“El futuro después del COVID-19; acciones a tomar”

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Azi Wolfenson
Azi Wolfenson

Por: Azi Wolfenson

En algún momento superaremos la pandemia actual y nos tocará enfrentarnos a una realidad. Existen diferentes alternativas a adoptar  para ello. Y es lo que solía presentar a mis alumnos en la UNI.

La primera y más elemental es esperar a ver cómo se presentan las cosas y tomar decisiones en consecuencia. La segunda es analizar las diferentes posibilidades que se pueden presentar y prever la decisión a adoptar en cada caso. Y la tercera es definir en términos reales el futuro que deseamos y tomar las decisiones para que ello ocurra. Por supuesto que siempre recomendé la tercera y más avanzada de estas alternativas.

En mi deseo de contribuir una vez más con nuestro querido Perú y en cierta forma resucitando la columna que escribía en los años 80’s en el Diario La República, “Por un Futuro Mejor” escribo esta nota.

Llegó a mis manos un valioso estudio de la CEPAL  titulado: América Latina y el Caribe ante la pandemia del COVID-19, Efectos económicos y sociales”. Recomiendo al actual gobierno este trabajo que la CEPAL lo distribuye sin costo alguno a su solicitud. Se trate de los informes 1 y 2.

 

PERO ¿QUÉ ES LA CEPAL? 

La Comisión Económica para América Latina (CEPAL) fue establecida por la resolución 106 (VI) del Consejo Económico y Social, del 25 de febrero de 1948, y comenzó a funcionar ese mismo año. En su resolución 1984/67, del 27 de julio de 1984, el Consejo decidió que la Comisión pasara a llamarse Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

La CEPAL es una de las cinco comisiones regionales de las Naciones Unidas y su sede está en Santiago de Chile. Se fundó para contribuir al desarrollo económico de América Latina, coordinar las acciones encaminadas a su promoción y reforzar las relaciones económicas de los países entre sí y con las demás naciones del mundo. Posteriormente, su labor se amplió a los países del Caribe y se incorporó el objetivo de promover el desarrollo social.

La CEPAL tiene dos sedes subregionales, una para la subregión de América Central, ubicada en México, D.F. y la otra para la subregión del Caribe, en Puerto España, que se establecieron en junio de 1951 y en diciembre de 1966, respectivamente. Además tiene oficinas nacionales en Buenos Aires, Brasilia, Montevideo y Bogotá y una oficina de enlace en Washington, D.C.

INFORME Nº 2

El objetivo de este segundo Informe Especial elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) sobre la evolución y los efectos de la pandemia del COVID-19 en América Latina y el Caribe es dimensionar sus efectos económicos en el corto y mediano plazo en la región.

Para el corto plazo, es decir en el curso de 2020, se presentan estimaciones de la dinámica de la producción y el empleo con base en la información disponible al 17 de abril de 2020, que abarca todas las subregiones de América Latina y el Caribe y muchas de sus economías. Asimismo, se detallan las principales medidas de política macroeconómicas para enfrentar los efectos de la pandemia anunciadas hasta esa fecha.

Dimensionar la caída de la actividad económica permite comenzar a determinar la magnitud del esfuerzo para un regreso a la normalidad. Pero ese regreso no será y no debe ser una vuelta a la situación existente antes de la pandemia. La visión de mediano plazo con la que concluye este Informe ilustra los cambios estructurales en la organización de la actividad productiva que están en proceso y que se intensificarán. Esto además tendrá impactos, en ocasiones irreversibles, en la estructura laboral, el empleo y el bienestar.

De la conjunción de las estimaciones cuantitativas de corto plazo y las previsiones sobre los principales cambios cualitativos de mediano plazo surgirá lo que será una nueva normalidad.

MENSAJES CENTRALES 

  1. Previo al COVID-19, América Latina y el Caribe mostraba bajo crecimiento, espacio limitado de política fiscal y conflictos sociales crecientes.
  2. COVID-19 impacta a la región a través de efectos internos y externos: paralización de la actividad económica doméstica acompañada de una fuerte recesión en la economía mundial.
  3. Sus efectos generarán la recesión más grande que ha sufrido la región desde 1914 y 1930. El PIB de América Latina y el Caribe caerá más de 5% en 2020.
  4. El desplome del comercio internacional aumentará la magnitud de la recesión.
  5. Se prevé un fuerte aumento del desempleo con efectos negativos en pobreza y desigualdad.
  6. Los países de la región han anunciado medidas importantes, las que deberán ser reforzadas y requerirán mayor financiamiento.
  7. Es urgente acceder a recursos de financieros a bajos costos con base en un apoyo flexible de los organismos financieros multilaterales, alivios del servicio de la deuda y eventuales condonaciones.
  8. Es urgente repensar el modelo de inserción de la región y las alternativas de reactivación a la luz de los cambios estructurales que ocurrirán en la globalización y el mundo post COVID-19.

Por supuesto que primero toca definir el momento en que se levante el toque de queda y se empiece a permitir el acceso a los transportes y a las actividades usuales del país. Decisión que no es fácil y que es una responsabilidad de decidir contrapesando factores de exposición a la muerte por coronavirus o por hambre por falta de recursos.

Pero al mismo tiempo quienes dirigen los destinos de nuestro país deben desde ya definir el futuro que queremos y aprueben los medios para conseguirlo. Pienso que un punto de partida útil es el estudio de la CEPAL que recomiendo. Además de convocar especialstas en el tema.