Traidores sin traición

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Por: Javier Valler Riestra

Por Javier Valle Riestra

A lo largo del siglo XIX y siglo XX no ha habido gobernante en el Perú que haya sido procesado por traición. En el siglo XIX el único acusado de traidor (pero no procesado y únicamente privado de la ciudadanía) fue el General Mariano Ignacio Prado y en el siglo XX bajo la denominada “Republica Aristocrática” ninguno de los presidentes fue tachado por ese cargo ni llevado a los tribunales.

Nuestros Jefes de Estado de esa etapa fueron López de Romaña, Candamo, Calderón, Pardo, Billinghurst, Augusto B. Leguía quien tuvo dos mandatos y en el que si tuvo problemas fue en su segundo gobierno que duró 11 años de 1919 a 1930, terminando en la penitenciaria donde murió acusado de delitos contra el patrimonio; después vinieron Sánchez Cerro (asesinado por Carlos Steer), Benavides, Prado, Bustamante, Prado, Odría, Pérez Godoy, Lindley, Belaunde, Velasco, Morales Bermúdez, García, Fujimori, Humala y Kuczynski. Recibieron epítetos algunos de ellos como “dictador” “autócrata” y hasta “asesino” como Sánchez Cerro; pero “traidores” no.

En el siglo XIX en plena guerra con Chile (1879) el presidente Prado regresó de Arica y con la venia del Congreso marchó al extranjero con una comitiva para traer buques y armamento recibiendo tres mil libras esterlinas para gastos de comisión.

El vicepresidente la Puerta fue depuesto por senil. Y remplazado por Piérola que enfrentó la derrota tachado por errores militares. Basadre dice hablando de Prado “la versión de que Prado se llevó consigo el dinero destinado a la compra de nuevos barcos es inexacta”.

Hacía tiempo que funcionaba en el Perú el sistema de los bancos y las traslaciones de fondos en gran cantidad del país al exterior. Prado por decreto pierolista del tres de junio de 1880 fue privado de la ciudadanía peruana la que recuperó en julio de 1886 llegando a ser Presidente de la Benemérita Sociedad Fundadores de La Independencia y Vencedores del Dos de Mayo de 1886 de Defensores Calificados De La Patria, la que presidio en 1890 y en 1896.

Después de eso y ya muerto Pardo se le calificó de Prócer de la Independencia por ley 10032. Historiadores como Basadre, Paz Soldán y Sir Clements R. Markham han dicho que el viaje de Prado fue impertinente eximiéndolo empero de “traición”.

Presidente Vizcarra: tenga presente estos casos para exonerarse también del cargo de traición por haber disuelto el parlamento.