Por: Iván Torres La Torre / El general de división y el secretario

por | Nov 18, 2021 | Opinión

El Secretario General de Palacio de Gobierno, Arnulfo Pacheco Castillo, en este momento, se encuentra en una situación sumamente grave y comprometedora, por cuanto el ex Comandante General del Ejército Peruano, General de División José Vizcarra Álvarez, ha denunciado ante la opinión pública nacional que el secretario habría tenido un interés indebido, por no decir ilegal, en recomendar, dentro de la institución del Ejército, el ascenso de oficiales a quienes no les correspondía tal mérito.

El General Vizcarra, ha descrito con lujo de detalles cómo el secretario transmitía mensajes del propio presidente de la República, Pedro Castillo y del renunciante Ministro de Defensa Walter Ayala sobre los aludidos ascensos ilegales, denunciando que conversó por teléfono y personalmente con los referidos funcionarios y que, cuando éstos escucharon la posición valiente y firme por parte del General Vizcarra, quien se negó a acatar estas indebidas recomendaciones, lo llevaron a Palacio de Gobierno para conversar personalmente con el Presidente Castillo;  inclusive, el General ha denunciado públicamente, que el secretario Pacheco le deslizó una amenaza o coacción, diciéndole que el cargo de Comandante General del Ejército no estaba asegurado. Lo más grave aún, es que el propio Presidente de la República, personalmente, preguntó cómo se podía hacer para concretar los ascensos de sus recomendados. ¡Esto es el colmo!

La denuncia del valiente General Vizcarra, ha generado la reacción inmediata de la Fiscalía de la Nación, quien ha dispuesto iniciar investigaciones preliminares en contra del renunciante Ministro Ayala y los que resulten responsables, por el delito de abuso de autoridad y concusión. A su vez, la Procuraduría Anticorrupción, ha hecho lo propio, denunciando al secretario Arnulfo ante el Ministerio Público, por el delito de tráfico de influencias. De otro extremo, en el Congreso, la Comisión de Defensa, en uso de sus facultades, ha iniciado investigaciones para escuchar al denunciante y a los denunciados; sin embargo, el secretario se ha negado a asistir a la invitación del Congreso, comunicando que guardará silencio.

Nuevamente, funcionarios de este gobierno se encuentran comprometidos en una crítica situación que genera, una vez más, incertidumbre y zozobra que afecta el respeto hacia las instituciones del Estado y se convierte en una sumatoria de hechos que lindan con la corrupción de funcionarios, flagelo que “supuestamente” el presidente Castillo combate y rechaza. Por esta razón, el presidente Castillo deberá separar del cargo a su secretario y dejarlo en manos de las investigaciones fiscales, pues caso contrario, el costo político en Palacio de Gobierno, no podrá ser pagado ni negociado.

Finalmente, le sugiero al secretario que renuncie por decoro y por el bien de las investigaciones, en la medida que ya está investigado y ha sido denunciado por un General de División, a quien yo le creo, y de esta forma no agudizar más la grave crisis en la que se ha involucrado.