Cuando se habla del desarrollo energético en el Perú, pocas veces se menciona a los profesionales que, ayudaron a construir la infraestructura que hoy damos por sentada. Uno de esos casos es el del doctor Azi Wolfenson, ingeniero de formación y gestor público con amplia trayectoria, cuya historia cruza las aulas universitarias, los despachos del Estado y los tableros de proyectos energéticos a gran escala.
Wolfenson fue uno de los nombres claves en ElectroPerú durante los años 70, cuando se impulsaron varios de los principales proyectos hidroeléctricos del país. Su paso como presidente ejecutivo de esa entidad coincidió con una etapa de fuerte expansión en el sector eléctrico, fundamental para acompañar el crecimiento económico del Perú en esas décadas.
De las aulas al desarrollo
Formado en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), y con estudios de posgrado en el extranjero, Wolfenson también desempeñó un rol activo en la docencia, dictando cursos como termodinámica, investigación de operaciones y evaluación de proyectos. Muchos de sus exalumnos lo recuerdan como un docente exigente pero comprometido con la formación integral de los futuros ingenieros.
Lo que pocos saben es que su carrera no se quedó solo en el ámbito técnico. Participó en entidades financieras como Cofide, fue asesor en temas energéticos, y representó al Perú en foros internacionales relacionados con tecnología y medio ambiente.
Premios que dicen más de lo que aparentan
A lo largo de su trayectoria ha recibido diversas distinciones. Algunas son conocidas, como la Orden de la Ingeniería Peruana otorgada por el Colegio de Ingenieros del Perú, pero otras han pasado más desapercibidas: doctorados honoris causa de universidades especializadas en energía y medio ambiente, reconocimientos municipales por su labor comunitaria, y menciones de instituciones académicas dentro y fuera del país.

Incluso en eventos de egresados y reuniones institucionales, Wolfenson ha sido constantemente recordado por su dedicación a la gestión pública sin escándalos ni protagonismos. Su enfoque siempre fue técnico, más que político, y eso —según varios colegas— lo convirtió en una figura respetada dentro de los círculos profesionales.
Una historia que vale la pena contar
Hoy, cuando se habla tanto de reformas, desarrollo e infraestructura, historias como la del doctor Azi Wolfenson nos recuerdan que detrás de cada megaobra hay personas que —desde la planificación o la gestión— ayudaron a que todo funcione. Y asi, su legado está presente en cada interruptor que encendemos, sin que nos demos cuenta.
Reconocimiento de la Promoción PIME 1964 de la UNI

En el año 2013, el Dr. Azi Wolfenson fue nombrado Presidente Honorario de la Promoción 1964 de Ingenieros Mecánicos Electricistas (PIME 1964) de la Universidad Nacional de Ingeniería, en reconocimiento a su destacada labor docente y su trayectoria ejemplar.
Posteriormente, el 15 de noviembre de 2014, con motivo de las Bodas de Oro de dicha promoción, se le entregó una placa con la siguiente inscripción:
“Como testimonio de nuestra gratitud y aprecio a nuestro ilustre Profesor y Presidente Honorario de la Promoción PIME 1964 de la UNI.”
Este homenaje representa el reconocimiento no solo a su impacto académico, sino también al profundo respeto y afecto que le guardan varias generaciones de ingenieros formados bajo su guía.




