Investing.com señala que, Elon Musk y Citrini Research tienen claro lo que va a pasar con la IA y los puestos de trabajo. Bendición para algunos, redención para otros.
Se está produciendo un récord de salida de dinero de los mercados estadounidenses hacia Europa y los emergentes.
Un informe de Citrini Research comenta cómo la IA podría provocar el despido de muchos trabajadores con altos ingresos y hundir la economía.
La IA, podría impulsar la tasa de desempleo de Estados Unidos por encima del 10% para el 2028. Estiman que el escenario central es que la IA destruye empleos e ingresos, pero no los reemplaza, arrastrando la economía a una recesión y a los mercados a una crisis.
Elon Musk señaló, que la IA y la robótica, harían que el trabajo “tradicional” deje de ser necesario para la mayoría de las personas, que dentro de unos años trabajar será opcional, puesto que la IA y los robots harán la mayor parte del trabajo productivo. Es decir, las personas sólo trabajarán si lo desean y como hobby, pero no por necesidad económica. Añadió la idea de una “Renta Universal” que permitiría vivir sin trabajar.
Se prevé un escenario que para unos será apocalíptico y para otros una bendición, no habrá término medio.
Muchísimas profesiones ya no serán realizadas por humanos. Las empresas se ahorrarán un dineral. Los Gobiernos pueden exigir a las empresas que, por ejemplo, paguen la mitad del dinero que se ahorran.
Con ese capital, podrían abonar rentas a las personas que perdieron sus trabajos y a quienes no encuentran cabida en el mercado laboral.
Al haber millones que ya no trabajan, el tiempo libre y el ocio podría ser aprovechado por sectores que sí seguirán contando con personal humano, como cafeterías, restaurantes, etc.
La realidad es que supondrá un cambio radical que afectará a lo personal, social y laboral. Y muchos jóvenes que están a punto de ir a la Universidad deberían empezar a tener visión de largo plazo y saber enfocar su futuro.
Los inversores estadounidenses están retirando dinero de su propio mercado al ritmo más rápido en al menos 16 años, mientras los rendimientos de las grandes tecnológicas caen y los mercados internacionales lo reciben con las manos abiertas.
En seis meses, han retirado US$75.000 millones de renta variable, sólo US$ 52.000 millones corresponde al 2026.
Una parte del dinero ha ido a la renta variable de mercados emergentes, sobre todo a Corea del Sur (US2.800 millones y a Brasil US$1.200 millones). Europa también está siendo uno de los destinos predilectos.
Buscan diversificar en otros sectores y no tener tanta exposición a tecnología. Las acciones estadounidenses siguen siendo caras. Por ejemplo, el S&P 500 cotiza a 21,8 veces los beneficios esperados, mientras que las acciones europeas cotizan a 15 veces sus ganancias futuras y las de Japón y China cotizan a 17 y 13,5 veces respectivamente.
Muchos gestores e institucionales vendieron grandes posiciones en acciones de software y valores tech con fuerte componente de IA. La presión proviene de temores sobre si el crecimiento en IA generará beneficios reales y de la percepción de sobrevaloración en ciertas compañías.



