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    ¿El Gobierno debe dejar un déficit fiscal manejable?

    Uno de los objetivos más importantes de la política económica del Gobierno es invertir en educación, tecnología e innovación, sin embargo, se encuentra dirigida en estimular la exploración y explotación de materias primas minero-energética.

    La consolidación fiscal debe venir de un aumento de la recaudación de ingresos por impuestos más qué por la reducción irracional del gasto público, una política fiscal restrictiva debilita el crecimiento económico.

    No debemos preocuparnos tanto de la Caja Fiscal sino de la inversión privada y la pública que complementa a la privada, para alcanzar un crecimiento económico del PBI en 7.6% el 2021; el equipo económico actual debe dar a conocer cuál es la estrategia para recuperar el dinamismo de la inversión privada.

    Como la inversión privada es un asunto de confianza, una preocupación está en el campo político ahora pre electoral, que no genera la credibilidad necesaria. Los problemas políticos afectan directamente al crecimiento económico incremento del (producto bruto interno).

    El déficit fiscal de -10.7% del PBI 2020 no debe disminuir al – 6.2% el 2021 a costa de reducir la inversión pública sino de incrementarla, pero los temas de corrupción y el escandaloso ruido político seguirán siendo una serán una traba.

    Para bajar el déficit público se debe atacar la causa del problema, que es una baja recaudación tributaria o un alto nivel del gasto público corriente de mala calidad e improductivo.

    El Gobierno debe pensar más allá del corto plazo y optar por medidas que incrementen los ingresos tributarios de manera rápida para lograr disminuir el déficit en el 2021.

    Solo con instituciones políticas inclusivas, que protejan la propiedad privada, estimulen la innovación emprendedora y generen incentivos por igual, se puede salir de la actual situación. Es decir, de cómo se organice la política dependerá cómo funciona la economía.

    Para ordenar las finanzas públicas el equipo económico debe ejecutar acciones creativas, para disminuir el déficit fiscal, así mismo se debe generar la confianza suficiente y transparencia en el manejo de las finanzas públicas, adoptando medidas para continuar con el proceso de recuperación y crecimiento de la economía en 7.6% en el PBI el 2021, incrementar exportaciones, reducir el gasto público innecesario, aumento de la tributación a las grandes empresas, reorganización de la SUNAT y reforzamiento del cuerpo de inspectores, aumento de las investigaciones a grandes fortunas que no pagan impuestos y fortalecimiento de la Unidad de Inteligencia Financiera.

    El equipo económico debe tener en cuenta que las políticas nacionales de desarrollo, fijadas por el Plan Bicentenario, requieren que los ingresos tributarios se incrementen en cinco puntos del PBI, en promedio al año 2021.

    Nuestra estructura tributaria está orientada a los impuestos indirectos. Por ejemplo, el impuesto a la renta dirigido a las personas naturales recauda apenas la quinta parte de lo que se recauda en promedio en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico OCDE. ¿Cómo revertir esta situación?

    No olvidemos que “La gente empieza a darse cuenta de que el aparato del gobierno es costoso. Lo que aún no ven es que el peso cae sobre ellos.” Decía el economista francés Claude Frederick Bastiat.

    (*) Economista

    (*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

    Uno de los objetivos más importantes de la política económica del Gobierno es invertir en educación, tecnología e innovación, sin embargo, se encuentra dirigida en estimular la exploración y explotación de materias primas minero-energética.

    La consolidación fiscal debe venir de un aumento de la recaudación de ingresos por impuestos más qué por la reducción irracional del gasto público, una política fiscal restrictiva debilita el crecimiento económico.

    No debemos preocuparnos tanto de la Caja Fiscal sino de la inversión privada y la pública que complementa a la privada, para alcanzar un crecimiento económico del PBI en 7.6% el 2021; el equipo económico actual debe dar a conocer cuál es la estrategia para recuperar el dinamismo de la inversión privada.

    Como la inversión privada es un asunto de confianza, una preocupación está en el campo político ahora pre electoral, que no genera la credibilidad necesaria. Los problemas políticos afectan directamente al crecimiento económico incremento del (producto bruto interno).

    El déficit fiscal de -10.7% del PBI 2020 no debe disminuir al – 6.2% el 2021 a costa de reducir la inversión pública sino de incrementarla, pero los temas de corrupción y el escandaloso ruido político seguirán siendo una serán una traba.

    Para bajar el déficit público se debe atacar la causa del problema, que es una baja recaudación tributaria o un alto nivel del gasto público corriente de mala calidad e improductivo.

    El Gobierno debe pensar más allá del corto plazo y optar por medidas que incrementen los ingresos tributarios de manera rápida para lograr disminuir el déficit en el 2021.

    Solo con instituciones políticas inclusivas, que protejan la propiedad privada, estimulen la innovación emprendedora y generen incentivos por igual, se puede salir de la actual situación. Es decir, de cómo se organice la política dependerá cómo funciona la economía.

    Para ordenar las finanzas públicas el equipo económico debe ejecutar acciones creativas, para disminuir el déficit fiscal, así mismo se debe generar la confianza suficiente y transparencia en el manejo de las finanzas públicas, adoptando medidas para continuar con el proceso de recuperación y crecimiento de la economía en 7.6% en el PBI el 2021, incrementar exportaciones, reducir el gasto público innecesario, aumento de la tributación a las grandes empresas, reorganización de la SUNAT y reforzamiento del cuerpo de inspectores, aumento de las investigaciones a grandes fortunas que no pagan impuestos y fortalecimiento de la Unidad de Inteligencia Financiera.

    El equipo económico debe tener en cuenta que las políticas nacionales de desarrollo, fijadas por el Plan Bicentenario, requieren que los ingresos tributarios se incrementen en cinco puntos del PBI, en promedio al año 2021.

    Nuestra estructura tributaria está orientada a los impuestos indirectos. Por ejemplo, el impuesto a la renta dirigido a las personas naturales recauda apenas la quinta parte de lo que se recauda en promedio en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico OCDE. ¿Cómo revertir esta situación?

    No olvidemos que “La gente empieza a darse cuenta de que el aparato del gobierno es costoso. Lo que aún no ven es que el peso cae sobre ellos.” Decía el economista francés Claude Frederick Bastiat.

    (*) Economista

    (*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

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