El accidente ocurrió cerca de Urda, en la provincia de Toledo. Los equipos de emergencia continúan buscando víctimas entre los restos de los vagones
Al menos 68 personas murieron tras el choque de dos trenes ocurrido este miércoles cerca de la localidad de Urda, en la provincia española de Toledo, al sur de Madrid. Los equipos de emergencia continúan las labores de búsqueda entre los restos de los vagones y las autoridades no descartan que la cifra de víctimas aumente.
Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, expresó sus condolencias a las familias afectadas y advirtió que todavía podrían encontrarse más cuerpos durante los trabajos de rescate. Según explicó, los bomberos deben retirar los escombros y mover las estructuras destrozadas de uno de los vagones para acceder a las zonas afectadas.
El funcionario calificó el siniestro como una tragedia y señaló que las labores de emergencia siguen en marcha. Los equipos desplegados en el lugar cuentan con perros entrenados para localizar víctimas entre los restos de los trenes.
De acuerdo con fuentes del Gobierno de Castilla-La Mancha citadas por EFE, el accidente ocurrió entre un tren AVE de Renfe y una unidad de Iryo. El primero transportaba a 378 pasajeros y se dirigía a Sevilla, mientras que el segundo llevaba 174 personas, incluido un bebé. Según la información preliminar, el tren Iryo se encontraba detenido en la vía cuando fue embestido.
El impacto provocó el descarrilamiento de dos vagones del tren Iryo, que cayeron por un terraplén, según fuentes del Ministerio de Transportes. Tras el accidente, numerosos equipos de emergencia terrestres y aéreos acudieron al lugar, incluida una unidad militar especializada. Los equipos de emergencia trasladaron a los heridos a distintos hospitales.
Entre las personas afectadas figura Fátima Báñez, exministra de Empleo de España, a quien la organización empresarial CEOE reportó como desaparecida.
Como consecuencia del siniestro, se suspendió todo el tráfico ferroviario de alta velocidad en la línea afectada. Las autoridades pidieron a los pasajeros con billetes para ese trayecto que no acudieran a las estaciones. En Santa Justa, en Sevilla, y Atocha, en Madrid, se registraron largas esperas de viajeros.



