17 de mayo de 2026

|

Lima: Cargando...

La ONPE actual no puede garantizar una segunda vuelta limpia

Valeria Ponce

El parlamentario Edward Málaga Trillo advierte que el proceso electoral del 12 de abril dejó a más de 63.000 ciudadanos sin poder votar, que la ONPE no debería llevar a cabo la segunda vuelta con los mismos funcionarios, y que un gobierno de Roberto Sánchez representa un riesgo concreto para la economía, las instituciones y la democracia.

Alertó que el 30% de las mesas no estaban instaladas a las 2 de la tarde del 12 de abril y que más de 63.000 votantes resultaron afectados. їEso justificaba pedir la nulidad del proceso?

Exacto, por eso pedí la nulidad: el número de ciudadanos afectados era muy superior a la diferencia entre los candidatos.

El JEE rechazу su pedido de nulidad y su proyecto de ley para incorporar nuevas causales no avanzу. їTiene el sistema electoral mecanismos reales para corregirse, o los peruanos quedarнan desprotegidos el 7 de junio?

Es un error de ellos. Claro que tengo legitimidad, por mis atribuciones como congresista. Insistí, pero no han respondido. En cuanto al Proyecto de Ley, debería estar ya en la Comisión de Constitución. Si quieren, pueden hacerlo ley de manera exprés, pero eso depende del fujimorismo, que controla esa comisión y preside el Pleno. Si algo vuelve a ocurrir el 7 de junio, los peruanos sí tendrían amparo legal, pero tienen que hacer uso de sus prerrogativas ciudadanas, presentar denuncias, plantear amparos, etc.

– їLa ONPE puede garantizar una segunda vuelta limpia el 7 de junio?

Ni hablar, no me siento seguro votando así. El proceso está viciado, las instituciones están desacreditadas y no hay certezas. La ONPE no debería llevar a cabo la segunda vuelta con todos esos funcionarios, los mismos que causaron el caos.

– Si no hay confianza, ¿podría existir legitimidad? ¿Cómo se podría asegurar este proceso?

Lo que yo estoy proponiendo y promoviendo individualmente, a título propio, porque no tengo partido, es la nulidad total de esta elección. Por todo lo que se ha visto. Más allá de los reclamos, irregularidades, fraudes o sabotajes, está un tema muy importante que yo defiendo, el derecho fundamental de cientos de miles de electores, principalmente de Lima, a votar libremente. Ese derecho se ha vulnerado. Tomando en cuenta que la diferencia entre Rafael López Aliaga y Roberto Sánchez fue de apenas dos puntos porcentuales, esta afectación era mucho mayor que esa diferencia. Eso ya invalida la certeza del resultado. […] Para mí, el camino es la nulidad total y nuevas elecciones. Solo así, tras una auditoría y un estudio concreto que nos diese la confianza de que los organismos electorales van a funcionar bien, podremos tener la certeza de que gane quien gane, así no nos guste, se está ganando en buena lid. De eso se trata, más que gane quien me guste, que podamos aceptar el resultado porque la gente votó y el resultado es correcto.

Tras aсos de profunda inestabilidad polнtica, їpuede la poblaciуn peruana confiar en el prуximo gobierno?

Para empezar, ya tenemos una profunda crisis de legitimidad y credibilidad en las instituciones y en los políticos, muy aparte de la elección. El peruano no confía en sus autoridades ni en sus instituciones. Sobre esa base, en mi punto de vista, la garantía es nula, porque no se garantiza la autenticidad del resultado ni la legitimidad de lo ocurrido en primera vuelta ni, por lo tanto, de una segunda. Estamos en un escenario muy complejo donde la falta de credibilidad va a ser aún mayor que en el periodo anterior. […] Lamentablemente, no hay razones de peso para pensar que habrá una confianza positiva en los líderes.  Y si hablamos de una segunda vuelta entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, si por alguna mala jugada del destino nos toca conformarnos con el gobierno de Roberto Sánchez, va a ser peor aún, porque la experiencia que hemos tenido con esa izquierda retrógrada, colectivista y copadora del Estado es una prueba vigente de lo que estaría por venir. Hay que recordar también que, al igual que en la elección del 2021, ni Roberto Sánchez ni Keiko Fujimori llegan siquiera cada uno al 20% del electorado. La representatividad de estos candidatos no es de una magnitud tal que garantice la confianza que usted me pregunta.

— їCуmo ve la estabilidad democrбtica del paнs? їConsidera que el Perъ es hoy una democracia plena?

Lo veo como un país de alto riesgo democrático, por el asunto electoral en este momento. Si no se puede garantizar el resultado de una elección en la que se ha impedido el voto a un número de peruanos, entonces la base misma de la democracia está ya comprometida. Es una democracia sobre el papel, pero sobre los hechos no, porque no se garantiza la legitimidad del próximo gobierno.

Scroll al inicio