Daniel Salazar Castellanos, para Bloomberg Línea, señala que el rezago en Latinoamérica está sustentado en factores como la incertidumbre jurídica y política,
“Y si a eso le sumamos componentes sociales de desigualdad, de distribución de la riqueza posiblemente inequitativa, eso hace que sean más marcadas las diferencias. Eso podría explicar buena parte de lo que hace complejo hacer negocios”.
Según el Índice de Complejidad Empresarial Global (CGBI) que evalúa los factores que hacen que la expansión de un negocio sea sencilla o exigente en 81 países o jurisdicciones, se muestra que los datos vitales que las empresas necesitan al desenvolverse en un mundo de márgenes ajustados” es complejo.
El reporte está basado en 292 indicadores que abarcan legislación, cumplimiento normativo, normas contables y fiscales, así como requisitos de recursos humanos y nómina.
La gran mayoría de los países de la región tiene buenas instituciones y estas son las que permiten que la inestabilidad política no afecte tanto”.
Latinoamérica combina varios “factores estructurales, institucionales y económicos que aumentan la incertidumbre para inversionistas y empresas”,
Sin embargo, “también es una región con enorme potencial por su tamaño de mercado, recursos naturales, ubicación estratégica y crecimiento de sectores digitales y energéticos”.
Brasil, por ejemplo, tiene un sistema tributario de múltiples niveles y frecuentes cambios normativos en todas las líneas de servicios aumentan la complejidad de la jurisdicción.
Colombia se sustenta en el hecho de que “acciones discrecionales” de la autoridad fiscal, los constantes cambios en los requisitos y las expectativas poco claras en torno a las normas internacionales de información aumentan la complejidad, según el Índice CBGI.
“Las autoridades reguladoras colombianas actualizan con frecuencia la legislación fiscal, incluidas las normas del IVA”.
Bolivia, sigue enfrentándose a obstáculos burocráticos y a la lentitud en las respuestas de las autoridades locales a pesar de un cambio de gobierno que “trae consigo la esperanza de mejoras graduales en toda la jurisdicción”.
Y en Argentina, el entorno empresarial “sigue siendo exigente”. Y, TMF advierte que los reguladores continúan introduciendo cambios impredecibles en Argentina y ven probable que aumenten los requisitos de cumplimiento normativo el próximo año”.
“Las frecuentes actualizaciones legales obligan a las empresas a revisar constantemente los procesos locales, lo que eleva el riesgo operativo”.
En Perú, la digitalización en curso en todas las líneas de servicio para cumplir con la normativa paradójicamente se convierte en uno de los “principales factores” que impulsan la complejidad.
“Por ello, es un arma de doble filo, ya que plantea tanto retos como ventajas para las empresas extranjeras que operan en la jurisdicción”, dice TMF.
Hay que fortalecer la estabilidad institucional y regulatoria para dar mayor previsibilidad a las reglas del juego, mejorar la infraestructura y la logística para aumentar la competitividad, y aprovechar el nearshoring como oportunidad de relocalización productiva.
La principal señal que buscan las empresas es previsibilidad. La región necesita: reglas claras, seguridad jurídica, independencia judicial, estabilidad tributaria, menor corrupción. Los países que han logrado mayor estabilidad institucional suelen atraer más inversión”.
https://www.bloomberglinea.com/negocios/los-11-paises-de-latinoamerica-mas-complejos-para-hacer-negocios-en-2026-segun-tmf/




