OPV son las siglas de Oferta Pública de Venta, el proceso financiero mediante el cual una empresa o sus accionistas ponen acciones a disposición del público en general. Se utiliza principalmente para sacar a una compañía a cotizar a bolsa.
En investing.com Louis Juricic nos cuenta que, en una presentación ante la SEC, la empresa matriz de Google, Alphabet, reveló oficialmente la asombrosa magnitud de su apuesta de una década en SpaceX tras el debut histórico del fabricante de cohetes en los mercados públicos: US$ 94.000 millones.
La valoración de US$ 94.000 millones de Google representa una de las inversiones estratégicas más lucrativas de la historia empresarial. A continuación, y como claridad de lo que ocurrió, se detalla cómo se fue construyendo la posición a lo largo del tiempo:
En enero de 2015, Google se asoció con Fidelity para inyectar 1.000 millones de dólares en la empresa espacial privada de Elon Musk, con Google aportando aproximadamente entre 500 y 900 millones de dólares. En aquel momento, SpaceX estaba valorada en torno a 12.000 millones de dólares —una fracción de su capitalización actual— y la inversión se planteó como una apuesta estratégica para apoyar la infraestructura de internet basada en satélites. Google obtuvo una participación inicial en acciones de aproximadamente el 7,5%.
Durante la década siguiente, SpaceX llevó a cabo decenas de rondas de financiación de capital riesgo para financiar su constelación Starlink y el programa de desarrollo de Starship. Una dilución adicional de acciones se produjo en febrero de 2026, cuando SpaceX completó una megafusión absorbiendo el startup de inteligencia artificial de Musk, xAI, con una valoración privada combinada de 1,25 billones de dólares. Estas operaciones corporativas redujeron la participación efectiva en acciones de Google hasta aproximadamente el 4,9%-5,0% en el momento de la salida a bolsa.
Dado que SpaceX permaneció en manos privadas durante más de dos décadas, Alphabet registró el activo en su balance bajo valoraciones privadas conservadoras. Aunque las comunicaciones regulatorias estatales apuntaban al crecimiento de la posición, la presentación del 10-Q de hoy constituye la primera contabilización pública oficial de la participación tras la salida a bolsa.
Las restricciones escalonadas —80.000 millones de dólares sujetos a bloqueos a corto plazo y 14.100 millones de dólares retenidos hasta finales de 2027— están diseñadas para evitar inundar el mercado con un exceso de acciones en circulación. Tras la salida a bolsa de SpaceX en junio, que fijó su precio en 135 dólares por acción con una valoración inicial de 1,77 billones de dólares, los principales inversores institucionales como Alphabet, Fidelity y los fondos de capital riesgo siguen sujetos a los habituales acuerdos de bloqueo para preservar la estabilidad de la negociación.




