El senador Flavio Figallo señaló que su agrupación no objetará la salida de la presidenta hacia Nueva York y consideró importante que el Perú tenga presencia en la Asamblea General de Naciones Unidas.
El Partido del Buen Gobierno no se opondrá al viaje de la presidenta Keiko Fujimori a Estados Unidos para participar en la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas, según señaló el senador y vocero de la agrupación, Flavio Figallo. La posición fue expresada mientras el Ejecutivo prepara la solicitud formal de autorización al Congreso para que la mandataria pueda salir del territorio nacional.
Figallo sostuvo que la presencia de Fujimori en Nueva York puede ser aprovechada para abordar asuntos de interés nacional y fortalecer la posición del Perú en el escenario internacional. La mandataria tiene previsto participar en las actividades de la Asamblea General de la ONU entre el 21 y el 25 de septiembre.
El Gobierno ha señalado que, además de las sesiones plenarias con otros jefes de Estado y de Gobierno, la agenda presidencial incluirá reuniones vinculadas con la atracción de inversiones, seguridad y otros asuntos de interés para el país. El canciller Carlos Espá confirmó que el Ejecutivo tramitará ante el Parlamento la autorización correspondiente.
Figallo no ve inconvenientes en la salida presidencial
La posición del Buen Gobierno marca una diferencia frente a otras voces que han cuestionado la conveniencia de que la jefa de Estado viaje al extranjero en momentos en que el país enfrenta problemas urgentes, principalmente relacionados con la inseguridad ciudadana y la posibilidad de impactos asociados al fenómeno El Niño.
Figallo, sin embargo, consideró que la participación de Fujimori en la cita internacional no debe ser vista como un obstáculo para la atención de los problemas internos. El senador ha sostenido anteriormente que el Gobierno debe concentrarse en establecer una estrategia clara frente a la criminalidad y ha respaldado que el ministro del Interior, César Astudillo, responda ante el Congreso por las acciones adoptadas en su sector.
La Asamblea General será, además, una oportunidad para que el Ejecutivo exponga las prioridades de la nueva administración y busque fortalecer relaciones con otros gobiernos y potenciales inversionistas.
Cuestionamientos al pedido de facultades
Donde sí existe una posición crítica del Buen Gobierno es en la solicitud de facultades legislativas presentada por el Ejecutivo. Figallo ha planteado que el pedido debe ser más específico, limitado y vinculado a materias que realmente requieran una respuesta urgente.
El Gobierno de Fujimori ha solicitado al Parlamento delegaciones para legislar sobre distintos asuntos, especialmente vinculados con seguridad, economía y reorganización del Estado. Figallo considera que una autorización demasiado amplia podría reducir el espacio de discusión parlamentaria sobre reformas que requieren un análisis detallado.
En anteriores declaraciones, el senador del Buen Gobierno sostuvo que las facultades deben emplearse de manera excepcional y precisa, debido a que implican que el Congreso transfiera temporalmente al Ejecutivo parte de su capacidad legislativa.
Esta posición coincide con la postura que la agrupación ha mantenido desde el inicio del Gobierno de Fujimori. El partido ha señalado que ejercerá una oposición leal, respaldando las medidas que considere beneficiosas para el país, pero marcando distancia frente a aquellas propuestas que considere inconvenientes.
Seguridad será uno de los principales retos
La discusión sobre el viaje presidencial se produce en medio de una agenda nacional dominada por la crisis de seguridad. Figallo ha advertido que todavía no observa cambios significativos en la estrategia gubernamental frente a la delincuencia y ha insistido en la necesidad de obtener respuestas inmediatas.
El Gobierno, por su parte, ha colocado la seguridad ciudadana entre sus principales prioridades desde el inicio de la gestión. En su primer mensaje a la Nación, Fujimori también ubicó la mitigación de los efectos del fenómeno El Niño como uno de los dos grandes frentes de emergencia nacional.
Con este escenario, la autorización del viaje presidencial deberá ser evaluada por el Congreso en los próximos días, mientras el Ejecutivo continúa negociando el alcance de las facultades legislativas que busca obtener del Parlamento.
Para el Buen Gobierno, ambas discusiones pueden avanzar por caminos separados: no existe objeción a que Fujimori represente al Perú ante la comunidad internacional, pero sí la exigencia de que las atribuciones solicitadas al Ejecutivo sean delimitadas y justificadas.



