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Lunes, Enero 18, 2021

EE.UU. acusa a China de ser una amenaza para el mundo

Trump vuelve a denunciar manejo secreto de experimentos biológicos en Wuhan

China representa una amenaza para el mundo al ocultar información sobre el origen del coronavirus, el cual permitió se propagara a otros países, señaló el gobierno de Donald Trump.

Mike Pompeo, secretario de Estado de EE.UU., máximo diplomático del presidente Trump, intensificó las acusaciones durante una entrevista televisiva.

Jared Kushner, principal asesor de la Casa Blanca y yerno de Trump, también dijo que el presidente ya ordenó una investigación sobre los orígenes del virus y responsabilizará a los causantes de su propagación. Agregó que la indagación ya está en marcha.

El Partido Comunista Chino ahora tiene la responsabilidad de decirle al mundo cómo esta pandemia salió de China y se propagó por todo el mundo, causando tal devastación económica global”, dijo Pompeo a Fox News durante una entrevista en la que criticó repetidamente al Gobierno chino. “Estados Unidos necesita responsabilizarlos”.

Agregó que China sabe que el brote del virus se originó allá y está utilizando la “desinformación comunista clásica” para desviar la atención, dijo Pompeo.

Me animó ver que Australia y otros países se unieron a nosotros, exigiendo una investigación, porque aunque sabemos que esto comenzó en Wuhan, China, aún no sabemos dónde se originó. Se debe conocer el manejo secreto de experimentos biológicos”, dijo Pompeo.

La respuesta no se hizo esperar. La televisión estatal de China, vocera del régimen, dijo que Pompeo “se está convirtiendo en el enemigo común de la humanidad” y que “ha superado los peores niveles del ser humano”.


La Casa Blanca agradeció a países como Australia a que sumen en la presión sobre el gigante asiático sobre su supuesta responsabilidad en la propagación del COVID-19.

DAÑOS

Distintos funcionarios norteamericanos, incluyendo al propio Donald Trump, aseguraron en las últimas semanas en que China debería pagar por los daños causados por la pandemia de coronavirus, principalmente por dos razones: el hecho que esta se haya originado en el país; y que la falta de transparencia por parte del régimen evitó que otros países adoptaran medidas que podrían haber mitigado su impacto.

En un artículo publicado ayer, The Washington Post informa que altos funcionarios norteamericanos están explorando potenciales represalias hacia Beijing por su manejo del brote.

Esa información fue confirmada al periódico capitalino por cuatro altos funcionarios de la administración Trump, bajo condición de anonimato. Dos de ellos indicaron que este jueves estaba prevista una reunión entre funcionarios de varias agencias gubernamentales para comenzar a trazar una estrategia.

De acuerdo a estas fuentes, Trump y su círculo íntimo han deslizado en privado la posibilidad de despojar a China de su “inmunidad soberana”, y así permitir al Gobierno o incluso a la víctimas de COVID-19 demandar al gigante asiático “por daños y perjuicios”.

DEMANDA

George Sorial, quien supo ser un alto ejecutivo de la Organización Trump y actualmente está involucrado en una demanda colectiva contra China, reveló a The Washington Post que él y altos funcionarios de la Casa Blanca han abordado el tema. Sin embargo, expertos legales han indicado que quitarle a Beijing su inmunidad soberana “sería extremadamente difícil de llevar a cabo” y podría requerir de una legislación del Congreso.

Asimismo, varios funcionarios también han discutido la posibilidad de que Estados Unidos cancele parte de sus obligaciones de deuda con China, según confiaron dos personas con conocimiento de las conversaciones internas. Se desconoce, sin embargo, si Trump respalda esta idea.

Trump vuelve a denunciar manejo secreto de experimentos biológicos en Wuhan

China representa una amenaza para el mundo al ocultar información sobre el origen del coronavirus, el cual permitió se propagara a otros países, señaló el gobierno de Donald Trump.

Mike Pompeo, secretario de Estado de EE.UU., máximo diplomático del presidente Trump, intensificó las acusaciones durante una entrevista televisiva.

Jared Kushner, principal asesor de la Casa Blanca y yerno de Trump, también dijo que el presidente ya ordenó una investigación sobre los orígenes del virus y responsabilizará a los causantes de su propagación. Agregó que la indagación ya está en marcha.

El Partido Comunista Chino ahora tiene la responsabilidad de decirle al mundo cómo esta pandemia salió de China y se propagó por todo el mundo, causando tal devastación económica global”, dijo Pompeo a Fox News durante una entrevista en la que criticó repetidamente al Gobierno chino. “Estados Unidos necesita responsabilizarlos”.

Agregó que China sabe que el brote del virus se originó allá y está utilizando la “desinformación comunista clásica” para desviar la atención, dijo Pompeo.

Me animó ver que Australia y otros países se unieron a nosotros, exigiendo una investigación, porque aunque sabemos que esto comenzó en Wuhan, China, aún no sabemos dónde se originó. Se debe conocer el manejo secreto de experimentos biológicos”, dijo Pompeo.

La respuesta no se hizo esperar. La televisión estatal de China, vocera del régimen, dijo que Pompeo “se está convirtiendo en el enemigo común de la humanidad” y que “ha superado los peores niveles del ser humano”.


La Casa Blanca agradeció a países como Australia a que sumen en la presión sobre el gigante asiático sobre su supuesta responsabilidad en la propagación del COVID-19.

DAÑOS

Distintos funcionarios norteamericanos, incluyendo al propio Donald Trump, aseguraron en las últimas semanas en que China debería pagar por los daños causados por la pandemia de coronavirus, principalmente por dos razones: el hecho que esta se haya originado en el país; y que la falta de transparencia por parte del régimen evitó que otros países adoptaran medidas que podrían haber mitigado su impacto.

En un artículo publicado ayer, The Washington Post informa que altos funcionarios norteamericanos están explorando potenciales represalias hacia Beijing por su manejo del brote.

Esa información fue confirmada al periódico capitalino por cuatro altos funcionarios de la administración Trump, bajo condición de anonimato. Dos de ellos indicaron que este jueves estaba prevista una reunión entre funcionarios de varias agencias gubernamentales para comenzar a trazar una estrategia.

De acuerdo a estas fuentes, Trump y su círculo íntimo han deslizado en privado la posibilidad de despojar a China de su “inmunidad soberana”, y así permitir al Gobierno o incluso a la víctimas de COVID-19 demandar al gigante asiático “por daños y perjuicios”.

DEMANDA

George Sorial, quien supo ser un alto ejecutivo de la Organización Trump y actualmente está involucrado en una demanda colectiva contra China, reveló a The Washington Post que él y altos funcionarios de la Casa Blanca han abordado el tema. Sin embargo, expertos legales han indicado que quitarle a Beijing su inmunidad soberana “sería extremadamente difícil de llevar a cabo” y podría requerir de una legislación del Congreso.

Asimismo, varios funcionarios también han discutido la posibilidad de que Estados Unidos cancele parte de sus obligaciones de deuda con China, según confiaron dos personas con conocimiento de las conversaciones internas. Se desconoce, sin embargo, si Trump respalda esta idea.

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