Destacadas voces de Perú, España, México y Chile defendieron una solución política basada en la resolución de 2797
Nueva York. Durante las audiencias de peticionarios celebradas los días 6, 7 y 8 de octubre en la sede de las Naciones Unidas, en el marco de la Cuarta Comisión (Política Especial y de Descolonización) de la Asamblea General, numerosas personalidades políticas, académicas, periodísticas y diplomáticas expusieron sus posiciones sobre la cuestión del Sáhara Occidental ante los representantes de los Estados miembros acreditados ante la ONU.
A lo largo de las sesiones, uno de los elementos más reiterados fue el respaldo a la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad y al plan de autonomía propuesto por Marruecos, considerado por varios de los participantes como la base más realista para alcanzar una solución definitiva al diferendo.
Martha Chávez: “Los hechos deben prevalecer sobre los relatos”
Una de las intervenciones más destacadas fue la de la senadora peruana Martha Chávez Cossío, quien sostuvo que el debate sobre el Sáhara Occidental debe basarse en “hechos y realidades observables” y no en narrativas que buscan imponerse como verdades políticas.
Chávez afirmó que la Resolución 2797 sitúa la propuesta de autonomía marroquí en el centro del proceso político y destacó el desarrollo económico y social que, según expuso, experimentan las provincias del sur de Marruecos.
La dirigente peruana subrayó además la apertura de consulados de numerosos países en las ciudades saharianas de Dajla y El Aaiún, interpretándola como una muestra de confianza en la estabilidad y el potencial económico de la región.
En contraste, manifestó imponente su preocupación por la situación en los campamentos de Tinduf, cuestionando la ausencia de un censo oficial de la población y denunciando presuntas irregularidades en la distribución de la ayuda humanitaria destinadas a sus habitantes.
Rodríguez Mackay acusa a Argelia de prolongar el conflicto
Igualmente contundente fue la intervención espléndida del excanciller peruano Miguel Ángel Rodríguez Mackay, quien definió la disputa como un conflicto artificial que se ha prolongado durante décadas en detrimento de la estabilidad regional.
El exministro de Relaciones Exteriores sostuvo que el contexto internacional ha cambiado sustancialmente y que la comunidad internacional respalda de forma creciente la solución autonómica bajo soberanía marroquí.
Rodríguez Mackay afirmó que la Resolución 2797 constituye un punto de inflexión y señaló que el país anfitrión de los campamentos de Tinduf debe asumir mayores responsabilidades en la búsqueda de una solución definitiva.
Asimismo, criticó duramente al Frente Polisario, al que describió como una organización en declive político y cuyos planteamientos, afirmó, han quedado superados por la realidad geopolítica actual y por la evolución del proceso en Naciones Unidas.
En el tramo final de su intervención, exhortó a los miembros de la Cuarta Comisión a impulsar una solución definitiva basada en la propuesta marroquí de autonomía, argumentando que más de medio siglo de confrontación ha impedido el desarrollo y la integración del Magreb.
Ricardo Sánchez Serra llama a la ONU a “pasar a la historia”
Otra exposición importante fue la del periodista y analista internacional peruano Ricardo Sánchez Serra, quien planteó una reflexión directa sobre el papel histórico de las Naciones Unidas.
“Hay momentos en que este Comité y las Naciones Unidas deben decidir si serán simples testigos de la historia o protagonistas de ella”, afirmó al inicio de su intervención.
Sánchez Serra alertó sobre la creciente preocupación internacional respecto al Frente Polisario y recordó que en el Congreso de los Estados Unidos se han presentado iniciativas para incluir a dicha organización en la lista de grupos terroristas extranjeros.
Según explicó, diversas evidencias y denuncias han generado inquietud acerca de los nexos entre el terrorista Polisario y redes terroristas que operan en la región sahelo-sahariana.
El periodista peruano aportó además un testimonio personal basado en visitas realizadas tanto a los campamentos de Tinduf como a Dajla y otras ciudades de las provincias del sur de Marruecos.
“Vi angustia y desesperanza en Tinduf; vi desarrollo, inversión y confianza en el futuro en Dajla”, señaló.
En una de las frases más impactantes de su discurso, describió a Dajla como “el cielo” y a Tinduf como “el infierno”, calificando a estos últimos como “una cárcel al aire libre”.
Dirigiéndose a los miembros de la Comisión, los invitó a visitar ambos lugares para conocer directamente la realidad sobre el terreno y concluyó instándolos a asumir el espíritu de la Resolución 2797: “Pasen a la historia. No sean un comité de paso más”.
Voces desde España
Los conferencistas españoles Javier Fernández Arribas y Rafael Esparza coincidieron en señalar que la posición asumida por España en favor de la autonomía bajo soberanía marroquí responde a una lectura realista de la evolución del conflicto.
Fernández Arribas sostuvo que Madrid conoce la región mejor que la mayoría de los actores internacionales y defendió que la iniciativa marroquí constituye el marco más serio, pragmático y creíble para alcanzar una solución definitiva.
Asimismo, destacó que la Resolución 2797 consolidó el respaldo internacional a dicha propuesta y afirmó que cada vez más países abandonan posiciones anteriores para sumarse a la tendencia predominante dentro de la comunidad internacional.
Por su parte, Esparza subrayó la importancia estratégica de las relaciones entre España, Canarias y Marruecos. Recordó que varios Estados europeos han ampliado su presencia política y económica en las provincias del sur y destacó las inversiones destinadas al desarrollo regional.
También insistió en la necesidad de que Argelia participe directamente en una negociación con Marruecos orientada a aplicar la autonomía y cerrar definitivamente el conflicto.
Desde México
Desde una perspectiva académica, el antropólogo mexicano Luis Ramírez aportó una visión centrada en el desarrollo humano.
Basándose en sus viajes por Marruecos y en las investigaciones plasmadas en su libro Bajo el cielo de Marruecos, describió las transformaciones observadas en las provincias del sur.
Ramírez afirmó haber constatado la construcción de infraestructuras, puertos, universidades y hospitales, así como políticas orientadas a preservar la cultura hassaní y fortalecer la participación de las comunidades locales.
“El desarrollo es la mejor herramienta para consolidar la paz”, vino a sostener el académico mexicano, quien consideró que el modelo impulsado por Marruecos constituye una experiencia de cohesión territorial particularmente relevante para el Sur Global.
Según expresó, la iniciativa de autonomía ofrece una salida política viable porque combina estabilidad, respeto a las identidades locales y oportunidades económicas para la población.
Chile pone el acento en la dimensión humanitaria
La intervención del chileno Roberto León puso el foco en la situación humanitaria de los campamentos de Tinduf.
León recordó que se trata de una de las crisis de refugiados más prolongadas del mundo y citó datos de organismos internacionales que reflejan problemas persistentes de inseguridad alimentaria, malnutrición y vulnerabilidad social.
El expositor sostuvo que, después de más de cinco décadas, la comunidad internacional debe garantizar la identificación individual y la protección efectiva de quienes viven en los campamentos.
Asimismo, destacó que el registro de la población ha sido solicitado reiteradamente por diversos órganos de Naciones Unidas y defendió que una solución política no puede limitarse a administrar indefinidamente una situación de emergencia.
Para León, la propuesta de autonomía respaldada por la Resolución 2797 representa una oportunidad para sustituir la dependencia por perspectivas de desarrollo y construir un escenario de estabilidad duradera para el conjunto de la región magrebí.
Solución definitiva
Las intervenciones realizadas durante estas audiencias reflejaron una tendencia común entre numerosos peticionarios: la convicción de que el conflicto del Sáhara atraviesa una nueva etapa marcada por los cambios diplomáticos internacionales y por el creciente respaldo a una solución basada en la autonomía bajo soberanía marroquí.
Más allá de los matices de cada exposición, los participantes coincidieron en plantear la necesidad de superar décadas de confrontación y de avanzar hacia un modelo que permita estabilidad, integración regional y mejores condiciones de vida para las poblaciones afectadas.
En ese contexto, la Resolución 2797 fue presentada repetidamente como una oportunidad histórica para cerrar uno de los diferendos más prolongados de la agenda de Naciones Unidas y abrir una nueva etapa política para el Magreb.
Tensión e interrupciones
Las audiencias estuvieron marcadas también por momentos de tensión protagonizados por varios peticionarios favorables al Polisario, quienes, según numerosos asistentes, intentaron convertir una instancia formal de las Naciones Unidas en un espectáculo político alejado de las normas de respeto y decoro que rigen los trabajos de la Cuarta Comisión.
Varias de estas intervenciones derivaron en incidentes que obligaron a la Presidencia a llamar reiteradamente al orden e incluso a advertir sobre la posibilidad de expulsar de la sala a quienes persistieran en alterar el desarrollo de las sesiones. Los episodios generaron incomodidad entre delegaciones y observadores presentes, al considerar que se pretendía transformar un foro diplomático en una suerte de circo político.
Frente a estas situaciones, representantes diplomáticos marroquíes respondieron en diversas ocasiones para refutar lo que calificaron como falsedades, tergiversaciones y acusaciones infundadas formuladas por algunos peticionarios. En varios casos, la propia Presidencia interrumpió o dio por terminadas determinadas exposiciones al estimar que se apartaban de las reglas de procedimiento o excedían los límites establecidos para las audiencias.
Lejos de aportar elementos constructivos al debate, estos incidentes pusieron de relieve la creciente polarización que aún rodea la cuestión del Sáhara, aunque la mayoría de las intervenciones estuvieron centradas en la búsqueda de una solución política basada en la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad.
FOTOS

1 Sesión de la IV Comisión ONU

2 Senadora Martha Chávez

3 Excanciller Miguel Ángel Rodríguez Mackay

4 Ricardo Sánchez Serra

5 Rafael Esparza

6 Roberto León

7 Luis Ramírez



