Desde su reclusión en la Base Naval del Callao, Erick Moreno Hernández admitió su autoría intelectual en los secuestros de dos empresarios y pidió perdón a los magistrados, asegurando haberse convertido al cristianismo en Paraguay.
El peligroso criminal Erick Luis Moreno Hernández, conocido en el mundo del hampa como ‘El Monstruo’, rompió su silencio y confesó de manera explícita ser el cerebro detrás de una serie de secuestros extorsivos en Lima Norte. Durante la reciente audiencia judicial del juicio en su contra —donde enfrenta un pedido fiscal de hasta 35 años de prisión— el cabecilla de la organización criminal ‘Los Injertos del Cono Norte’ asumió toda la responsabilidad penal.
Conectado vía audiencia virtual desde el centro de reclusión de la Base Naval del Callao, donde cumple prisión preventiva tras ser extraditado desde Paraguay, Moreno Hernández sorprendió al tribunal al admitir su culpabilidad en el secuestro de los empresarios Eric Alejandro Trujillo Torres y Mildon Corrales Calla, por quienes la organización exigía rescates de montos elevados.
“Yo participé de los dos secuestros, señores. Yo soy dueño de las armas, yo soy la persona que planificó con las personas que están sentenciadas”, declaró de forma directa ante los magistrados.
Además de reconocer su autoría, alias ‘El Monstruo’ intentó conmover al tribunal alegando un cambio de vida durante su tiempo como prófugo en territorio paraguayo. Aseguró haberse convertido al cristianismo y pidió clemencia respecto al respeto de sus derechos procesales de cara a la lectura de la sentencia.
Moreno Hernández fue capturado en Paraguay en septiembre de 2024 tras permanecer varios meses en la clandestinidad y ser considerado uno de los delincuentes más buscados por la Policía Nacional del Perú (PNP). Su historial no solo incluye secuestros violentos, sino también delitos de extorsión y organización criminal en la periferia de la capital.
A pesar de su declaración de arrepentimiento, el Ministerio Público mantiene su postura con base en las pruebas de la ferocidad y las amenazas que caracterizaban a su banda. La defensa legal, por su parte, busca evitar la pena máxima aplicable para estos delitos graves en el marco del tratado de extradición. Se espera que el tribunal emita la resolución final y la dosificación de la pena en las próximas horas.



