La verdad sobre la Segunda Guerra Mundial y el neonazismo, según Alexey Isaev
Por: Ricardo Sánchez Serra
La Segunda Guerra Mundial dejó cicatrices profundas en la humanidad, pero ¿realmente el mundo ha aprendido las lecciones de aquel conflicto? En esta entrevista, Alexey Isaev, historiador del Ministerio de Defensa de Rusia, desmonta mitos sobre el papel de la Unión Soviética en la guerra, advierte sobre el resurgimiento del neonazismo y reflexiona sobre los prejuicios de Europa hacia Rusia.
– ¿Cuál considera que fue el momento más crítico para la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial?
El momento más crítico fue, sin duda, la decisión de no rendirse. Antes del ataque alemán contra la Unión Soviética, los nazis habían forzado la rendición de Francia y la retirada de las tropas británicas del continente europeo. Ese escenario, sumado a la rápida expansión del Tercer Reich, hacía pensar que la Unión Soviética seguiría el mismo destino.
Sin embargo, el punto de inflexión fue la Batalla de Moscú. Logramos detener el avance alemán cuando las tropas nazis estaban a las puertas de la ciudad, cambiando por completo el curso de la Segunda Guerra Mundial. A partir de ese momento, los ejércitos de Hitler pasaron de una estrategia de guerra relámpago a una guerra de desgaste, lo que finalmente debilitó su ofensiva y favoreció nuestra resistencia.
– ¿Cómo se compara la experiencia soviética en la Gran Guerra Patria con la de otros países aliados?
La gran diferencia es que en la Unión Soviética la guerra se desarrolló en tierra, con una movilización masiva de tropas y una cantidad colosal de municiones y recursos destinados a las operaciones militares terrestres.
Para ponerlo en perspectiva: el Ejército Rojo fue responsable del 75 % de las bajas militares alemanas. Alemania podía reponer armas y municiones, pero no podía reemplazar las pérdidas humanas, lo que finalmente inclinó la balanza a favor de la Unión Soviética.
– ¿Qué papel jugó la propaganda soviética durante la guerra?
En términos generales, la propaganda suele tener una connotación negativa, pero en el contexto de la Gran Guerra Patria, tuvo una influencia extremadamente positiva. Antes de la guerra, la Unión Soviética aún sufría las divisiones sociales derivadas de la Revolución Rusa y la Guerra Civil. Familias estaban fracturadas por sus creencias políticas: unos apoyaban el régimen zarista, otros el comunismo.
Para ganar la guerra, era fundamental la unidad nacional, especialmente dentro del Ejército Rojo, que llegó a contar con 10 millones de soldados. La propaganda ayudó a consolidar esa unión, explicando a la sociedad la importancia de la resistencia contra el nazismo y preservando la soberanía del país. Gracias a ello, antiguos partidarios del zarismo y comunistas lucharon hombro con hombro contra el enemigo común.
Lee también:
Ismael Benavides: “La centro derecha es favorita para el 2026”
– ¿Se asoció la victoria soviética con el patriotismo y la religión?
Sin duda, el patriotismo fue el factor clave en la victoria. La Unión Soviética era un país multicultural y multirreligioso, con ciudadanos que profesaban la fe ortodoxa, musulmana y budista, pero todos compartían la convicción de que la derrota significaría la pérdida de su soberanía y de sus vidas.
En cuanto a la Iglesia Ortodoxa, al inicio del conflicto el gobierno soviético temía que tomara partido por Alemania, lo que podría haber aumentado la división interna. Sin embargo, ocurrió lo contrario: la Iglesia adoptó una postura patriótica, donando dinero para comprar municiones y colaborando activamente con el ejército. Eso fortaleció la confianza entre el gobierno y los líderes religiosos, consolidando aún más la unidad nacional.
– ¿Cuáles fueron las consecuencias de la guerra para la Unión Soviética y Rusia?
La consecuencia más positiva fue que la URSS se convirtió en una superpotencia. Se logró una segunda industrialización, permitiendo el desarrollo de armas nucleares, misiles balísticos y la exploración espacial, lo que aumentó el peso de la Unión Soviética en el escenario global.
Por otro lado, la mayor consecuencia negativa fue la enorme pérdida de vidas humanas. Antes de la guerra, el país tenía 190 millones de habitantes, pero perdió 27 millones de personas. Este desbalance demográfico sigue afectando a Rusia incluso hoy, con una recuperación que ha tomado décadas.
– ¿Fue el “alma rusa” determinante en la victoria sobre la Alemania nazi?
Sí, el carácter ruso jugó un papel crucial. La determinación de sacrificarse, la firmeza de espíritu y la confianza en la victoria permitieron resistir en los momentos más difíciles. Un ejemplo de esto fue la defensa de Moscú, donde, a pesar de perder a muchos de sus comandantes, los soldados soviéticos lucharon hasta el final, logrando revertir la ofensiva nazi.
– ¿Es cierto que la propaganda intenta minimizar la victoria soviética en la Segunda Guerra Mundial al decir que el «General Invierno» fue el factor decisivo?
Las condiciones climáticas afectaron a ambos bandos, no solo a los soviéticos. De hecho, cuando las tropas alemanas avanzaban en noviembre, el frío les favoreció, endureciendo el suelo y permitiendo el movimiento de sus blindados.
La verdadera razón del triunfo soviético fue el esfuerzo del pueblo, que organizó rápidamente refuerzos desde las zonas no ocupadas y envió soldados para la defensa de Moscú. Este aporte fue decisivo para detener la ofensiva alemana y cambiar el curso de la guerra.
Además, las tropas alemanas estaban atrincheradas en aldeas, con mejores condiciones de vida. Mientras tanto, los soldados soviéticos iniciaron su contraofensiva desde campo abierto, en condiciones extremas. El frío no fue un aliado, sino un obstáculo que los soviéticos lograron superar con resistencia y estrategia.
– Pero una de las tácticas que se habla fue de la tierra arrasada y de las guerrillas… Para que no tengan abastecimiento, tanto en la época de Napoleón como en la de Hitler…
Los alemanes repitieron la suerte triste de las tropas de Napoleón. Pero las condiciones de este conflicto eran diferentes, porque para aquel momento la URSS tenía una red de ferrovías muy desarrollada, que fue utilizada por las tropas alemanes para abastecer su ejército, en alimentación, municiones y todo. Sí, la guerrilla hizo un papel importante también en ganar la guerra, que fue apoyada por el gobierno con todo tipo de abastecimiento. Pero la guerrilla no consiguió bloquear las vías principales.
– Rusia conmemora en grande la victoria en la Segunda Guerra Mundial, sin embargo, en Occidente no existe la misma emoción y en países lejanos no se celebra nada…
Para Rusia, para la Unión Soviética, el 9 de mayo siempre tenía la connotación y una importancia crucial. Lo celebramos como el segundo cumpleaños para el pueblo ruso.
El mayor objetivo de Hitler no era causar una derrota militar, sino que de acuerdo a pruebas documentales, realizar un genocidio contra la etnia rusa, colonizar a nuestro país, eliminar la mayor parte de la población. Ellos querían conquistar a Rusia en el primer año y matar de hambre a 30 millones de rusos.
Para los aliados este matiz era un poco diferente, porque, por ejemplo, Francia perdió la guerra en los primeros días, para ello el sabor de la victoria no era tan vivo como para nosotros. Para Gran Bretaña el conflicto más duro era la primera guerra mundial. Esta guerra para los aliados, se encuentra entre “otros conflictos”, pues no causó tanto impacto para la sociedad. El factor que causó más impacto a la mente rusa, fue la pérdida de 27 millones, prácticamente en cada familia murió o en las batallas o en el territorio ocupado. Es mas una memoria familiar. Para los aliados no fue tan crucial y decisivo para su existencia.
– No hay conciencia en la actualidad que el neonazismo es un peligro para la humanidad…
Nosotros estamos extremadamente preocupados por el renacimiento del nazismo en varios países del mundo. Su reencarnación es un peligro para toda la sociedad mundial, como una peste porque esa ideología tiene como objetivo la supremacía racial.
Por ello, nosotros estamos preocupados por los intentos de reescribir la historia, de justificar los hechos de la política de Hitler. Entonces los campos de exterminio, la crueldad, todas las pérdidas, todas las muertes durante la guerra mundial tenían justificación. Luchar contra ello es lo mejor para todo el mundo.
– Cada año se presenta una resolución en Naciones Unidas condenando al Nazismo; sin embargo, hay naciones importantes que no la apoyan…
Nosotros pensamos que, siendo víctima de ayer del nazismo, no significa que tú en el futuro no vas a poder tener esta enfermedad, porque como nosotros vemos que los países que eran víctimas del nazismo ahora son promotores dentro de sus naciones. El nazismo puede reaparecer en cualquier país, hasta si esta hubiera sido víctima en el pasado y expandirse hacia otras sociedades.
Nosotros estamos luchando contra esas tendencias. Tenemos leyes penales que condenan a las personas que quieren expandir la ideología nazista.
– ¿Qué mitos o leyendas históricas sobre la Segunda Guerra Mundial en Rusia consideran que son más persistentes o controvertidos?
Algunos señalan que nosotros sacrificamos muchas vidas humanas a propósito y que por ello ganamos la guerra a los alemanes. No es verdad. 34 millones de hombres tenía el Ejército Rojo y los alemanes, 20 millones. Esa proporción no significaba que nosotros ganamos la guerra tapando a los alemanes con nuestros cadáveres.
Otro mito es que nosotros ganamos la guerra solo con la ayuda en el formato de Lend-Lease, es decir, suministros de material bélico de aliados a base de las condiciones financieras favorables. Estos fueron dados mayormente el último año de la guerra y por ejemplo, uno de cada diez tanques o aviones, eran proporcionados por los aliados, el resto eran armas producidas por la URSS y teníamos un arsenal desde antes de la guerra.
– Hasta hace poco las películas de Hollywood y la propaganda daban prácticamente como ganadores de la Segunda Guerra Mundial a Occidente y también se ocultaba el apoyo aliado a la URSS…
Nosotros eliminamos tantos soldados municiones y armas de los alemanes, que a Alemania ya no le era posible mantener la resistencia contra las tropas de aliados en Occidente, durante el desembarque de Normandía. Las estadísticas señalan que de cada cuatro soldados alemanes que murieron en batallas, tres murieron en el frente oriental contra la URSS, y solo uno en el frente occidental.
Para los países occidentales es imposible dejar de reconocer el papel decisivo de Unión Soviética en la lucha contra el nazismo, como tampoco pueden dejar de reconocer el papel de Rusia en las relaciones internacionales modernas.
– ¿Por qué Europa tiene demasiados prejuicios contra Rusia y se olvida que los salvó de Napoleón, de los nazis y contuvo a los mongoles y otomanos?
El mariscal Gueorgui Zhúkov, después de ganar la Gran Guerra Patria, dijo: «Hemos liberado a Europa del fascismo, pero nunca nos lo perdonarán».
El problema es que la gratitud hacia Rusia por parte de países de Europa significaría reconocer el papel de Rusia en el mundo moderno. Y va en contra de los tentativos de hacer de Rusia un país periférico. Es obvio que reconocer nuestro papel decisivo en salvar el mundo europeo, es reconocer nuestra política de hoy.
– Parece que Europa no aprende de las experiencias de la Segunda Guerra Mundial, de los sufrimientos y se ha vuelto muy belicista…
Se sabe bien que las dos guerras del siglo XX fueron desencadenados por los europeos. Lastimosamente, los “euroburócratas” como los llamamos ahora, no quieren reconocer estas lecciones de pasado, y la política de tratar a Hitler como un político normal, llevó a millones de víctimas humanas y destrucciones masivas en el continente europeo. Infelizmente, olvidando esas lecciones, algunos políticos poco profesionales de Europa (“euroburócratas”), empiezan de nuevo la corriente belicista en contra de Rusia, en vez de vivir en paz y en cooperación.
– ¿Algo más que agregar?
Como historiador, una enseñanza clave de la Segunda Guerra Mundial es que, incluso en las condiciones más extremas, nunca hay que perder la fe en la victoria. En 1941, la Unión Soviética estuvo al borde de la derrota, pero gracias a la determinación del pueblo y la estrategia del gobierno, logró revertir el curso de la guerra y alcanzar el triunfo.




