Pretende instaurar un estado totalitario comunista, señala congresista y exjefe del Comando Conjunto de FF.AA., Jorge Montoya
El congresista y exjefe del Comando Conjunto de las FFAA, Jorge Montoya, advirtió sobre los peligros que representa el avance de la izquierda radical en la campaña electoral. Afirmó que una victoria de Roberto Sánchez no sería simplemente un cambio de gobierno, sino el inicio del desmantelamiento de la democracia peruana.
— ¿Qué implicancias tendría un eventual gobierno de izquierda en el Perú, tanto en el ámbito social como político?
La pérdida de la libertad. Eso es lo más importante. A ello se suma el alejamiento de los inversores extranjeros, la detención del crecimiento económico en todos sus rubros, la disminución de las exportaciones de la agroindustria y la desvalorización del sector minero.
— ¿Roberto Sánchez es más peligroso que Pedro Castillo?
Sánchez es una persona más preparada que Castillo y tiene más voluntad para hacer destrozos en el país. No tiene ningún reparo en negarlo todo: Antauro lo declara su socio y sucesor públicamente, y él lo desmiente sin hesitar. Eso lo pinta de cuerpo entero: es sumamente peligroso, más peligroso que Castillo.
— La convocatoria de una Asamblea Constituyente impulsada por la izquierda ha generado un debate. ¿Qué riesgos institucionales considera que tendría una medida así?
La desaparición de la democracia y la instalación de un Estado totalitario. Hay que tener en cuenta que quien hace ese pedido es un comunista, y los comunistas tienen como objetivo desmantelar la estructura democrática para crear un Estado totalitario ceñido a su ideología. Van a querer hacer lo que les dé la gana: cambiarán la Constitución, cambiarán el régimen económico. Nos convertiremos en un país comunista. ¿Y cuál es el resultado? Basta con mirar cómo está Cuba.
— ¿Existiría alguna garantía para que no se cambie la Carta Magna vigente?
Que no gane Sánchez. Que no salga ningún candidato de izquierda, porque cualquiera de ellos va a intentarlo.
— Antauro Humala declaró públicamente que Sánchez es su socio y sucesor, y respaldó su candidatura de cara a la segunda vuelta. Dado su historial, ¿qué implicancias ve para la democracia y el orden público si esto se concreta?
Antauro debería estar en la cárcel. Es un asesino de policías. Imagínense: un candidato a la presidencia lleva como aliado a un asesino de policías. ¿Qué está demostrando con eso? Sus verdaderas características. Lo único que quiere es destruir el Estado de Derecho.
— El partido Juntos por el Perú ha negado formalmente la alianza con Antauro Humala, pero algunos analistas lo consideran un movimiento táctico. ¿Cómo lo ve usted?
Hay demasiados inocentes en el análisis político. Cuando se habla de comunismo, es absoluto: no hay peros ni matices. El comunismo tiene un solo objetivo: la toma del Estado y su conversión en un régimen totalitario con control absoluto de toda la industria del país. Eso no tiene comparación con ninguna otra cosa. Hay que decirlo con claridad: no es que la economía vaya a sufrir un poco ni que la inflación suba algo. No. Va a destruir el Estado de Derecho y destruirá nuestra economía por completo.
— ¿Qué riesgo concreto representaría esa alianza para la seguridad democrática del país?
Antauro Humala es un delincuente y asesino de policías. No puede ni debe participar en política. La población debe castigarlo con su voto.
— La izquierda propone reducir los plazos de las concesiones mineras y subir los impuestos al sector. ¿Cómo repercutiría esto en la inversión privada y en la economía regional?
Ya está repercutiendo. Ya hay inversiones paralizadas, acciones comerciales e inversionistas industriales que han abandonado el país. Y eso ocurre ante la sola posibilidad de que suceda lo que están proclamando los candidatos de izquierda. Los sectores más golpeados son el minero y el agrario.
— ¿Ha recibido alertas o comunicaciones de gremios mineros o financieros sobre el impacto que tendría en la inversión privada una victoria de la izquierda?
Ya está sucediendo el retiro de inversiones. La gente está preocupada por la situación del Perú. Si la población no se da cuenta del error que está cometiendo, nos hundimos como país.
— La autonomía del Banco Central es clave para controlar la inflación. ¿Qué riesgos macroeconómicos implicaría que la izquierda debilite esa independencia?
Se cae la economía. El asunto es sencillo. Estamos hablando de un gobierno comunista. Al gobierno comunista no le interesa el crecimiento de las empresas: le interesa el control absoluto de toda la dinámica productiva del Estado. Y eso no ha dado resultados en ningún país del mundo. Lo que genera resultados es el crecimiento empresarial y que el Banco Central opere de manera independiente, garantizando la macroeconomía que permite el desarrollo del resto del país. Eso es lo que hay que tener claro.
— ¿Qué le diría sobre un gobierno izquierdista al peruano que ahorra y tiene su dinero en el banco?
Un gobierno de Sánchez sería un gobierno comunista. Un gobierno comunista es un gobierno dictatorial que no cree en la democracia; lo dice en sus propios estatutos. Votar por alguien que no cree en la democracia es suicidarse. Hay que pensar bien antes de emitir el voto. Nadie que se considere demócrata debería votar por Sánchez.
— ¿Cree que un empresario o inversionista estaría seguro con sus patrimonios y contratos en el Perú bajo un gobierno izquierdista?
No. Con un gobierno comunista no existe libertad. Para empezar, hace lo que le da la gana, destruye la economía, cambia la Constitución y nos paraliza como país.
— ¿Cuáles serían otros problemas colaterales que enfrentaría el país?
El problema con la democracia es demasiado grave. Aquí no hay colaterales: todo es importante. Van a querer hacer lo que les dé la gana, cambiarán la Constitución, cambiarán el régimen económico y se establecerán en el poder para siempre.
— Si la izquierda radical ganara el Ejecutivo, ¿tiene el Congreso actual los votos y la voluntad política para hacer un contrapeso real, o hay riesgo de que sea cooptado gradualmente?
El Congreso que ha sido elegido ya no tiene un equilibrio democrático claro. Está en una situación igual de comprometida. Si se mantiene la intención de voto tal como está, estaríamos ante un país que ha dejado de ser demócrata para convertirse en neocomunista. No puedo imaginar que haya demócratas convencidos de que el comunismo les traerá algún beneficio, cuando lo que hará es cambiar la Constitución, cambiar las leyes y establecerse en el poder para siempre.
— ¿Qué bancadas del Congreso, más allá de las declaradas de izquierda, podrían terminar siendo funcionales para un gobierno radical? ¿Hay una izquierda encubierta dentro del Parlamento?
Sí. Hay una izquierda encubierta y hay una izquierda real. Hay congresistas que se están camuflando para no mostrar su verdadera orientación ideológica.
— ¿La bancada izquierdista del Congreso podría ser muy influyente en el próximo período?
Si se mantiene la intención de voto como está, estamos equivocados al creer que somos un país demócrata. Tenemos un país neocomunista en ciernes. Nadie que piense bien puede creer que el comunismo nos va a traer algún beneficio.
— ¿Ve condiciones similares en la economía peruana a las que tenía Venezuela antes de la llegada de Chávez al poder?
Vamos a quedar más vulnerables que Venezuela. Venezuela contaba con una enorme riqueza petrolera. Nosotros no tenemos eso: tenemos empresas que han invertido enormes capitales para el desarrollo de nuestra economía. Y una oleada de comunismo está llevando a la quiebra a los países de la región. Mire lo que pasó en Chile, en Colombia, en Venezuela, cómo está México.
— Los peruanos que se sienten seguros porque tienen sus ahorros resguardados, ¿también se verían afectados bajo un gobierno izquierdista?
Claro que sí, les afectaría definitivamente. El peruano que piensa lo contrario es demasiado inocente. La prueba de que eso no funciona es mirar alrededor: qué pasó en Chile, qué pasó en Colombia, qué pasó en Venezuela, cómo está México. Una oleada de comunismo está llevando a la quiebra a los países.
— ¿Este deterioro afectaría a todo el país o solamente a ciertos sectores?
Afectaría completamente al país: podría incrementarse la inflación, faltarían recursos económicos para el desarrollo. Nadie quedaría al margen.
— Muchos votantes que contemplan apoyar a Sánchez están hartos de los mismos de siempre. ¿Habría alguna diferencia real votar por alguien que estuvo al lado del expresidente Castillo?
Ninguna. Él es exactamente lo mismo de siempre. Fue el ministro que más tiempo duró junto al gobierno de Castillo y el que más acciones tuvo en ese período. Lo que está diciendo esa gente está equivocado o está siendo manipulado. Creo que hay muchos peruanos que no están pensando bien a quién van a votar.
— Si pudiera hablarle directamente a un peruano que considera votar por Roberto Sánchez porque quiere un cambio, ¿qué evidencia concreta le presentaría para mostrarle el verdadero costo de ese voto?
Claro que habrá un cambio: dejará de vivir en democracia y pasará a vivir en dictadura. El desarrollo económico que existe hoy se paralizaría. El cambio tendrá signo negativo en todo. El peruano que piense votar por Sánchez o bien desconoce por completo la política, o está resentido con el sistema de manera equivocada, porque él mismo es parte del sistema. Todos los peruanos son parte de la democracia.
— ¿Cuál sería el mayor peligro institucional para el Perú en este escenario?
El peruano tiene que tomar conciencia de que la democracia es participar activamente en la vida política del país: manifestar sus opiniones, manifestar sus descontentos. Todos debemos participar en política de una u otra forma y defender nuestras instituciones por encima de todo.




