El paro de transportistas en Lima y Callao paralizó la capital y dejó expuesta la magnitud de la crisis de seguridad que golpea al sector y reconfiguró el escenario político local.
Desde tempranas horas, empresas de transporte urbano formal realizaron un paro de transportistas (apagón de motores) en diversos puntos de la capital como San Juan de Lurigancho (SJL), Puente Piedra, Carabayllo, Comas, Surco, entre otros distritos.
Estas caravanas fueron para exigir al Gobierno de turno mayor seguridad en contra de la delincuentes y bandas criminales que los someten con extorsiones, pago de cupos, sicarios y asesinatos.
En el distrito de SJL, empresas de transporte realizaron una caravana en la vía de Gran Chimú, cerca al óvalo de Zárate.
BLOQUEOS
También, otras unidades bloquearon el acceso a la Panamericana Norte en el Ovalo Habich. Asimismo, en puntos como el Óvalo Santa Anita y el paradero Puente Nuevo, se observaron grandes concentraciones de pasajeros a la espera de unidades de transporte.
Horas más tarde, la Policía logró liberar el óvalo Habich, en San Martín de Porres, luego de un tenso enfrentamiento con alrededor de 700 buses de transporte público que bloqueaban por completo el cruce de las avenidas Alfredo Mendiola y Habich.
Durante los disturbios, manifestantes lanzaron piedras contra los efectivos, y una de ellas impactó en la cabeza del coronel Martín Solís, quien terminó con el rostro ensangrentado y fue trasladado de urgencia a un centro de salud.
SUSPENDIDAS
De otro lado, la Autoridad de Transporte Urbano (ATU) anunció la suspensión temporal de varios servicios del Metropolitano y corredores complementarios en Lima debido a bloqueos en diferentes puntos de la ciudad durante el paro de transportistas que afecta la movilidad.
La ATU informó que cinco rutas alimentadoras del Metropolitano —Torre Blanca, Carabayllo, Naranjal, Bertello y La Ensenada— quedaron suspendidas en Lima Norte para proteger la seguridad de los usuarios. Estas medidas responden al cierre de vías, principalmente en la avenida Túpac Amaru y otros sectores afectados por manifestaciones.
Asimismo, el servicio en las estaciones Universitaria, Los Incas y Chimpu Ocllo del Metropolitano fue suspendido, como consecuencia del bloqueo de buses en la estación Universidad. Las vías mixtas y el sistema Cosac también presentan restricciones y dificultades para el normal funcionamiento.
ATAQUES
A pocas horas de iniciarse el paro de transporte con el apagado de motores, un bus lleno de pasajeros fue baleado por dos delincuentes, quienes hirieron gravemente al chofer y luego huyeron en un vehículo lineal, en el distrito de San Juan de Lurigancho.
El chofer del bus de la línea Santa Catalina, Guillermo Arturo Álvarez (59), fue acribillado recibiendo el impacto de dos balas, una en el abdomen y otra en el cuello, siendo trasladado de emergencia a la Clínica San Juan Bautista, donde su pronóstico es reservado. Los pasajeros se arrojaron al suelo para salvar sus vidas.
“NOS MATAN”
El paro se dio bajo el grito de “¡Nos están matando!”. “Todos tenemos derecho a vivir, nos están matando, ¿qué están esperando?”, expresó una vecina de San Juan de Lurigancho que se unió a la manifestación.
Por su parte, José Quispe, dueño de una unidad de transporte, aseguró que la protesta es pacífica y busca llamar la atención del Gobierno: “Ya no podemos resistir más, salimos pacíficamente a reclamar nuestros derechos. La autoridad no nos ayuda, nos ocasiona más problemas”, declaró a la agencia EFE.
“ES UN CRIMEN”
De otro lado, el comandante general de la Policía Nacional (PNP), Óscar Arriola, criticó los bloqueos de calles y avenidas realizados con autobuses, y calificó esta acción como un comportamiento criminal que obliga a las autoridades a tomar medidas contra quienes impulsan la protesta.
Por su parte, el ministro del Interior, Carlos Malaver, sostuvo que el Ejecutivo viene implementando estrategias para combatir las redes criminales y fomentar la “cultura de la denuncia”. “No se puede desmerecer lo que hace el Gobierno. Se están haciendo los máximos esfuerzos para devolver la seguridad a los 33 millones de peruanos”, declaró.
Malaver precisó que el paro tuvo impacto parcial en Lima y criticó a los medios por “sacar de contexto” las declaraciones oficiales sobre el caso.




