El caso de la deportista Lizeth Marzano continúa generando conmoción luego de que una testigo presencial ofreciera nuevos detalles sobre los minutos posteriores al atropello ocurrido en el distrito de San Isidro. Según su relato, la joven se encontraba gravemente herida, inconsciente y convulsionando mientras vecinos intentaban auxiliarla.
De acuerdo con la versión difundida por el diario Trome, la mujer indicó que la víctima estaba boca abajo, con una herida visible en la cabeza, cuando los presentes se acercaron para ayudarla tras el impacto. La situación habría sido crítica desde el primer momento, lo que incrementó la preocupación de los vecinos que presenciaron el hecho.
Uno de los aspectos más cuestionados en el testimonio es el tiempo de respuesta de los servicios de emergencia. La testigo aseguró que el serenazgo llegó al lugar entre cinco y diez minutos después del accidente; sin embargo, la ambulancia habría demorado aproximadamente 27 minutos en arribar, lo que provocó indignación entre los presentes debido a la gravedad de las lesiones.
Asimismo, señaló que la intervención policial también habría tomado más tiempo del esperado, mientras los vecinos permanecían a la espera de atención médica urgente. La mujer sostuvo que la respuesta no fue lo suficientemente rápida considerando la condición de la víctima y la urgencia del caso.
En su declaración, también mencionó que el vehículo involucrado, conducido por Adrián Villar, habría continuado su trayecto tras el impacto. Según su versión, el automóvil incluso habría subido al sardinel y chocado contra un árbol antes de retirarse del lugar, dejando a la joven tendida en la vía pública.
La testigo criticó que, pese a la situación crítica, la atención de emergencia no se realizó con la rapidez necesaria y consideró que, debido al bajo tráfico en la zona, la víctima pudo haber sido trasladada con mayor prontitud a un centro médico cercano.
Este caso ha generado una fuerte reacción en la opinión pública, mientras las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer responsabilidades y determinar las circunstancias exactas del atropello y la posterior fuga. Entretanto, familiares, vecinos y ciudadanos exigen celeridad en las diligencias y una revisión de los protocolos de atención ante emergencias de alta gravedad.




