Fiscales y Odebrecht nos traicionan, nuevamente

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Yorry Warthon Cortez 
Yorry Warthon Cortez 

Por: Yorry Warthon Cortez / Otra vez el país se confronta con una realidad que nos castiga inmisericorde. Una que desmiente aquella fábula en la que dos fiscales “peruanos” fueron santificados y elevados, ridículamente, a la categoría de “Héroes Nacionales”. Siempre impulsados por un gran sector de la prensa edulcorada y las encuestadoras a medida.

José Domingo Pérez y Rafael Vela Barba comparten con Jorge Barata el epicentro de otro escándalo multimillonario. Desde Brasil se confirma un nuevo destape en torno a las operaciones Lava Jato, y el repugnante control que Marcelo Odebrecht ejerció sobre Jorge Barata para torcer la veracidad de sus declaraciones. Es así que Jorge Barata recibió de la corrupta Odebrecht US$ 8’500,000 con el objetivo de operar en calidad de Colaborador mentiroso y distorsionar las evidencias que incriminaban a personas claves de la organización criminal en Perú. Los fiscalillos del equipo especial nuestro cumplieron un rol determinante, pues actuaron como facilitadores en la suscripción del acuerdo que puso de rodillas a nuestro país.

Producto de los efectos que generó el acuerdo de colaboración, empresas vinculadas a la constructora brasileña no fueron intervenidas, sus cuentas no fueron embargadas, y se les concedió facilidades alucinantes para realizar pagos de reparación civil en cómodas cuotas. No olvidemos que hace unos meses los brasileños lograron enajenar la central eléctrica Chaglla y retirar del país s/ 524’000,000 a fin de conseguirse la revelación de los famosos “codinomes”. Esto nunca pasó.

Las evidencias de cuan absurdo y nefasto resultó firmar el mencionado acuerdo nos lleva a poner en tela de juicio la moral de estos “defensores de la patria”. Sospechas de que estos señores pueden haber sido corrompidos para actuar como facilitadores en la suscripción del acuerdo, favoreciendo a terceros en desmedro del Perú, sobran.

Sin ir lejos, en la retina tenemos a Pérez actuando con exagerada benevolencia en favor de José Graña, empresario y socio de Odebrecht. Fue realmente vergonzoso presenciar la audiencia en la cual Pérez se deshacía en elogios respecto a la “consciencia y voluntad de colaboración” del cuestionado empresario. Un espectáculo bochornoso que finalizó premiándolo con la comparecencia restringida.

Rafael Vela, un acérrimo defensor del acuerdo. Recordémoslo argumentando que “Odebrecht tiene derecho a no Autoinculparse”. Independientemente de la veracidad del principio legal, salta la pregunta ¿si Rafael Vela sabía eso, por qué insistió tanto en la devolución del millonario monto?

Se trata de traidores a la patria y deben ser ejecutados con pena de muerte, son comentarios altisonantes hoy que se conoce este nuevo escándalo. Para tranquilidad de este par de payasos, cuasi defensores de la patria, y héroes de papel, no es posible ejecutarlos pues somos respetuosos de los Tratados Internacionales y del principio de legalidad que nos obliga a encajar este supuesto de hecho en una situación de Estado de Guerra. ¿La Pandemia nos pone en Estado de Guerra? Por ahora, dejémoslo ahí.

Pero ¿quién blinda a estos de personajes con saco y corbata? Dos “héroes” profundamente canallescos que facturan y han colaborado -dolosamente o no- con la quiebra del país. Si Martín Vizcarra pudo dedicarle dos minutos a Swing, quizá se anime a dejar su postura clara en esto.

No olvidemos que Gustavo Gorriti, Augusto Álvarez Rodrich, Mávila Huertas, entre otros personajes, fueron quienes con sus intervenciones alentaron y defendieron la suscripción de este perverso convenio en el que nuestro país era puesto de rodillas nuevamente para ser burlado y timado ante los ojos de Sudamérica.

Lo cierto es que los responsables de esta coartada repulsiva deben responderle al Perú. Han empobrecido al país, perpetrando crimen social y financiero, condenando a niños a la pobreza, exterminando cualquier oportunidad de desarrollo. Que la Pandemia no les sirva para esconderse.

 *Abogado y Analista Político