La adquisición generó una crisis ministerial y la salida de dos ministros.
El presidente José María Balcázar afirmó que el próximo gobierno podría revisar y renegociar la compra de aviones de combate F-16 Fighting Falcon a Estados Unidos, proceso que se concretó en medio de cuestionamientos políticos y una crisis en el Gabinete Ministerial.
En una entrevista en el programa Sin Rodeos, el mandatario sostuvo que la adquisición se realizó bajo un esquema de reserva que, según indicó, dejó fuera al Ejecutivo y al Ministerio de Economía y Finanzas. Asimismo, señaló que este procedimiento habría sido establecido durante la gestión de su antecesor, José Jerí.
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Balcázar también cuestionó que el proceso de compra habría favorecido a un único proveedor, descartando alternativas provenientes de Francia y Suecia mediante disposiciones internas. De acuerdo con su versión, la operación no habría seguido los mecanismos regulares de una licitación pública, lo que consideró contrario al marco constitucional.
El jefe de Estado indicó que no tenía conocimiento de ese procedimiento y que esperaba que la adquisición se realizara bajo condiciones ordinarias. En ese contexto, reiteró que durante su gobierno no se concretaría la firma de contratos para la compra de aeronaves militares.
Las declaraciones se producen tras la salida de los exministros Hugo de Zela y Carlos Díaz, quienes sostuvieron públicamente que el contrato de compra ya había sido firmado. Ambos dejaron sus cargos en medio de la controversia, mientras que el presidente aseguró que decidió cesarlos por considerar que incurrieron en una falta de lealtad hacia su gestión.
El mandatario también señaló que los exfuncionarios no firmaron el contrato final y que la responsabilidad habría recaído en un oficial de menor rango, lo que, según dijo, genera cuestionamientos sobre la legalidad del proceso.
Pese a que se habrían realizado adelantos económicos, Balcázar indicó que aún existen condiciones para revisar el acuerdo. En ese sentido, planteó que el próximo gobierno evalúe la continuidad del contrato o la posibilidad de modificarlo, incluso reduciendo la cantidad de aeronaves o considerando alternativas tecnológicas en materia de defensa.




