Por: Martín Valdivia Rodríguez / A tomarse un tiempo

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Por: Martín Valdivia Rodríguez/ crisis económica del día a día del chileno
Por: Martín Valdivia Rodríguez a cerca de Gregorio Santos                                  

Por: Martín Valdivia Rodríguez / Keiko Fujimori ha pedido retirarse temporalmente de la política activa para afrontar las investigaciones que le sigue el equipo especial Lava Jato. Su decisión la manifestó ayer por redes sociales y, creemos, es lo más acertado, pues debe de encarar con total tranquilidad un proceso judicial que, lo hemos dicho más de una vez, nos parece más una vendetta política que un juicio justo y verdadero.

Hace unos días se conoció que el fiscal José Domingo Pérez decidió ampliar la investigación preparatoria contra Keiko Fujimori y algunos miembros de Fuerza Popular (FP) por el delito contra la administración de justicia en las modalidades de falsa declaración en procedimientos administrativos y fraude procesal por el presunto delito contra la fe pública en la modalidad de falsedad genérica.

Según el fiscal cuenta con una serie de nuevos elementos para solicitar la investigación, amparado en las declaraciones de Jorge Yoshiyama Sasaki, sobrino de Jaime Yoshiyama, quien dijo que la lideresa de FP conocía que los aportes provenían de la empresa brasileña Odebrecht, así como los testimonios de los empresarios Dionisio Romero y Vito Rodríguez luego de que ambos afirmaran haber aportado dinero en efectivo para la agrupación política y la propia Keiko Fujimori.

Es decir, el abanico fue abierto por Pérez con la finalidad de “puentear” la decisión del Tribunal Constitucional (TC) que declaró fundado el hábeas corpus presentado por la hermana de Keiko, Sachi, ampliando la acusación pues el deseo de los fiscales es ver –a toda costa –presa a la líder de Fuerza Popular.

“Quiero decirles que una cosa es la prisión preventiva, que quieren hacerlo ver como una acción adelantada y otra cosa serán los temas de fondo. Como hemos podido escuchar a través de la prensa, se ha vuelto a pedir la prisión preventiva y además de eso se han ampliado los cargos en mi contra para generar una cifra exhorbitante de 24 años de pena”, señaló en su comunicado Keiko.

Este mes se verá nuevamente su caso. Como lo dijimos antes, ella puede ser culpable o no, pero su caso va más allá de eso: nadie nos quita esa sensación de venganza política que rodea todo este asunto por más que se explique que lo que se busca es solo justicia. Que Keiko se olvide por un tiempo de la política y enfoque todas sus fuerzas en defender su posición. Eso ella lo sabe. Porque lo que digo y escribo siempre lo firmo.