Director del IRPB, embajador Luis Mendívil-Canales, resaltó su trascendencia y su aporte al desarrollo de la historiografía peruana.
La Sociedad Peruana de Historia celebró su 80.º aniversario con una ceremonia académica en el Instituto Raúl Porras Barrenechea de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, un espacio cargado de simbolismo que evocó la memoria y el legado de humanistas e intelectuales como Ella Dunbar Temple Aguilar, José Agustín de la Puente Candamo, y Juan Vicente Ugarte del Pino.
Durante la jornada, el Director Ejecutivo del IRPB, Embajador Luis Mendívil-Canales, junto con destacadas figuras del ámbito académico nacional e internacional, resaltaron la trascendencia de la Sociedad y su aporte al desarrollo de la historiografía peruana. Participaron como expositores el Doctor Rafael Sánchez Concha, secretario de la Sociedad; el profesor Miguel Ayuso Torres, Presidente del Instituto Felipe III; y el Doctor José de la Puente Brunke, Presidente de la Academia Nacional de Historia. El Presidente de la Sociedad, Doctor Fernán Altuve-Febres Lores, reafirmó el compromiso institucional con la investigación y la difusión de la historia del país.
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La elección del Instituto Raúl Porras Barrenechea como sede no fue casual: recordó el legado intelectual de Porras, maestro de generaciones y miembro destacado de la Sociedad, cuyo compromiso con la historiografía nacional sigue inspirando a la institución. Los expositores coincidieron en destacar la magna obra histórica del maestro Raúl Porras Barrenechea, resaltando su legado y ejemplo para los generaciones sucesivas de historiadores peruanos.
Desde su fundación en 1945, la Sociedad Peruana de Historia ha sido un espacio de referencia para el estudio, la difusión y el debate sobre la historia del país. A lo largo de estas ocho décadas ha impulsado congresos, sesiones académicas y publicaciones que han marcado el desarrollo de la historiografía peruana, consolidando un diálogo constante con la comunidad intelectual nacional e internacional.
La celebración por sus 80 años reafirma ese compromiso y proyecta a la institución como un pilar en la construcción de la memoria histórica del Perú, con la mirada puesta en los retos y desafíos de la investigación en el siglo XXI.




