Por: Phillip Butters / El control de daños de la Post-Verdad

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Columna Phillip Butters
Phillip Butters

Por: Phillip Butters / El control de daños de la Post-Verdad Superada la vacancia por la aritmética de los votos, hemos sufrido el triste espectáculo, tanto el sábado como el domingo, de tener que soportar y escuchar a todos los que han apoyado la mentira y la delincuencia de su permanencia en Palacio de Gobierno, tratar de justificar lo que es evidente. Una componenda política para mantener a Martín Vizcarra Cornejo allá en la Plaza de Armas para que se mantengan los intereses mediáticos, los políticos, los económicos y por supuesto, la permanencia de estos, en las próximas elecciones.

Está clarísimo que Vizcarra es un tipo que es capaz de hacer cualquier cosa. Por muy burda y por muy vulgar que parezca la presencia de Richard Swing en el entorno presidencial, -un tipejo que da fe de la sexualidad del Presidente y del Congresista Chehade-, es solamente uno de los muchos síntomas que nos hemos nosotros podido dar cuenta como consecuencia de los audios. Gente como Karem Roca Luque, o como Miriam Morales y como Oscar Vásquez son pues el “Estado Mayor” de este entorno moqueguano que hace lo que se le da la gana con los presupuestos públicos. Pero digamos las cosas claras, las “waripoleras moqueguana” y las “viudas caterianas” siguen con el estribillo de que ha fracasado “la conspiración”, ¡“el complot”! contra un presidente “pulcro y limpio” que encarna la “lucha anticorrupción”.

Claro, es el Presidente que al fin y al cabo, ha empujado el “Acuerdo con Odebrecht”, que es la consagración de los latrocinios, no solamente de la constructora brasileña sino de OAS y de todos los egregios miembros del Club de la Construcción, en donde son sumamente significativos Graña y Montero, ICCGSA del señor Castillo Dibos, -que parece que le sabe mucho al Presidente- como OBRAINSA que parece que tiene otro de sus secretos de su pasado moqueguano. El hecho es que la mitomanía de Toledo ha sido ampliamente superada, que algunas inmoralidades de otros presidentes han sido rebasadas y que prácticamente lo de Vizcarra no tiene límites ni siquiera en la estratosfera. Sin ir más lejos, ha viajado esta semana a Chanchamayo a inaugurar una planta de oxigeno que ha sido consecuencia de la colecta de los propios amazónicos.

Es decir, ellos han hecho el trabajo que este incompetente no ha podido realizar durante la pandemia, y exactamente lo mismo fue a hacer a Huacho, en donde la pobre gente del norte chico, ha tenido que sacar de sus bolsillos, ya empobrecido con la crisis económica que tampoco ha podido morigerar, ni paliar, ni manejar María Antonieta Alva y Vizcarra; y han ido a inaugurar obras que no son propias. Es decir, no tiene la más mínima intención de ser una persona con decoro, sindéresis o en buen romance está empecinado en ser un sinvergüenza. Pero por supuesto, todos estos actos han sido cubiertos por sus aliados mediáticos, que ahora comienza con el “control de daños”, es decir, generar una “post verdad” de unión alrededor de lucha contra la pandemia y de cómo no, de la reactivación económica. “El Perú no puede parar”, es decir, acá pretenden hacer un “borrón y cuenta nueva”, poner a cualquier idiota en Palacio de Gobierno, cuyo nombre es, a la hora de la hora, irrelevante el monigote puede ser “Forzay” o “Burresti” o “Pantaleón” o cualquier otro. A la hora de la hora el gran concierto de la “caviarada” necesita seguir teniendo poder.

El IDL seguirá mandando a la Fiscalía y a la Junta Nacional de Justicia y, por supuesto, seguirán teniendo los grandes poderes reales en la Defensoría, en el Poder Judicial, en los ministerios de Cultura, MIDIS, Ministerio del Interior y el Ministerio de Justicia. Es decir, el próximo Presidente será una figura accesoria, mientras más manipulable mejor. Y si se llama Vizcarra, cosa que es altamente probable, tendrán “del cuello” a un señor que tiene acusaciones gravísimas con sus compinches moqueguanos. Ese destino nos queda. El destino de la post verdad.

(*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.