Simeone: «Hablé con Suárez para saber si Messi estaba con ganas de ir al Atlético»

El entrenador Diego Simeone reconoció que en el pasado mercado se interesó por el crack argentino del FC Barcelona. Lo soñó para el Atleti

por | Oct 13, 2021 | Deportes

El entrenador Diego Simeone reconoció que en el pasado mercado se interesó por el crack argentino del FC Barcelona. Lo soñó para el Atleti

Así en la cancha como en la vida, Diego Simeone explicó en la larga charla con Olé. “Porque el otro día salíamos del estadio, la gente nos aplaudía y ella me preguntó: ‘Pa, ¿por qué la gente te aplaude?’”. «Vení, Fran, vení que te cuento. Así me acompañás. Mirá, ellos son periodistas de Argentina. ¿A quién tenés allá en Argentina? A tu tía, a tus primas, a los abuelos… Ahora ellos me hacen preguntas de fútbol. ¿Viste? Como vos me preguntás también, así…”, expresó.

Se te nota feliz como padre ahora de dos niñas. ¿Te costó volver a arrancar?

-La verdad es que familiarmente es un momento espectacular. Tenemos cinco chicos, dos niñas chiquitas que han renovado la energía del hombre que empieza a ser adulto. Y que, obviamente, tuvo la vivencia de los jóvenes y ahora de las hijas ya más grande. Me llenan de alegría y de energía, me transmiten vida.

-¿Cómo fue el cambio de tener dos hijas después de tres varones?

-Desde el momento en que me volví a enamorar y a casarme entendí que el camino llevaba a formar una familia con mi mujer que es Carla. Y no tengo ninguna duda de que salió perfecto. Ahora tengo tres varones y a ellas, que está claro que me van a exigir más porque las mujeres exigen más… Se ve su necesidad de que uno esté, las chicas necesitan más presencia. Los chicos por ahí vamos a jugar a la pelota y listo. Las chicas es… “vamos a jugar a esto, a lo otro, y vamos a jugar a esto y a lo otro”. No es que te podés escapar como con los chicos, que la pelota los lleva a otra cosa.

-¿Cómo es hoy un día en tu vida?

-Está claro que hay pocos que conocen en persona al personaje o al entrenador que se ve en el campo. No soy de tener muchos amigos, sino muchas personas que conocemos. Evidentemente tengo una vida normal, familiar, soy muy de los míos. Mi día es llevar a las nenas siempre a la mañana al colegio. A las 7.30 ya salimos, nos llevamos los mates para ir con Carla y dejamos a una y a la otra. Y luego, el fútbol. Vivimos en un país maravilloso, en una ciudad como Madrid con una vida social muy bonita, que nos permite recorrer buenos lugares, distendernos y poder compensar todo lo laborar con lo social.

-Hablabas de la vida social. ¿Vas al cine o a cenar? ¿El fútbol no invade?

-El fútbol son las 24 horas. Es así. Cuando uno está durmiendo hay otro que está despierto. Y el que está despierto está pensando y si vos estás durmiendo… Entonces, hay ventaja para el que está despierto. Por eso hay que tener cuidado. Siempre comento que el fútbol es algo que es imposible correrlo de todas las distracciones habidas y por haber. Si vas al cine, es verdad que si la película dura una hora y media… Puede estar buenísima, pero en el recorrido de una pausa que tenga, o en el momento en que se hizo un poco más lenta, vos empezás a pensar quién juega, si juega Joao o juega Correa. Es difícil contarle al que está al lado. Pero en tu cabeza no dejás de pensar, aunque te vayas a descansar o a dormir. Y muchas veces mi forma de relajarme o irme durmiendo, es imaginándome cómo puede formar el equipo.

-¿Cómo ves al Barcelona hoy? Le va a costa salir de esta situación, ¿no?

-¿Sabés el equipo que tiene el Barcelona? Vamos a hacer nombres… Sergi Roberto de lateral, Dest suplente, de central Umtiti campeón del mundo más allá del mal momento, Lenglet, Piqué, Araujo, Jordi Alba, Balde que la destroza. Pedri… ¿lo viste al Gavi de 17 años que fue titular en España? De Jong, Busquets, Ansu Fati, Agüero, Dembélé, Memphis Depay, De Jong por si necesitas juego aéreo, Coutinho… No me contés, no me contés el cuento, no, no… Ahora si me decís no está Messi, y perdimos 30 goles, te digo sí, claro, 30 goles no los tenés como no los tuvimos siempre nosotros, que nunca tuvimos a Messi.

-Justo hablaste de Messi. ¿Te recordó a cuando diste la vuelta olímpica con la 10 en las copas América 91 y 93?

-No, yo fui un ladrón (de la 10) por un ratito, pero creo que la representé bastante bien. Tengo dos copas América con la 10. Seré tronco o me tildarán de tronco los pocos entendidos, pero yo jugué con la 10… Y dos veces. Pero, bueno, yo hablaba con De Paul antes de la Copa América, cuando estaba por venir al Atlético, y ya se intuía algo en ellos que estaba siendo muy positivo. No tengo ninguna duda de que la presencia de Scaloni, Roberto (Ayala), Samuel, Aimar, generó buen ambiente y capacidad de trabajo. Y que empezaron a buscar como objetivo potenciar a los futbolistas que tienen. Y, así, la mejor manera de representarlo fue como fue representado. Te puede gustar más o menos, pero no tengo dudas de que una vez más se demuestra de que jugando en equipo es más fácil. Sin desbordar en entusiasmo para algunos que les gusta un tipo de juego, pero sí siendo contundentes, sí siendo respetuosos de las características de los jugadores.

-¿Qué te gusta de esta la Selección?

-Me gusta que es ordenada, que sabe lo que quiere. Sabe los momentos que tiene que atacar, respeta mucho la pelota porque tiene jugadores que juegan bien y eso, a mi criterio, lo hace ser un equipo. A partir de eso fue creciendo y mecanizándose ese juego. No es que entran y salen muchos, siempre juegan los que representan esa forma de volver a ganar. Eso les dio fuerzas al entrenador y al equipo. Siempre comento lo mismo: ¿cuánta diferencia hay entre todos los entrenadores? Muy poquita. La diferencia está en cómo bajás tu mensaje. La relación con los jugadores, en cómo transmitir la idea y cómo se identifican con uno. Después, que Klopp, que Mourinho, que Guardiola, que Ancelotti, que Zidane… son todos buenos. Y puedo ir a entrenadores con menos nombre que trabajan muy bien. ¿El chico que está en Talleres tiene menos idea que nosotros? Seguro que no. Marcelo (Gallardo), que está hace años en River, ¿tiene menos idea que nosotros? Seguro que no.

-Y como hincha de la Selección, ¿qué te dejó este título en la Copa América después de 28 años?

-Yo digo que necesitábamos volver a ganar. Argentina, nuestra Selección, es una Selección importante que desgraciadamente ha pasado una etapa que no fue positiva. Pero también no es fácil ganar, todos creemos que es fácil. Pero no lo es, por más que tengas al mejor del mundo. Y en el momento en que le tocó volver a ganar, en plena pandemia, a la gente no le importó nada y salió igual, estaba oprimida, estaba con el deseo de decir: “Soy argentino y volví a ganar”. Somos de una manera especial por llamarlo de algún modo. Evidentemente nos generó decir: “Bueno, ya está, ya empezamos otra vez”. Y a ver si ahora esto nos da fuerzas para poder seguir en esta línea…

EL LLAMADO A MESSI Y EL «QUIERE GANAR SIEMPRE»​

«¿Si me preguntás dónde tiene que jugar Messi? En un equipo que quiera ganar”. La obsesión y la voracidad por esas cinco letras (ganar) los acerca, los une, los identifica. Si podrán coincidir alguna vez el jugador argentino top con el DT argentino top en Europa, no se sabe. Pero esa ventana estuvo a punto de abrirse hace muy poco, cuando Leo dejó el Barcelona, y el Cholo movió su ficha para ver si el destino la clavaba en el ángulo. Pero el entrenador del Aleti, que siempre lo tuvo como rival, esta vez de alguna manera lo pudo disfrutar como hincha en la Copa América de Brasil.

-¿Sentís que por fin en la Selección, sus propios compañeros, pudieron bajar a Messi del póster?

-Yo creo sinceramente que es muy difícil opinar de afuera, opinamos de lo que vemos y muchas veces es lo que no es porque adentro conviven de otra manera. Y de verdad, lo saben ellos. Pero lo que se ve desde afuera, justamente, es que la personalidad de Leo, su presencia, fue más visible. Y en todos los factores. Siempre fue visible por lo que él representaba. Pero desde que empezó este ciclo con Scaloni, fue empezando a andar: hay un Leo que se ve como lo quisieron ver todos siempre. Él tuvo su tiempo para llegar a este momento que bajó de la manera que bajó. No sé cómo se manejan para adentro, pero es lo que se ve desde afuera, ¿se entiende?

-¿Esto lo puede liberar ahora?

-Nunca me tocó entrenarlo a Messi, pero conociéndolo muy poco, con muy poca charla o diálogo con él, lo que digo es que él quiere ganar. Él quiere ganar… Todo lo que sea generarle la expectativa y la ilusión de ganar, a él le suma, porque es ganador. No es que él quiere jugar de otra manera. Mentira. Él es el primero que quiere ganar. Y se sumará a todo lo que vaya en representación de eso que busca, que es seguir ganando. Y eso se representó claramente en esta Copa América.

-Fue un punto de inflexión, entonces.

-No tengo dudas de que le saca esa situación que tenía, de que gané mil Champions, gané mil ligas, tengo 200 millones de goles, tengo el Balón de Oro y ¡no pude ganar con Argentina! Era increíble, pero la vida a veces te termina dando las cosas un poco más tarde y bueno, hay que aceptarla como es. Lo que siempre he valorado de él es que nunca se dio por vencido, que nunca intentó desde su lugar de protagonista enojarse con el mundo, decir no voy más, me alejo. El fue ahí, ahí, ahí, ahí, y es como la vida, al final machacando, machacando, machacando, algún día cae.

-Está claro que esa convicción también los une. ¿Te gustaría dirigirlo en algún momento de tu carrera como DT?

-Cuento un detalle, cuando pasó lo que pasó con él en Barcelona, lo llamamos a Luis (Suárez), con todo el respeto, para preguntarle cómo estaba Messi, si estaría con ganas, para ver si había una mínima posibilidad, imaginándonos de que podía venir al Atlético de Madrid. Es decir, no lo llamé a Leo, sino a Luis. Pero la situación duró tres horas porque ya el PSG, evidentemente, estaba obsesionado con esa incorporación. La verdad es que no se dieron las situaciones para poder coincidir. Él estuvo siempre en el Barcelona, nosotros en el Atlético, en la etapa de la Selección que él está, yo no estuve… Pero insisto, a mí él me transmite eso: quiere ganar. No tengo ninguna duda de que Messi tiene que jugar en un equipo que sepa lo que tiene que hacer para ganar. ¿De qué juega? No importa, mentira, él juega en un equipo que quiera ganar y que esté preparado para ganar. No pienses en él, pensá en el equipo.

-Pero en esa ilusión que duró tres horas, ¿llegaste a pensar en tenerlo?

-No, no, no. Es lo que te digo. Lo llamamos a Luis para ver si había una opción. Y fue… ¿viste el avión que pasa por arriba y decís: ahí vieneeeeeeee? (hace el gesto del avión pasando). Pero, bueno, era un momento difícil de él. Y enseguida apareció el Paris y no hubo espacio ni de hablar con el club.


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