Podría ser destructivo y próximo Gobierno debe actuar de inmediato para hacer frente a los riesgos, señala ‘El hombre del tiempo’ Abraham Levy
Valeria Ponce
Abraham Levy, conocido como ‘El Hombre del Tiempo’ y especialista en meteorología. Con décadas de trayectoria explicando el clima a los peruanos, advierte hoy que El Niño ya cruzó el umbral y que sus efectos se sentirán hasta el verano del próximo año. En esta entrevista, detalla las consecuencias en los sectores textil, pesquero y la agricultura. Asimismo, llama a la acción el rol que debe asumir los nuevos gobernantes.
– La NOAA publicó el 14 de mayo su último informe señalando una probabilidad superior al 80% de que El Niño se consolide entre mayo y julio. ¿Qué nos dice ese reporte?
Ya se han alcanzado las temperaturas del mar en el Océano Pacífico típicas de El Niño, y ya se cruzó el umbral. O sea, ya están dentro del reglamento, por llamarlo de alguna manera. Ahora, para que el evento se catalogue estadísticamente en la climatología histórica, va a necesitar que dure varios meses más. La NOAA, y concretamente el Centro de Predicción Climática, que es una división especializada en esto desde hace varias décadas, advierte que El Niño debe estar ya estructurado en junio. De allí irá creciendo en magnitud a lo largo del resto del año, llegando probablemente a un evento muy fuerte como escenario más probable, un 37% de probabilidades. Si sumamos fuerte y muy fuerte, estamos hablando de un 67% de probabilidad de que sea fuerte o más. Eso es lo que dice. Damos por descontado: uno, que va a haber un fenómeno de El Niño en el Océano Pacífico; dos, que el evento probablemente sea fuerte; y tres, que la Costa peruana va a tener un Niño costero, ya lo está teniendo, hasta por lo menos el verano del próximo año. […]
– ¿Qué diferencia hay entre el Niño que mide la NOAA en el Pacífico central y el Niño costero que afecta al Perú?
Ellos están midiendo una zona central del Océano Pacífico, no todo. De allí viene el agua caliente que forma en el Perú lo que llamamos El Niño costero: el calentamiento del mar en nuestra costa. En Lima, ese aire que está cuatro grados por encima de lo normal viene del mar. Se llama la brisa marina. En la Costa peruana, donde vive el 70% de la población y está prácticamente el 70% del Producto Bruto Interno, respiramos el aire que viene del mar. Si el mar está cuatro o cinco grados más caliente que lo normal, cuando la brisa toca su superficie, el mar transmite su calor por contacto al aire. Es como si el mar fuese una hornilla con cuatro grados más de temperatura: todo lo que pasa por encima se calienta. Hoy ha hecho 21.3 grados de temperatura mínima en Lima. El año pasado en la misma fecha fue 17.7. El anteaño, 17.1. Estamos bien calientes con relación a un año normal.
– ¿Dónde golpeará primero El Niño a la economía peruana?
En nuestra Costa hay dos temporadas climáticas. Una seca, que va de mayo a noviembre, donde llueve muy poco; y una húmeda, de diciembre a abril, donde llueve mucho. En la época seca, el impacto de El Niño es térmico. ¿Qué significa que tengas 21.3 grados en la noche en vez de los 17.2 que corresponden? Que no tienes que abrigarte, que usas manga corta, que no tienes que comprarte una frazada, que probablemente vas a consumir más bebidas refrescantes y menos bebidas calientes. Los hábitos de consumo de la población varían, y eso afecta a la economía peruana. El primer impacto es en la industria textil. […] Estamos a un mes del invierno. […] Si en los próximos meses no hay frío, que es lo que estimo que va a pasar, la cadena de la industria textil que se preparó para una temporada fría va a sufrir.
– En el sector pesquero ¿El fenómeno El niño, podría intensificar durante la segunda temporada de pesca?
Perú es una potencia pesquera, es el primer país exportador de harina y aceite de pescado, derivados de la anchoveta, […] que es un pez de agua fría. Si viene agua caliente, la anchoveta va a bucear lo más profundo que pueda para encontrar un ambiente propicio. Y ese ambiente está a decenas de metros de profundidad, porque no solo se ha calentado el primer metro de la superficie del mar, en algunos casos se han calentado hasta 100 metros de profundidad.
La anchoveta no la podemos capturar, […] Ese es un impacto característico del Niño costero. Se ha suspendido la pesca, había mucha pesca juvenil y muy poca anchoveta en general. Desaparece la anchoveta de nuestro radar de capturas y aparecen otras especies de aguas cálidas, hay un cambio en el ecosistema marino. […] Corremos el riesgo de que la segunda temporada, la de primavera, también se vea perjudicada. Los patrones de las naves, los tripulantes de las bolicheras, la cadena logística y todas las empresas que dan servicio a la flota pesquera dejan de trabajar. Las familias se ven afectadas en todos los puertos. El último en la cadena es la SUNAT, si no hay producción, no hay facturación; si no hay facturación, no hay impuestos.
– ¿Cuál es el impacto de El Niño sobre la agricultura y la agroexportación peruana?
Todas las plantas de la Costa, desde la papa hasta el arándano, necesitan frío en la parte helada del año. Cuando ese frío no llega, la productividad se ve mermada entre un 30% y un 70% en algunos casos. El productor de papa va a tener menos producción y casi toda de segunda. […] La palta madura con menor tamaño. Perú es una potencia productora de palta, y vamos a exportar menos toneladas, también de arándano. En El Niño, el perjuicio es lo que largamente supera al beneficio.
– ¿Puede este Niño llegar a ser tan destructivo como el del 1983 o el del 1997?
El Niño llega normalmente a su pico entre noviembre y enero. Ahí es donde la NOAA estima ese 67% de probabilidad de que sea fuerte o muy fuerte. Y el proceso tiene la facultad de irse acelerando. El mar le dice al aire que el viento sople menos; al soplar menos, el mar se calienta más; al calentarse más, se siguen debilitando los vientos. Es un círculo vicioso, El Niño empieza a calentarse, calentarse, calentarse hasta fin de año. Si el calentamiento del mar sigue avanzando y contagia la atmósfera, y vamos a comprobarlo en los próximos 60 días. La parte húmeda, de noviembre a diciembre, no está clara todavía en los pronósticos, aunque sugieren que podemos tener lluvias importantes en el verano. Estamos muy lejos para tener certidumbre. Pero si este Niño crece como la NOAA estima que podría crecer, se traduciría en lluvias importantes en la Costa del Perú, como las tuvimos en el verano del 2023, en el 2017, en 1998 o en 1983.
– ¿Cómo evalúa la respuesta del gobierno peruano frente a esta alerta climática? ¿Qué decisiones concretas debería estar tomando hoy?
El que se siente en Palacio de Gobierno con su gabinete en agosto de 2026 tiene que hacerles frente a los riesgos. No puede esperar a que el riesgo baje para tomar medidas. Tiene que empezar a hacer las obras de limpieza de los cauces y de las quebradas para no poner en riesgo a la población. Y hay un agravante. Vamos a elegir en la primavera a los nuevos gobernadores y alcaldes, que ocuparán sus cargos a partir del primero de enero de 2027. El nuevo alcalde o gobernador que tenga que hacer frente a una posible temporada de lluvias intensa se sentará en su cargo el primero de enero, cuando ya estás en plena temporada de lluvias y la administración anterior ya se está yendo.
El fenómeno de El Niño es un tema recurrente, parte de la variabilidad natural del clima del planeta y del Perú, y se está presentando en una coyuntura donde estamos cambiando de autoridades. El Estado es muy malo para gestionar. El Estado peruano no es un Estado preventivo, es un Estado reactivo.
– ¿Qué zonas son las más vulnerables y qué puede hacer concretamente la población?
Toda la Costa peruana está expuesta. Todo el país está más caliente que lo habitual por el calentamiento global. Los datos del Servicio Meteorológico de los primeros diez días de mayo muestran que las estaciones meteorológicas de todo el país registran temperaturas por encima de lo normal. En la época seca no hay riesgos de lluvias e inundaciones. Ese problema no existe entre mayo y noviembre. El problema viene después. Para el verano del próximo año no se puede precisar nada todavía, pero sí se puede precisar que el invierno de este año está seriamente comprometido en la Costa: las temperaturas no van a enfriar lo que deberían. La labor de un gestor, público o privado, es anticiparse a los riesgos y tratar de mitigarlos. El que ya se estableció en una quebrada está en una zona de riesgo. Han habido eventos de El Niño a lo largo de la historia peruana que produjeron lluvias considerables inclusive en Lima. Cada Niño tiene su naturaleza, no hay un Niño igual a otro ni en términos físicos ni en términos de impactos. Estamos viendo nacer un problema. Y todavía no sabemos con certeza quién va a tener a su cargo mitigar sus impactos, ni de qué forma piensa hacerlo. Eso, de por sí, ya es un riesgo.
((RECUADRO))
Gamarra perdería S/ 600 millones
por calor inusual en el invierno
El emporio comercial de Gamarra proyecta pérdidas de hasta S/ 600 millones durante la campaña de otoño e invierno debido a las altas temperaturas en Lima y la Costa norte del país debido al Fenómeno de El Niño.
Así lo informó Susana Saldaña, presidenta de la Asociación Empresarial Gamarra Perú, quien señaló que el principal impacto proviene de la caída en la demanda de ropa de abrigo.
Según explicó, el fenómeno de El Niño Costero mantiene temperaturas cercanas a los 30 grados en zonas donde tradicionalmente aumenta la venta de prendas para el frío.



