El presidente sudafricano Jacob Zuma, de revolucionario a preso por corrupto

Luchó junto al desaparecido líder nelson Mandela contra el “apartheid” por la independencia de Sudáfrica

por | Jul 10, 2021 | Especiales

Luchó junto al desaparecido líder nelson Mandela contra el “apartheid” por la independencia de Sudáfrica

 El expresidente sudafricano Jacob Zuma, implicado en una serie de escándalos de corrupción, se entregó el jueves 08 por la noche a la policía para cumplir una condena de 15 meses de prisión, un lugar por el que ya había pasado junto a Nelson Mandela, en su época de luchador revolucionario contra la discriminación racial del apartheid y por la independencia de la nación sudafricana.

“El presidente de teflón”, como lo catalogaron por lograr eludir a la Justicia en reiteradas oportunidades, gobernó Sudáfrica entre 2009 y 2018 por el partido Congreso Nacional Africano (CNA). Tras nueve años en el poder, renunció a la presidencia por pedido de su propio espacio político, y fue sucedido por Cyril Ramaphosa.

Zuma, de 79 años, fue condenado la semana pasada por la Corte Constitucional por negarse a declarar frente a investigadores anticorrupción.

Hito histórico

El hecho marca un hito histórico para África, por ser la primera vez que un exgobernante es encarcelado por negarse a responder en una investigación de esta índole.

Sobre el expresidente pesan cargos de fraude, corrupción y crimen organizado. Incluso, previo a resultar presidente electo en 2009, Zuma enfrentó acusaciones de abuso sexual.

La Justicia había ordenado que Zuma se entregara el domingo. Ante su negación, el fallo dispuso un plazo de tres días para detenerlo. Con las horas contadas, ayer, finalmente, pasó su primera noche en prisión. El hecho que puso en jaque las instituciones de la joven democracia sudafricana, en pie desde 1994.

Sobreprecios y sobornos

El mandato de Zuma estuvo marcado por escándalos de corrupción y nepotismo. Dejó el poder por la fuerza en febrero de 2018 con “efecto inmediato”, jactado de haber “servido a la gente de Sudáfrica de la mejor manera posible”, pero habiéndose enfrentado nueve veces a un voto de confianza en el Parlamento.

El político también ocupó la vicepresidencia del país del país sudafricano entre 1999 y 2005 a servicio del entonces jefe de Estado, Thabo Mbeki.

Fue por aquellos años de gestión que se lo acusó de comprar, por sumas millonarias, aviones de combate, lanchas patrulleras y equipos militares de cinco firmas europeas. También, fue señalado por participar de sobornos 20 años atrás.

Una gran cantidad de sudafricanos celebró el encarcelamiento de Zuma, ilusionados con que se abra el camino para reforzar el estado de derecho. “Nadie está por encima de la ley”, repitieron, con esperanza, las personas que se manifestaron en los últimos días.

Artífice del juicio

La defensora de los derechos humanos Thuli Madonsela, calificó al día de ayer como “un día de gloria”, y dijo que, si el expresidente no hubiera sido excarcelado, se “habría provocado una onda de choque en el sistema”.

Las autoridades penales confirmaron que Zuma “fue admitido para comenzar a cumplir su sentencia de 15 meses en el Centro Correccional Estcourt”, ubicado en su provincia natal, KwaZulu-Natal. Horas antes de entregarse, la policía advirtió que estaba preparada para detenerlo la medianoche del miércoles, cuando vencía el plazo dispuesto en el fallo judicial.

Su pasado de luchador

Nacido en una comunidad rural donde no recibió educación formal, Zuma llegó a ser uno de los líderes y agentes de inteligencia de su partido Congreso Nacional Africano (CNA), durante la lucha contra el apartheid.

Zuma estuvo detenido durante diez años en la prisión de Robben Island, junto a Nelson Mandela, durante la época del apartheid, motivo que lo rodeó de una serie de seguidores. Sus defensores enviaron el miércoles una carta a la Corte para que otorgara un aplazamiento de última hora, pero no consiguieron un fallo a favor del político. El exmandatario también pidió a la Corte Constitucional reconsiderar y rescindir la orden de prisión. Su petición será escuchada el lunes próximo.

Pero los presuntos hechos delictivos lo hicieron perder el respaldo dentro del partido, dentro del cual le pidieron su renuncia a la presidencia en 2018, y adelantaron que no van a interferir en el proceso judicial.

“No tendrá ningún trato preferencial”, afirmaron los responsables de la cárcel donde se encuentra Zuma, denominada Estcourt (en la oriental provincia de KwaZulu-Natal), en una breve comparecencia ofrecida hoy junto al ministro de Justicia y Servicios Correccionales sudafricano, Ronald Lamola.

Celda lo espera

Según el ministro Lamola, que visitó la prisión hoy, Zuma, de 79 años, se encuentra bien y con “buen ánimo”, aunque permanecerá las dos primeras semanas aislado debido los protocolos imperantes de lucha contra la covid-19.

Zuma gozará de los mismos derechos que cualquier preso de su tipo y, según recalcó Lamola, será tratado de forma “humana” durante el periodo de encarcelamiento.

El ex jefe de Estado tendrá acceso a una televisión y a un teléfono público (no a un celular), y vestirá un mono de color naranja, como el resto de reclusos.

El ministro confirmó también que el ex mandatario podrá optar a la libertad condicional una vez cumpla un cuarto de su sentencia, dadas las condiciones de su condena.

Pese al encarcelamiento, el equipo legal de Zuma mantiene la esperanza de poder revertir el castigo, gracias a distintas peticiones legales interpuestas ante la Justicia que se debatirán en los próximos días.

 

La defensora de los derechos humanos sudafricana Thuli Madonsela, artífice del proceso judicial que terminó con la detención de Zuma.

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