Por: Ántero Flores-Aráoz / Manoseo a fuerzas armadas

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Por: Ántero Flores-Aráoz

Por: Ántero Flores-Aráoz / Últimamente, todo el país hemos sido testigos de indebido manoseo a nuestras Fuerzas Armadas y Policía Nacional. Ese manoseo se ha producido mientras estamos en una grave crisis política, que se suma a la crisis sanitaria y económica, que además del desempleo, se origina en la pandemia del COVID 19.

El primer manoseo se produce desde la Presidencia del Congreso de la República con una equivocada llamada a las más altas autoridades castrenses, algunas contestadas y otras no, a las que han querido darles la connotación de sedición, que considero muy lejana a las intenciones del Presidente del Parlamento, quien ha admitido su error con las disculpas del caso.

El segundo manoseo ha sido el poner como telón de fondo a los comandantes generales de las Fuerzas Armadas más al Jefe del Comando Conjunto de aquellas y al jefe de la Policía Nacional. El telón al que nos referimos, fueron las declaraciones del Ministro de Defensa, quien, si bien fue miembro de nuestro Ejército, se encuentra en el retiro y ostenta cargo político y sus declaraciones consecuentemente son políticas y nada tienen que ver ni con Ejército, Marina, Aviación y Policía.

Lo que es más grave es que los jefes de nuestras instituciones militares y policiales estaban en uniforme de campaña.  En el fondo se les hizo aparecer, con su presencia, como validadores de posiciones políticas en que no tienen arte ni parte. Este hecho es más que lamentable, pues ya anteriormente su fotografía en el Despacho de la Presidencia de la República los hacía partícipes de fianza política, de suyo cuestionable.

La primera vez, pudiese ser que fueron sorprendidos, pero la segunda es francamente inaceptable, máxime cuanto todos conocemos que hay veces en que la imagen tiene más valor que mil palabras, como señala antiguo aforismo.

Nuestras Fuerzas Armadas y Policiales, no deben ser manoseadas por el sector político, sea que provenga del Palacio Legislativo o del Palacio de Gobierno.  Si bien, de acuerdo a la Constitución, el Presidente de la República es el Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, la misión primordial de aquellas es garantizar la independencia, la soberanía y la integridad territorial de la República y, las segundas su finalidad es garantizar, mantener y restablecer el orden interno, así como investigar y combatir la delincuencia.

Ni las unas ni la otra son deliberantes, estando subordinadas al poder constitucional.  Sus miembros son individualmente electores, pero no participan en la Política.

Tenemos todos que ser muy respetuosos con la institucionalidad militar y policial y evitar comprometerlas en lo que no son sus obligaciones ya que tienen responsabilidades muy claras y, en la actualidad teniendo que enfrentar los remanentes terroristas en el VRAEM, la delincuencia organizada, y dentro de los nuevos roles, su ayuda e intervención para mitigar los efectos de los desastres naturales y eventualidades no deseadas, como es paliar los efectos de la pandemia.

Con las Fuerzas Armadas y Policiales no se juega y si bien no son tutores de la civilidad como algunos todavía creen, ya pasaron los tiempos de los cuartelazos que hoy, tarde o temprano, terminan en carcelazos. Usarlas directa o indirectamente con finalidad política, es absolutamente irresponsable.

(*) La dirección no se hace responsable por los artículos firmados.