Las autoridades han rescatado a cientos de personas, pero el número de fallecidos y desaparecidos sigue aumentando mientras continúan las operaciones de búsqueda.
Un ferry con más de 350 personas a bordo, incluido personal y civiles, se hundió la madrugada del 26 de enero de 2026 frente a la costa sur de Filipinas, en la provincia de Basilan, dejando al menos 18 muertos, decenas de desaparecidos y cientos de rescatados. El accidente ocurre cuando la embarcación navegaba de la ciudad portuaria de Zamboanga hacia la isla de Jolo, en la provincia de Sulu.
El barco implicado, identificado como el M/V Trisha Kerstin 3, era un ferry mixto de carga y pasajeros que partió alrededor de las 9:20 p.m. (hora local) la noche anterior al naufragio con 332 pasajeros y 27 tripulantes registrados a bordo. El ferry aparentemente tenía capacidad autorizada para 352 personas, por lo que no estaba declarado como sobrecargado al zarpar.
Lo que ocurrió
Las autoridades indicaron que el ferry sufrió problemas técnicos poco después de la medianoche, momentos en que empezó a inclinarse y tomar agua, provocando que muchos pasajeros cayeran al mar en la oscuridad. La embarcación se hundió aproximadamente a una milla náutica (casi 2 km) de la isla Baluk-Baluk, cerca de Basilan.
Rescate y víctimas
Hasta el momento, más de 316 personas han sido rescatadas con vida por la Guardia Costera Filipina, la armada, aviones de vigilancia, helicópteros y barcos pesqueros locales, mientras continúan las labores de búsqueda en la zona. Sin embargo, 18 cuerpos han sido recuperados y los equipos siguen buscando a decenas de desaparecidos, muchos de los cuales no han podido ser localizados tras el hundimiento.
Entre los sobrevivientes se encuentran familias enteras. Uno de ellos relató el drama de perder a un bebé de seis meses cuando su madre perdió el control de su hijo al volcarse la embarcación.
La operación de rescate se realizó con apoyo de la Guardia Costera, la Marina de Filipinas, aeronaves de búsqueda y cientos de embarcaciones menores, coordinadas desde la provincia de Basilan y zonas cercanas al lugar de la tragedia.
Las autoridades también trasladaron a muchos de los rescatados a Isabela City, capital provincial, donde se organizó atención médica y logística para los sobrevivientes.
Posibles causas
Aún no hay una versión oficial sobre la causa exacta del hundimiento, y la Guardia Costera ha señalado que se inició una investigación marítima para determinar si fallas técnicas, condiciones del mar o algún otro factor contribuyeron al accidente. No obstante, se sabe que las embarcaciones interinsulares en Filipinas enfrentan frecuentemente desafíos como equipos envejecidos, mantenimiento deficiente y deficiente supervisión de seguridad, factores que podrían haber influido.
Accidentes marítimos no son infrecuentes en el archipiélago filipino debido a la vasta cantidad de rutas inter-islas, las condiciones meteorológicas variables en el área y los retos de supervisión en puertos remotos.
Oficiales locales han expresado su consternación por la tragedia y han reafirmado su compromiso de continuar los esfuerzos de rescate y de proporcionar ayuda a las familias afectadas. Además, las autoridades han trasladado a los cuerpos recuperados a instalaciones médicas en tierra para su identificación y debido proceso.
Esta tragedia recuerda algunos de los accidentes marítimos más mortales del país, como el hundimiento del ferry Dona Paz en 1987, que se produjo tras una colisión y dejó miles de víctimas en una de las peores catástrofes marítimas en tiempos de paz.




