Por: Martín Valdivia Rodríguez / Vuelve a su casa

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Martín Valdivia Rodriguez
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Por: Martín Valdivia Rodríguez / El ex alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, vuelve a su casa. Y lo hace luego que la Sala Anticorrupción resolviera revocar la prisión preventiva que venía cumpliendo, para cambiarla por la de detención domiciliaria. Sin duda la decisión pasa por el delicado estado de salud por el que viene atravesando el ex burgomaestre, quien tendrá que cumplir su sentencia mientras duran las investigaciones que lo vinculan con actos de corrupción con las constructoras brasileñas OAS y Odebrecht.

Mirando su situación desde el punto de visto humanitario, era lógico que la Sala Anticorrupción acogiera la apelación presentada por el abogado de Castañeda, Luis Vivanco, en el sentido de dejar sin efecto los 24 meses de prisión preventiva dictados contra su defendido. De hecho, tenemos el precedente del ex presidente Pedro Pablo Kuckzynski quien padece de una decena de enfermedades y se encuentra cumpliendo su sentencia en casa.

Caso similar es el Luis Nava, exsecretario de la Presidencia de la República durante el segundo gobierno de Alan García, quien actualmente se encuentra cumpliendo detención domiciliaria. El caso de Luis Castañeda no podía ser ajeno a ese pedido, al margen de lo que dijera el propio ex alcalde cuando señaló que él no deseaba utilizar su estado de salud para evitar ir a prisión preventiva, ya que considera que su verdad hará que su libertad no quede restringida.

Tal como lo informara su abogado, Luis Castañeda no sólo padece de cáncer a la próstata, sino de otra grave enfermedad como lamiositis, un mal incurable de causa desconocida e inhumano degenerativa que lleva a la invalidez. Eso, unido a una trombosis muscular severa y un corazón debilitado luego de haber sufrido tres infartos al corazón. Ahora mismo un grupo de médicos evalúa a Castañeda con la finalidad de verificar si el cáncer de próstata que padece ya hecho metástasis.

Recordemos que a Castañeda Lossio el Ministerio Público lo acusa de haber recibido 480,000 dólares de la empresa brasileña OAS durante su campaña a la alcaldía de Lima el 2014, además de pertenecer a una supuesta “organización criminal” que tuvo como objetivo “acceder a la comuna limeña y gestionar los recursos de la municipalidad en favor de la organización y de empresas vinculadas a su entorno”.

Como es obvio, el ex alcalde señaló que “se acababa de enterar” que formaba parte de esa “organización criminal”, una acusación que deberá ser probada por sus acusadores. Porque lo que digo y escribo siempre lo firmo.