“Misterio” superó en una semana las ocho millones de horas de visualizaciones. Narra la relación entre una niña y un cachorro, pero explora también las ideas de lo salvaje, la amistad, la civilización y el duelo.
Con sólo una semana en la plataforma de streaming, Netflix, está en el primer puesto entre las películas internacionales más vistas, con 8.150.000 horas de visualización. “Misterio” tiene sin embargo un fuerte mensaje familiar, por lo cual se estrenó para Navidad y evidentemente gustó al público que durante las fiestas elige ficciones alusivas. Y así, sin que nadie lo imaginara, se convirtió en un éxito sorprendente.
La historia de Misterio se basa en un hecho real, que surgió en una conversación entre Imbert y uno de los productores de la película, Fabrice Denizot, quien le contó la historia de un padre que le regaló un cachorro a su hija sin advertir que, en realidad, era un lobezno. El animal se llamaba Misterio, y ese mismo nombre quedó para el lobo de la ficción.
Para la crítica, ese conflicto no fue suficiente: en general castigaron a Imbert por una trama pobre. Sin embargo, el público encontró que en la atmósfera de Misterio, que explora la profundidad conmovedora del vínculo entre una niña y un animal compensaba cualquier problema del relato. Al mismo tiempo, la fotografía realza la belleza del paisaje montañoso.
El elenco de esta producción francesa de 84 minutos se completa con Marie Gillain, Tchéky Karyo y Eric Elmosnino.