Por: Martín Valdivia Rodríguez / Persecución implacable

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Por: Martín Valdivia Rodríguez/ crisis económica del día a día del chileno
Por: Martín Valdivia Rodríguez a cerca de Gregorio Santos                                  

Por: Martín Valdivia Rodríguez / Así como van las cosas, al parecer Keiko Fujimori sólo tendrá tiempo de celebrar la Navidad en casa, pues el Año Nuevo lo pasaría nuevamente en prisión. Ello se desprende al darse a conocer que el juez Víctor Zúñiga Urday declaró como “inaplazable” la sesión donde nuevamente se pedirá prisión preventiva contra la lideresa de Fuerza Popular. Una decisión apresurada y extraña si tenemos en cuenta que, para hacerlo, se ha presentado una “ampliación” de la investigación contra la señora Fujimori.

Esta noticia no hace sino comprobar la feroz persecución política de la que es víctima la hija mayor del expresidente Fujimori, forzando situaciones legales que más parecen manotazos de ahogado de los fiscales a cargo del caso Lava Jato. Ahora resulta que esa “ampliación” abarca delitos como asociación ilícita para delinquir y falsedad genérica, las mismas que se suman al lavado de activos y organización criminal.

Da la impresión que cualquier acusación es válida con tal de meter en la cárcel a la señora Fujimori, quien ganó su libertad luego que el Tribunal Constitucional (TC) aceptara un hábeas corpus a su favor presentado por su hermana Sachie. Ante tamaño traspiés, los fiscales del equipo especial que ve el tema de Odebrecht, no se han quedado tranquilos y han sacado bajo las mangas estas nuevas acusaciones.

Ahora su libertad pende nuevamente de un hilo y nada contradice que tal vez que Keiko retorne a la cárcel para pasar el Año Nuevo entre rejas. Esta persecución implacable no pareciera tener móviles judiciales sino más bien políticos, en tanto aún no se le ha comprobado nada ilegal a la lideresa de Fuerza Popular. Lo más correcto sería en todo caso que lleve un juicio justo y de resultar culpable de las acusaciones en su contra ser sentenciada.

Esperemos que el juez Zúñiga Urday sepa evaluar con criterio estas nuevas “pruebas” y sopese el hecho de que Keiko ya purgó prisión preventiva durante 13 meses, además de su anuncio que ella permanecerá en el Perú para afrontar aquí a la justicia, pese a que más de un fiscal quiere verla nuevamente entre rejas. Porque lo que digo y escribo siempre lo firmo.