerdo con el Gobierno, que se quede callado, antes de que lo apresen  y lo torturen o lo desparezcan.

    Y ni se diga de Nicaragua: De 1 US, se roban 78 céntimos.  Roban menos que en Venezuela.  De todas maneras, no es un país que esté en buenas condiciones económicas. Aun así, gracias al “imperialismo yanqui”, Nicaragua despacha a los EEUU, cerca del 60% de sus exportaciones, mientras que los países que supuestamente les son solidarios, como China, compran apenas el 2%.

    En Vietnam, fieles alumnos del sistema chino, copiaron su sistema de flexibilizar la economía, permitiendo sectores de economía privada, como en la agricultura.  Afortunadamente entendieron que al tener una economía planificada y rígida, no iban a solucionar sus problemas sociales.  Emprendieron reformas e insisten en decir que el “Sistema Socialista de Mercado” no se aleja de los lineamientos marxistas leninistas, lo cual es una especie de onanismo, después de tantos años de revoluciones, de guerra, de martirios, crueldades, de todos aquellos movimientos dizque “izquierdistas”, al querer eliminar la propiedad privada y disimular de esa manera, que Carlitos Marx y todo el santoral de la sagrada e incuestionable doctrina marxista-leninista, incluyendo a Mao Tse Tung y su librito rojo, tenían razón.

    Volvemos a repetir: Quien sostenga que eliminando la propiedad privada y todos sus etcéteras, logra resolver el problema social, es un farsante.  Y a la vista está el fracaso de todas esas ideas -dizque- filosóficas, donde quiera que las hayan aplicado.  Han tenido que volver a un sistema capitalista de mercado, con controles.  Y eso está bien, pero no es comunismo.

    La solución a los problemas sociales, está en eliminar de raíz la corrupción estatal. En darle el ejemplo a la juventud, de que esa corrupción con dineros del Estado, es severa y duramente castigada, por el profundo, irreversible e incalculable daño que hace a la sociedad.

    (*)  Miembro A.I.E.L.C.

    En nuestro artículo anterior, decíamos que China Comunista, “existe”, pero de nombre.  La maneja una cúpula, formada por un solo partido.  El todavía llamado “Partido Comunista”, que de comunista no tiene nada.  Lo que hay en el fondo es una dictadura que ni siquiera es la otrora “dictadura del Proletariado”, sino la dictadura de la Asamblea Nacional Popular y su mandatario actual Xi- Jinping.

    Vemos a los chinos, saliendo de compras, consumiendo toda clase de mercaderías, caminando por las principales calles de Shanghai, que recuerdan “Times Square” o “Broadway”, en Nueva York, o cualquier otra avenida de las principales capitales del mundo.  Se les ve alegres, de buen ingreso económico, ya que la pobreza está erradicada de China.

    Es todo un país capitalista, pero hay un pequeño problema.  No hay libertad de expresión.  No hay forma de disentir. Una declaración en contra del Partido o del Jefe de Gobierno, puede llevar al “culpable”, a la cárcel o a ser torturado o a gozar del “descanso eterno”.

    Por eso, quien considere que todavía China es un Estado Comunista y quisiera repetir la fórmula en su propio país: Gozar del paraíso comunista, está en el sitio equivocado.

    Quien insista en ser elegido para convertir a su país, en un “paraíso comunista”, está totalmente equivocado. Traerá más tragedia y más miseria a sus propios conciudadanos.

    Observemos a Cuba:  En Cuba, de 1 US, se roban 53 céntimos. ¿Y entonces? Y lamentablemente, ¿qué es Cuba hoy en día?   Buenos médicos, excelentes músicos, trabajando en la calle, en  cafés, en bares.  Muy poca industria.  Y tal como ocurrió con China, Cuba se craneó su “Actualización del Modelo Económico y Social”, 62 años después de su revolución.  Sometieron para cambio cerca de 700 artículos de la Constitución, de los cuales aprobaron cerca del 60%, permitiendo la inversión extranjera y leve y pálidamente la producción privada en el agro.

    ¿Cómo se llama eso? La vuelta del bobo.

    Miren a la comunista Venezuela: de 1US, se roban 85 céntimos.  ¿Y los millones de refugiados?  Se mencionan cerca de 7 millones de venezolanos que salieron del país.  Del paraíso bolivariano.  La libertad de expresión se acabó. Quien no esté de acuerdo con el Gobierno, que se quede callado, antes de que lo apresen  y lo torturen o lo desparezcan.

    Y ni se diga de Nicaragua: De 1 US, se roban 78 céntimos.  Roban menos que en Venezuela.  De todas maneras, no es un país que esté en buenas condiciones económicas. Aun así, gracias al “imperialismo yanqui”, Nicaragua despacha a los EEUU, cerca del 60% de sus exportaciones, mientras que los países que supuestamente les son solidarios, como China, compran apenas el 2%.

    En Vietnam, fieles alumnos del sistema chino, copiaron su sistema de flexibilizar la economía, permitiendo sectores de economía privada, como en la agricultura.  Afortunadamente entendieron que al tener una economía planificada y rígida, no iban a solucionar sus problemas sociales.  Emprendieron reformas e insisten en decir que el “Sistema Socialista de Mercado” no se aleja de los lineamientos marxistas leninistas, lo cual es una especie de onanismo, después de tantos años de revoluciones, de guerra, de martirios, crueldades, de todos aquellos movimientos dizque “izquierdistas”, al querer eliminar la propiedad privada y disimular de esa manera, que Carlitos Marx y todo el santoral de la sagrada e incuestionable doctrina marxista-leninista, incluyendo a Mao Tse Tung y su librito rojo, tenían razón.

    Volvemos a repetir: Quien sostenga que eliminando la propiedad privada y todos sus etcéteras, logra resolver el problema social, es un farsante.  Y a la vista está el fracaso de todas esas ideas -dizque- filosóficas, donde quiera que las hayan aplicado.  Han tenido que volver a un sistema capitalista de mercado, con controles.  Y eso está bien, pero no es comunismo.

    La solución a los problemas sociales, está en eliminar de raíz la corrupción estatal. En darle el ejemplo a la juventud, de que esa corrupción con dineros del Estado, es severa y duramente castigada, por el profundo, irreversible e incalculable daño que hace a la sociedad.

    (*)  Miembro A.I.E.L.C.

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