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    Por: Phillip Butters / ¡Comunistas de M…!

    Cada día se hace más palmario, evidente y penoso, que los comunistas manejan el Poder Ejecutivo. Que la mente perversa de estos desgraciados han planeado el exterminio que estamos sufriendo los peruanos.

    Porque si bien es cierto que el Covid-19 es un fenómeno de desgracia mundial y la pandemia es un hecho, este es el peor país del mundo en cuanto a la ejecución de cualquier programa en contra de esta pandemia.

    Miren la barbaridad que ha dicho ayer el Presidente de la República. “Lo que no queremos es que los que se vacunen sean los que tengan dinero, y los que no, no se vacunen”. Realmente solo una persona plagada de ideología marxista-leninista o un perfecto imbécil, puede afirmar tamaño despropósito.

    Es decir, los principales grupos económicos no pueden importar su propia vacuna, en este caso la Sputnik, Gamaleya, que Rusia ha ofrecido ¡Desde agosto del año pasado!

    Simplemente no quieren, para que no quede de manifiesto la absoluta incapacidad del gobierno para cerrar contratos, poder importar y tener todo un esfuerzo logístico para poder vacunar la mayor cantidad de personas.

    El viernes pasado entrevisté en Combutters a Roque Benavides. Él podría, con toda tranquilidad, vacunar a los 12 mil colaboradores que tiene en el grupo Buenaventura y eso multiplicarlo por cinco, es decir por los miembros directos de sus familias. Es decir, con toda tranquilidad el grupo Buenaventura podría importar y distribuir gratuitamente 60 mil vacunas a su propio personal.

    Lo propio podría hacer Peru rail, que es del candidato presidencial Rafael López Aliaga, que tiene cerca de 10 mil colaboradores. También podría comprar 50 mil vacunas y aplicar a toda la familia, y no cobrarlas, simplemente decir “Te regalo”.

    Lo propio podríamos decir del grupo Brescia, el grupo Romero, Gloria, Interbank y todas las otras principales mineras del Perú, las pesqueras, y en fin, todas las grandes empresas estarían dispuestas a importar el quíntuple de vacunas que requieren de cuando lo compraran con sus colaboradores, es decir vacunar a la esposa, los hijos y los papás. Y si son más, qué importa. Es que en lo privado, cuando se quiere regalar salud, que se la regale. Y el que quiera regalar vida, que la regale.

    Esa estupidez de que los ricos se van a vacunar antes que los pobres es simplemente la visión comunista, de la lucha de clases, de la estupidez esa de que “los ricos cada vez son más ricos porque los pobres cada vez son más pobres”. Eso es un absurdo, porque de lo que se trata es que los peruanos se salven.

    Claro, la gente pobre que no tiene cómo pagarlo porque no trabaja en ninguna empresa de estas grandes, simplemente va a tener que ponerse en la cola del Minsa o de EsSalud.

    Y por supuesto, todos los centenares de miles de personas que se vacunarían, y sino millones, simplemente dejarían de hacer cola porque ya tendrían puesta la dosis y dejarían sitio para los peruanos que requieren de la salvación de la vacuna, en este caso la Sinopharm.

    Recordemos que ya no hay más contratos de los que se tienen, es decir 450 mil vacunables, y van lentísimo, al ritmo de 15 mil personas al día.

    Es decir lo que no quieren es que los peruanos se salven, por pura y dura ideología comunista, la del resentimiento, de la división, de la agudización de las contradicciones y de la lucha de clases. Eso es lo que tiene en la mente una persona turbada como Sagasti, que no solamente no se merece el puesto que tiene, sino que no está capacitado para detentarlo.

    El Presidente de la República, por la Constitución, personifica a la Nación, y la Nación peruana no es egoísta, ni enferma mental para permitir que se mueran sus conciudadanos, simple y llanamente por la incapacidad de estos miserables de comprar vacunas y solucionar el tema rápidamente.

    (*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

    Cada día se hace más palmario, evidente y penoso, que los comunistas manejan el Poder Ejecutivo. Que la mente perversa de estos desgraciados han planeado el exterminio que estamos sufriendo los peruanos.

    Porque si bien es cierto que el Covid-19 es un fenómeno de desgracia mundial y la pandemia es un hecho, este es el peor país del mundo en cuanto a la ejecución de cualquier programa en contra de esta pandemia.

    Miren la barbaridad que ha dicho ayer el Presidente de la República. “Lo que no queremos es que los que se vacunen sean los que tengan dinero, y los que no, no se vacunen”. Realmente solo una persona plagada de ideología marxista-leninista o un perfecto imbécil, puede afirmar tamaño despropósito.

    Es decir, los principales grupos económicos no pueden importar su propia vacuna, en este caso la Sputnik, Gamaleya, que Rusia ha ofrecido ¡Desde agosto del año pasado!

    Simplemente no quieren, para que no quede de manifiesto la absoluta incapacidad del gobierno para cerrar contratos, poder importar y tener todo un esfuerzo logístico para poder vacunar la mayor cantidad de personas.

    El viernes pasado entrevisté en Combutters a Roque Benavides. Él podría, con toda tranquilidad, vacunar a los 12 mil colaboradores que tiene en el grupo Buenaventura y eso multiplicarlo por cinco, es decir por los miembros directos de sus familias. Es decir, con toda tranquilidad el grupo Buenaventura podría importar y distribuir gratuitamente 60 mil vacunas a su propio personal.

    Lo propio podría hacer Peru rail, que es del candidato presidencial Rafael López Aliaga, que tiene cerca de 10 mil colaboradores. También podría comprar 50 mil vacunas y aplicar a toda la familia, y no cobrarlas, simplemente decir “Te regalo”.

    Lo propio podríamos decir del grupo Brescia, el grupo Romero, Gloria, Interbank y todas las otras principales mineras del Perú, las pesqueras, y en fin, todas las grandes empresas estarían dispuestas a importar el quíntuple de vacunas que requieren de cuando lo compraran con sus colaboradores, es decir vacunar a la esposa, los hijos y los papás. Y si son más, qué importa. Es que en lo privado, cuando se quiere regalar salud, que se la regale. Y el que quiera regalar vida, que la regale.

    Esa estupidez de que los ricos se van a vacunar antes que los pobres es simplemente la visión comunista, de la lucha de clases, de la estupidez esa de que “los ricos cada vez son más ricos porque los pobres cada vez son más pobres”. Eso es un absurdo, porque de lo que se trata es que los peruanos se salven.

    Claro, la gente pobre que no tiene cómo pagarlo porque no trabaja en ninguna empresa de estas grandes, simplemente va a tener que ponerse en la cola del Minsa o de EsSalud.

    Y por supuesto, todos los centenares de miles de personas que se vacunarían, y sino millones, simplemente dejarían de hacer cola porque ya tendrían puesta la dosis y dejarían sitio para los peruanos que requieren de la salvación de la vacuna, en este caso la Sinopharm.

    Recordemos que ya no hay más contratos de los que se tienen, es decir 450 mil vacunables, y van lentísimo, al ritmo de 15 mil personas al día.

    Es decir lo que no quieren es que los peruanos se salven, por pura y dura ideología comunista, la del resentimiento, de la división, de la agudización de las contradicciones y de la lucha de clases. Eso es lo que tiene en la mente una persona turbada como Sagasti, que no solamente no se merece el puesto que tiene, sino que no está capacitado para detentarlo.

    El Presidente de la República, por la Constitución, personifica a la Nación, y la Nación peruana no es egoísta, ni enferma mental para permitir que se mueran sus conciudadanos, simple y llanamente por la incapacidad de estos miserables de comprar vacunas y solucionar el tema rápidamente.

    (*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

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