Por: Martín Valdivia / Muertes absurdas en la carretera

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Por: Martín Valdivia Rodríguez/ crisis económica del día a día del chileno
Por: Martín Valdivia Rodríguez a cerca de Gregorio Santos                                  

Por: Martín Valdivia Rodríguez / No sé cuántas veces he llegado a escribir sobre lo mismo: la falta de previsión entre los conductores de transporte interprovincial que, no sabemos por qué casi siempre a comienzos de año, saltan a las primeras planas de los diarios por un grave accidente que cuesta siempre muchas vidas. Tal es el caso del ómnibus de la empresa “Cruz del Sur” que ayer se despistara cerca a Yauca, cobrando 16 vidas.

La Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas, Carga y Mercancías (Sutran), es la entidad encargada de vigilar precisamente que nada de esto ocurra, fiscalizando con todo el rigor de la ley a toda aquella empresa de transporte que pretende hacer de las suyas. En este caso Sutran sólo sec limitó a informar que el bus “iba a excesiva velocidad” (más de 105 kilómetros por hora) y precisar que la empresa “no tenía un registro electrónico de la hoja de ruta”.

Lo sucedido con el bus de Cruz del Sur debe ser investigado a fondo, dado que era un vehículo nuevo, con menos de dos años de uso. Además, esta empresa es una de las pocas que trabaja con seriedad, tiene terminales adecuados y una oportuna área de mantenimiento. Entonces, ¿qué falló? Probablemente, como diría la Sutran, la falla haya sido humana en tanto el vehículo se habría encontrado en perfectas condiciones.

Ese sería el trabajo de la Sutran. De hecho, “Cruz del Sur” ya debería de recibir algún tipo de sanción en tanto la ausencia de un registro electrónico de la hoja de ruta – en la que se detalla los datos del piloto, copilotos y número de pasajeros – es relevante a la hora de hacer la fiscalización pertinente. Según José Beltrán – gerente de la Sutran – los datos que deberían contener esa hoja de ruta lo obtuvieron de forma manual a través del terminal terrestre de Nasca.

Otro tema que merece tomarse en cuenta es la demora de la empresa en comunicar el estado de salud de cada pasajero. Hubo una demora de más de 12 horas para saber a ciencia cierta si muchos de ellos estaban muertos o heridos. Esta insensibilidad de la empresa “Cruz del Sur” también debería ser evaluada por la Sutran y sancionar de forma ejemplar. Han sido 16 vidas que, tal vez por un error humano, se perdieron para siempre. Porque lo que digo y escribo siempre lo firmo.