El agua no es meramente una cuestión ambiental, es un pilar fundamental de la estabilidad, el desarrollo y la prosperidad mundial.
En un mundo que enfrenta cada vez, mayores desafíos derivado del cambio climático, el crecimiento demográfico y la creciente presión sobre los recursos naturales, el agua se ha convertido en uno de los asuntos estratégicos más importantes que definirán el desarrollo de la estabilidad mundial en las próximas décadas.
El agua no es simplemente, un recurso natural o una cuestión ambiental; pues, se ha convertido en un elemento fundamental vinculado a la seguridad alimentaria, el crecimiento económico, la estabilidad y residencia social.
Los informes de las Naciones Unidas, indican que el mundo aun este lejos de alcanzar el sexto objetivo de desarrollo sostenible que busca garantizar el acceso al agua y al saneamiento para todos, dada la persistente crisis de escasez de agua, los creciente impactos del cambio climático y la disminución de los recursos hídricos en muchas regiones del mundo.
En este contexto, resulta evidente que, para abordar estos desafíos, se requiere alianzas internacionales genuinas, y un cambio de los compromisos teóricos a la implantación practica basada en la inversión, l innovación y la cooperación internacional.
Partiendo de esta visión, los EAU, en colaboración con la República de Senegal, acogen la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua de 2026, para que Abu Dabi sea la sede de la conferencia, de modo que confirman su compromiso apoyo a los esfuerzos internacionales para acelerar la implementación del sexto Objetivo de Desarrollo Sostenible, y fortalecer la acción colectiva para abordar los desafíos hídricos mundiales. Siendo anfitriones representa también, una importante oportunidad para movilizar esfuerzos internacionales y agilizar la implementación de soluciones prácticas capaces de generar un impacto tangible en el sector hídrico.
Sin embargo, la importancia del papel de los EAU en este asunto va más allá de la simple organización de la conferencia; se deriva de una destacada experiencia nacional que ha convertido la resiliencia hídrica en una prioridad estratégica dentro de la visión del país para el desarrollo sostenible.
Los Emiratos Árabes Unidos se ubica en una de las regiones más áridas del mundo; sin embargo, en las últimas décadas ha logrado construir uno de los sistemas de seguridad hídrica más avanzados a nivel internacional gracias a la inversión en tecnología, innovación, infraestructura de vanguardia y una gestión de recursos altamente eficiente.
En 2017, los Emiratos Árabes Unidos lanzó su Estrategia de Seguridad Hídrica 2036, una de las estrategias más completas de la región. Su objetivo es reducir la demanda total de agua en un 21 %, aumentar la reutilización de agua tratada al 95 %, disminuir el índice de escasez hídrica en tres puntos, incrementar la capacidad nacional de almacenamiento de agua y mejorar la preparación ante emergencias. Las estimaciones oficiales indican que la implementación de la estrategia contribuirá a un ahorro económico de aproximadamente 20 mil millones de dólares estadounidenses y reducirá las emisiones de carbono asociadas al sector hídrico en alrededor de 100 millones de toneladas métricas.
Los Emiratos Árabes Unidos, es líder mundial en desalinización de agua, con más de 40 plantas desalinizadoras que abastecen a más del 90 % del agua potable de la población. Simultáneamente, el país está implementando tecnologías de desalinización de bajas emisiones basadas en ósmosis inversa para reducir el consumo energético y mejorar la sostenibilidad ambiental.
En Abu Dabi, una de las mayores plantas desalinizadoras de ósmosis inversa del mundo se encuentra en desarrollo como parte del proyecto Taweelah. El emirato de Abu Dabi, aspira a producir el 90 % de su agua desalinizada mediante esta tecnología para 2030. Dubái también está desarrollando el proyecto Hassyan, que se convertirá en una de las mayores plantas desalinizadoras del mundo alimentada por energía limpia y solar, con una capacidad de producción de 818.000 metros cúbicos diarios, suficiente para abastecer de agua potable a aproximadamente dos millones de personas.
Los Emiratos Árabes Unidos también han priorizado la reutilización de aguas residuales tratadas como un recurso estratégico y sostenible. Esta agua se utiliza para riego, paisajismo y zonas verdes, como parte de un enfoque nacional para reducir la presión sobre los recursos naturales y mejorar la eficiencia en el uso del agua en diversos sectores.
Con el fin de reforzar esta tendencia y consolidar el liderazgo del país en el ámbito de la sostenibilidad hídrica, se puso en marcha la iniciativa, (Abu Dhabi Global Water Platform), Plataforma Global del Agua de Abu Dabi, una iniciativa estratégica destinada a acelerar la puesta en marcha de proyectos de desarrollo con un impacto sostenible, crear nuevas oportunidades de inversión y apoyar soluciones innovadoras que contribuyan al desarrollo del sector hídrico a nivel mundial.
Reconociendo la importancia de la innovación para abordar los desafíos hídricos mundiales, los EAU lanzó la Iniciativa Hídrica “Mohamed bin Zayed” para acelerar el desarrollo de soluciones y tecnologías innovadoras que mejoren la eficiencia en el uso del agua y amplíen el acceso a recursos hídricos sostenibles.
Además de sus esfuerzos nacionales, los EAU ha desempeñado un papel cada vez más importante en el apoyo a la resiliencia hídrica mundial mediante la financiación de proyectos de desarrollo e iniciativas humanitarias, y el desarrollo de soluciones innovadoras para abordar la escasez de agua, particularmente en las regiones más afectadas por los desafíos climáticos. En este contexto, la Fundación de Ayuda Hídrica de los EAU (Suqia EAU) ha implementado más de 1000 proyectos de agua sostenible desde su creación, beneficiando a aproximadamente 15 millones de personas en 37 países de todo el mundo.
A principios de 2026, el Fondo de Abu Dhabi para el Desarrollo, lanzó la Plataforma Global del Agua de Abu Dhabi, una iniciativa estratégica de 2.000 millones de dólares destinada a movilizar financiación para proyectos de desarrollo de alta calidad, oportunidades de inversión y soluciones innovadoras que, contribuyan al desarrollo del sector hídrico a nivel mundial y mejoren el acceso a fuentes de agua potable y sostenibles. En la primera fase de la iniciativa, el Fondo destinará 1.000 millones de dólares durante cinco años, de 2026 a 2030, beneficiando a aproximadamente 10 millones de personas en todo el mundo.
Los EAU también, sigue apoyando los esfuerzos internacionales para mejorar el acceso al agua potable y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, con la firme convicción de que la sostenibilidad del agua es una responsabilidad colectiva que requiere una amplia solidaridad internacional.
La fase preparatoria de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua de 2026 reflejó esta tendencia, pues, contó con la participación de más de 120 países y cientos de partes interesadas internacionales en las reuniones preparatorias acogidas por Senegal y las Naciones Unidas, con el apoyo de los Emiratos Árabes Unidos. Se adoptaron seis temas clave para el diálogo: Agua para las Personas, Agua para la Prosperidad, Agua para el Planeta, Agua para la Cooperación, El Agua en los Procesos Multilaterales e Inversiones en el Sector del Agua. Estos temas garantizan que las diversas dimensiones de los desafíos hídricos se aborden de manera integrada.
La conferencia es significativa, ya que representa la primera oportunidad global integral desde la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua de 2023, para evaluar los avances, acelerar la implementación de los compromisos y convertir las promesas en resultados tangibles. También sirve como plataforma para fortalecer la cooperación internacional y apoyar soluciones integradas que aborden la estrecha interrelación entre el agua, los alimentos, la energía y el desarrollo sostenible, contribuyendo así a un futuro más sostenible y próspero para las comunidades de todo el mundo.
La celebración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua de 2026, en los Emiratos Árabes Unidos, no se limita a ser sede de un evento internacional, sino que representa una extensión de su creciente papel como socio global en la configuración de futuras soluciones a los desafíos comunes. El país no solo ofrece una visión teórica sobre este tema, sino que presenta un modelo práctico basado en la inversión en tecnología, innovación, sostenibilidad y alianzas internacionales.
Hoy, ante los desafíos sin precedentes que enfrenta el mundo en el sector hídrico, la necesidad de unificar los esfuerzos internacionales y acelerar la acción colectiva es más crucial que nunca.
El agua no es tan solo el fundamento esencial de la vida, sino también la base de la estabilidad, el desarrollo y la prosperidad. Invertir en agua hoy es una inversión directa en un futuro más sostenible y próspero para las generaciones venideras.
(*) Embajador de Emiratos Árabes Unidos




