Desde hace unos días, vecinos que viven a los alrededores y cerca al Campo de Marte en el distrito de Jesús María vienen mostrando su genuina preocupación por el estado actual de (conforme indican los mismos vecinos) cerca de un centenar de árboles que no estarían recibiendo los cuidados y el riego correspondiente. Por las fotografías difundidas se puede apreciar que en efecto la vegetación en el lugar ha perdido su color natural sumado a un visible deterioro con letreros a los lados que indican: árbol muerto en pie.
Es válido el apunte de dicha problemática toda vez que los vecinos para su tranquilidad y bienestar, merecen una aclaración y atención por parte de los encargados de turno. Lo que se sabe es que la obra de remodelación lo viene llevando a cabo Invermet (Organismo Metropolitano de Inversiones) por una suma de 27 millones de soles aproximadamente y que esta a su vez habría delegado esta tan importante ejecución al contratista Consorcio Ejecutor Disamart con RUC 20614956713. ¿Estos trabajos están respetando la Ley 16979 de intangibilidad del Campo de Marte? La misma que en su artículo 2, a la letra indica que: “Queda excluido el Campo de Marte como lugar para toda clase de juegos recreativos, exposiciones y ventas de productos comerciales e industriales, así como toda construcción que signifique la disminución del área verde”. Es decir, la ley protege el Campo de Marte como un espacio verde público que no se puede reducir, ni convertir en lugar de ferias comerciales, exposiciones grandes ni construcciones que quiten áreas verdes. Eso significa que las intervenciones (veredas, iluminación, áreas de esparcimiento) se hacen sin disminuir el total de área verde, sino más bien mejorándola y aumentando el número de árboles en algunos casos.
Sería importante que los representantes de Invermet y Consorcio Ejecutor Disamart aclaren las inquietudes, de si el estado actual de los árboles es parte del proceso y etapas de remodelación o si es que realmente sí ha habido un descuido, por lo que correspondería tomar acciones inmediatas para la mejora del riego y preservación de los árboles. Asimismo, ¿tienen ellos un inventario de los árboles? ¿conservarán su ubicación natural donde fueron sembrados o serán reubicados? Recordemos que el Campo de Marte tiene flora y fauna propia, con árboles con historia de más de 50 años. Esperemos que se tomen cartas en el asunto para revertir el estado situacional actual, y que también entidades como el Ministerio del Ambiente, Fiscalía Especializada en Materia Ambiental, Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental puedan escuchar a los vecinos, crear una mesa de trabajo y de diálogo entre los encargados de la ejecución, las entidades fiscalizadoras y los vecinos de la zona para encontrar un punto medio de equilibrio, de entendimiento, para que así y ojalá los encargados y responsables cuiden el pulmón distrital, caso contrario sería una pena total. Confiamos en una pronta atención y solución a este justo pedido vecinal.




