27 de agosto de 2026

|

Lima: Cargando...

Tutankamón en Lima: del Nilo a los Andes

Un puente cultural entre Egipto y Perú

Ricardo Sánchez Serra

La noche limeña se vistió de historia y solemnidad en el Museo Metropolitano de Lima, donde la Municipalidad de Lima y la Embajada de la República Árabe de Egipto realizaron la ceremonia de develado de la réplica de la máscara funeraria de Tutankamón. El acto, acompañado de la conferencia “Del Nilo a los Andes: civilizaciones milenarias en diálogo”, marcó un momento trascendental en la relación cultural entre dos naciones que, aunque distantes geográficamente, comparten raíces milenarias y un profundo respeto por la memoria de la humanidad.

La voz de Lima: homenaje a las culturas milenarias

La teniente alcaldesa de Lima, doctora Fabiola Morales Castillo, abrió la ceremonia con palabras que evocaron el orgullo peruano de ser heredero de culturas ancestrales como Caral y Sechín Bajo, con más de cinco mil años de antigüedad. Recordó que el Perú, al igual que Egipto, es custodio de un patrimonio excepcional, donde la monumentalidad, los rituales funerarios y la relación con lo sagrado han marcado la identidad de sus pueblos.

Fabiola Morales, Jorge Raffo y Eugenia Smirnova (Embajada de Rusia) acompañan al embajador Ahmed Bakr en el solemne acto develado de la réplica de la máscara de Tutankamón

“Lima es ahora el punto de encuentro entre el Nilo y los Andes”, afirmó Morales, subrayando que la nueva Sala de Culturas Milenarias será un espacio de diálogo entre civilizaciones que trascendieron el tiempo. La réplica de la máscara de Tutankamón inaugura este recinto, que más adelante recibirá aportes de otras culturas universales como la china, india, griega e italiana, entre otras.

La voz de Egipto: un pedacito del Nilo en el Perú

El embajador de Egipto en el Perú, Ahmed Bakr, calificó la entrega de la máscara como un hecho histórico sin precedentes en la relación bilateral. “Hoy dejamos un pedacito de Egipto en el corazón del Perú”, expresó con emoción, destacando que la pieza no es solo una obra artística, sino un símbolo de amistad y hermanamiento entre dos pueblos milenarios.

Representación brasileña: Claudia Paes de Carvalho Baena Soares, esposa del embajador de Brasil, en la ceremonia cultural de Tutankamón

El diplomático recordó que Tutankamón sigue despertando admiración en todo el mundo y que su legado se proyecta hoy con la apertura del Gran Museo Egipcio en El Cairo. La réplica entregada a Lima se convierte en un puente vivo que fortalecerá futuros intercambios culturales, académicos y humanos entre ambas naciones.

La voz de la academia: del Nilo a los Andes

El profesor e investigador de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Dr. Pieter Van Dalen Luna, ofreció una conferencia magistral que exploró los paralelos y contrastes entre Egipto y las culturas prehispánicas del Perú.

Explicó que la civilización egipcia surgió hacia el 3000 a.C. en las márgenes del Nilo, dominando ecosistemas áridos y creando una de las culturas más sorprendentes de la humanidad. Sus pirámides, la esfinge y los templos son testimonios de una arquitectura monumental orientada a los astros, reflejo de conocimientos avanzados en geometría, astronomía y medicina. La escritura jeroglífica, uno de sus mayores aportes, permitió transmitir saberes de generación en generación.

Presencia diplomática femenina en Lima: Mahy Arafat Rashad Abdallah, esposa del embajador egipcio, junto a representantes internacionales

Van Dalen trazó un puente con el Perú: mientras Egipto levantaba pirámides, en el Valle de Supe florecía Caral, con estructuras ceremoniales y plazas centrales que revelan una cosmovisión igualmente trascendente. Ambas culturas compartieron la monumentalidad, la religiosidad y la certeza de que la vida se prolonga más allá de la muerte.

Tutankamón: el joven faraón que conquistó la eternidad

El conferencista dedicó la parte final a la figura de Tutankamón, faraón de la dinastía XVIII que ascendió al trono a los diez años y reinó durante casi una década. Restauró el politeísmo tras el monoteísmo impuesto por su padre Akenatón y reconstruyó templos destruidos, devolviendo estabilidad política y religiosa a Egipto.

Tutankamón murió a los 19 años por enfermedades degenerativas y fue enterrado en el Valle de los Reyes. Su tumba, descubierta intacta en 1922 por Howard Carter, contenía más de 5.000 objetos funerarios: joyas, carros, muebles, alimentos y la célebre máscara de oro que lo convirtió en símbolo universal del Antiguo Egipto.

El hallazgo desató leyendas sobre la “maldición de los faraones”, alimentadas por muertes misteriosas y hongos tóxicos, que aún fascinan al imaginario popular. Hoy, sus restos y tesoros se exhiben en el Museo Nacional de El Cairo, uno de los más modernos del mundo.

Raffo y Santivañez, representantes de la Cancillería, presentes en el encuentro entre el Nilo y los Andes

La ceremonia contó con la presencia de destacadas personalidades: el excanciller Eduardo Ferrero, el embajador Jorge Raffo, director general de África, Medio Oriente y Países del Golfo y Marco Santiváñez, director de África de la Cancillería, También asistieron diplomáticos de Rusia, Malasia, India, República Dominicana, Tailandia, Grecia, Brasil y Marruecos, junto al director del diario El Peruano, Félix Paz, y regidores de la Municipalidad de Lima.

Entre el público se encontraban historiadores, periodistas e intelectuales peruanos, quienes dieron realce académico y cultural al acto. Su participación reafirmó que este evento no fue solo protocolar, sino también un espacio de reflexión y diálogo entre especialistas, guardianes de la memoria y voces críticas de la cultura.

Van Dalen concluyó que, aunque Tutankamón reinó apenas nueve años, su tumba intacta permitió conocer en profundidad la civilización egipcia y reflexionar sobre la importancia de la muerte en las sociedades antiguas. Egipto y los Andes, dijo, son custodios de patrimonios que trascienden generaciones y que siguen inspirando a la humanidad.

La ceremonia en Lima, con la réplica de la máscara funeraria, no solo inauguró un espacio cultural, sino que reafirmó la vocación del Perú de ser puente entre civilizaciones. El Nilo y los Andes se encontraron en un acto solemne que recordó que la historia, cuando se comparte, se convierte en legado universal.

Scroll al inicio