El Sr. Bolton, que fue asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, escribe para el WSJ Opinion, que, para tranquilizar a los aliados regionales, Estados Unidos necesita abrir el Estrecho de Ormuz y estar listo para volver a usar la fuerza. Eso del Estrecho, se acaba de firmar, en un aspecto que trae aún incertidumbre
Lo de la guerra contra Irán, trae bases para una mayor proliferación nuclear en Oriente Medio, señala el analista.
Para evitar esto, hay que ir sobre el régimen de Teherán.
Pero se cree que el principal garante de seguridad y disuasión está en manos inestables y temen las amenazas nucleares y terroristas de Irán.
Trump no consultó a la mayoría de los aliados de Estados Unidos para ir contra Irán y eran varios como la OTAN y países árabes.
Los árabes del Golfo se sorprendieron cuando Irán les atacó.
Los Emiratos Árabes Unidos lanzaron ataques significativos contra Irán; Arabia Saudí lo hizo, aunque en menor medida.
Pero los líderes árabes en general temían que la disuasión e incluso las capacidades estadounidenses no fueran lo que creían, lo que minaba aún más la confianza en la determinación de la administración Trump.
Esto hace que, los temores sobre la disuasión nuclear extendida sean aún mayores.
Y sugiere ello adquirir capacidades nucleares para protegerse frente a un Washington voluble.
Y son varios países que están analizando esta situación.
Los aliados europeos están cada vez más preocupados.
Han escuchado los ataques verbales del señor Trump contra la OTAN y han visto la disminución de la participación estadounidense en las actividades de la alianza, así como la posible degradación del nivel del comandante europeo, que también actúa como comandante supremo aliado en Europa.
Las conversaciones discretas sobre la adquisición de armas nucleares en Corea del Sur y Japón, que llevan años en marcha, están saliendo cada vez más a la luz pública.
Cada vez que Estados Unidos reduce sus responsabilidades de defensa colectiva, nuestros adversarios refuerzan sus propias posiciones o difunden la anarquía.
A su vez, Estados Unidos y nuestros aliados se vuelven menos seguros.
La mejor manera de evitar una carrera armamentística nuclear en Oriente Medio es restablecer la confianza en la determinación y fiabilidad de Washington.
Probablemente se necesitaría fuerza militar para proteger el comercio en el Golfo y el estrecho.
La fuerza ayudaría a restaurar la credibilidad estadounidense y restablecer la disuasión contra los esfuerzos iraníes por abrir y cerrar el estrecho como si fuera un interruptor de luz.
Si Irán logra dominar el estrecho, el futuro económico de los árabes del Golfo estará en peligro, junto con la paz y la seguridad regionales.
Y esta decisión corresponde al señor Trump en un devenir que debe estar claro en un plazo corto.




