Operativos en Lima y Callao dejan 314 detenidos y desarticulan nueve bandas criminales.
La presidenta Dina Boluarte advirtió que se aplicarán medidas contra los comisarios que se nieguen a recibir denuncias de extorsión. La mandataria enfatizó la necesidad de un trabajo coordinado entre la Policía Nacional, el Ministerio Público y el Poder Judicial para enfrentar el crimen organizado.
Durante una reunión del ‘Cuarto de guerra’, llevada a cabo en Palacio de Gobierno, Boluarte destacó la importancia de reforzar la seguridad en el país y mejorar la respuesta estatal frente a la criminalidad. En este sentido, subrayó que la falta de control migratorio en gestiones anteriores ha permitido la proliferación de organizaciones delictivas, lo que hace aún más urgente la intervención de todas las instituciones involucradas en la seguridad.
Además, resaltó la participación de gobiernos locales y regionales en este esfuerzo, junto con el sector privado, para garantizar un enfoque integral contra el crimen. En las últimas 24 horas, como parte de las acciones policiales, se desplegaron 6,300 agentes en Lima y Callao, logrando la detención de 314 personas, de las cuales 49 tenían requisitorias vigentes. Entre los arrestados, 38 eran extranjeros y el resto ciudadanos peruanos.
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En paralelo, las Fuerzas Armadas reforzaron los operativos con 4,160 efectivos, quienes realizaron 250 patrullajes en puntos estratégicos. Gracias a estas acciones, la Policía Nacional informó sobre la desarticulación de nueve bandas criminales, entre ellas “Los despiadados”, dedicada al narcotráfico y la extorsión en Callao. La intervención permitió la captura de 11 integrantes de esta organización, además de la incautación de armas de fuego, municiones, teléfonos celulares y un kilogramo de marihuana.
Entre los detenidos, se encontraban cuatro menores de edad, quienes fueron puestos a disposición de las autoridades correspondientes. La presidenta reiteró que el combate contra el crimen debe ser firme y continuo, advirtiendo que no se permitirá que efectivos policiales evadan su responsabilidad en la recepción de denuncias.




