El cuerpo diplomático reafirma su compromiso con el Perú en un contexto internacional complejo
Por: Ricardo Sánchez Serra
El histórico Palacio de Torre Tagle fue escenario de una ceremonia solemne en la que 71 jefes de misión y representantes de organismos internacionales saludaron al flamante ministro de Relaciones Exteriores del Perú, Carlos Pareja Ríos. El acto protocolar reafirmó la vocación del país por el diálogo y la cooperación en un contexto internacional complejo.
En su primera intervención ante el cuerpo diplomático, el canciller Pareja expresó su plena disposición para trabajar de manera conjunta con las delegaciones acreditadas en Lima. Subrayó que el diálogo fluido y de buena fe es la base para fortalecer los vínculos de amistad y cooperación entre los Estados y organismos internacionales.
Acompañado por los directores generales de la Cancillería, delineó los lineamientos de su gestión:
Garantizar comicios transparentes y confiables para los peruanos en el exterior, con el apoyo de misiones de observación internacional como la OEA y la Unión Europea.
Impulsar una agenda activa centrada en la seguridad y el desarrollo, en un mundo marcado por transformaciones profundas.
Destacar la próxima visita del Papa León XIV al Perú como un acontecimiento de unión y fe para la nación.
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Reforzar las relaciones hemisféricas y vecinales, con viajes previstos a Costa Rica, Chile, Brasil y Bolivia.
Consolidar la relación privilegiada con Estados Unidos y Canadá, y fortalecer la integración regional frente al crimen organizado.
Profundizar los vínculos con Asia-Pacífico y Europa, en especial con España, compartiendo valores democráticos y humanistas.
El canciller enfatizó que la política exterior peruana se guiará por los principios del derecho internacional, la solución pacífica de controversias y la cooperación multilateral, abordando desafíos como el cambio climático, la migración, la delincuencia transnacional y la seguridad energética. Invitó a los diplomáticos a promover las oportunidades de inversión y comercio en el Perú, garantizadas por la estabilidad democrática y el Estado de derecho.
FRAGILIDAD DEL DERECHO
En nombre del cuerpo diplomático, el nuncio npostólico y decano, monseñor Paolo Gualtieri, transmitió un saludo respetuoso al canciller Pareja y al Presidente de la República. Reconoció el momento delicado que atraviesa el país y la complejidad del escenario internacional, marcado por lo que describió como una “guerra mundial fragmentada” y un progresivo debilitamiento del derecho internacional.
Con palabras firmes, advirtió que la fuerza parece sustituir a la justicia y que urge reforzar la gobernanza internacional mediante normas supranacionales que permitan resolver pacíficamente las disputas. Recordó que la Carta de las Naciones Unidas establece que el uso de la fuerza solo debe considerarse como último recurso, tras agotar el diálogo político y diplomático, y siempre bajo criterios de necesidad y proporcionalidad.
El nuncio hizo también una referencia filosófica de gran profundidad, evocando a Theodor Ludwig Adorno, quien escribió que “el respeto es la capacidad de percibir lo similar en lo diferente; solo eres amado allí donde puedes mostrarte débil sin provocar una respuesta de fuerza”. Con esta cita, Gualtieri subrayó que la verdadera fortaleza de las naciones no reside en la imposición, sino en la capacidad de reconocer la dignidad del otro y construir confianza desde la vulnerabilidad compartida.
En su discurso, el decano del cuerpo diplomático recordó además la labor de diplomáticos peruanos como Hugo de Zela Martínez, cuya trayectoria fue reconocida por las delegaciones extranjeras. La mención a De Zela, símbolo de continuidad y profesionalismo en la política exterior, reforzó el mensaje de respeto y gratitud hacia quienes han servido al país en momentos decisivos.
Finalmente, Gualtieri evocó las palabras del Papa León XIV en Guinea Ecuatorial: “En un mundo herido por la prepotencia, los pueblos tienen hambre y sed de justicia. Hay que valorar a quienes creen en la paz y atreverse a aplicar políticas que vayan a contracorriente, centradas en el bien común”. Con esta cita, el Nuncio vinculó la misión espiritual y ética de la diplomacia con la responsabilidad política de los Estados.Una ceremonia con resonancia universal
El encuentro en Torre Tagle no solo fue un acto protocolar, sino también un mensaje de confianza y compromiso. El canciller Pareja reafirmó la disposición del Perú para trabajar de la mano con la comunidad internacional, mientras que el cuerpo diplomático, a través del nuncio, subrayó la urgencia de defender la paz y el derecho frente a la prepotencia y la fuerza.
La jornada dejó en claro que, en tiempos de incertidumbre global, el Perú busca proyectar una política exterior responsable, abierta y solidaria, guiada por la convicción de que la cooperación internacional es el camino hacia el bienestar de los pueblos.



